Centro Judicial de Bayamón. (Archivo)

El Tribunal de Bayamón encontró causa probable para la denuncia contra el director de un colegio en Bayamón que el Departamento de Salud cerró por ofrecer clases presenciales en violación de la orden ejecutiva.

En la denuncia, el director del colegio Clagill de Bayamón fue identificado como Eric Alvarado Menéndez.

Según la imputación sometida hoy en el tribunal por el policía Christian Pellot, del distrito de Bayamón Norte, Álvarez Menéndez “impidió el diligenciamiento de una orden para cierre inmediato por violación a las disposiciones de la Orden Ejecutiva OE-2020-062”.

Añade que se negó “a brindar información y obstruyendo las funciones de un funcionario público, hechos contrarios a la ley”.

Alvarado Menéndez quedó citado para el 7 de octubre, cuando se determinará si proceden sanciones por el delito menos grave, mientras que se expone a penalidades administrativas en el Departamento de Salud.

La intervención a la que se refiere la denuncia tuvo lugar el pasado 5 de septiembre y estuvo a cargo de la Oficina de Investigaciones del Departamento de Salud.

En aquel momento, el director de esa oficina de Salud, Jesús Hernández, indicó que recibieron “confidencias de que el colegio Clagill, en Bayamón, estaba impartiendo clases presenciales a parte de su matrícula”.

“A pesar de que orientamos al director, previamente, y lo instruimos de que estaba incumpliendo con la orden ejecutiva, este hizo caso omiso, por lo que procedimos a ordenar el cierre del lugar. La orden ejecutiva establece que las clases presenciales no están permitidas y nosotros debemos hacer cumplir la ley”, explicó Hernández en declaraciones escritas emitidas en aquel momento.

En el parte de prensa de Salud se indicó que, tras el aviso de la orden de cierre, el director del colegio impidió la entrada del personal de Salud a las instalaciones, lo que constituye obstrucción a la justicia.

El colegio Clagill tiene una matrícula de 130 estudiantes, de los cuales 28 estaban tomando clases presenciales. El mismo colegio había publicado en su página de redes sociales varias fotografías de sus alumnos en los salones de clases, utilizando mascarillas.

El matrícula de esta escuela es para niños que cursan de kínder a sexto grado. Debido a las infracciones, la administración del colegio se expone a multas y su licencia podría ser revocada, citaba aquella comunicación enviada a los medios.