Yanaira Vázquez Cruz, exdirectora del Programa Crece 21.
Yanaira Vázquez Cruz, exdirectora del Programa Crece 21. (Gerald López Cepero)

El juicio contra la exdirectora del Programa Crece 21 Yanaira Vázquez Cruz se suspendió de manera repentina hoy, jueves, cuando el proceso seguía su segundo día de juicio con el contrainterrogatorio de la defensa a la testigo Marlene Lacomba y la presentación de un segundo testigo por parte de la Oficina del Panel sobre el Fiscal Especial Independiente (Opfei).

Las partes hablaron en cámara con la jueza Nerisvel Durán Guzmán y luego se anunció la suspensión del proceso hasta el 14 de julio. El caso está radicado hace cinco años, cuando en mayo de 2017 se presentaron las denuncias contra Vázquez Cruz y otros funcionarios de la Universidad de Puerto Rico (UPR) y familiares suyos.

Tanto el abogado de la acusada, Harry Padilla, como el fiscal especial independiente (FEI) Manuel Núñez Corrada dijeron a El Nuevo Día que la suspensión se debía a asuntos de calendario. El juicio estaba programado para hoy y tenía seguimiento mañana viernes.

Aunque los conflictos de calendario entre las partes son usuales en los procesos judiciales, no son comunes cuando el proceso de juicio ha iniciado y tiene separadas fechas desde hace meses como en este caso. No obstante, confrontado con esa premisa, Padilla insistió en que la suspensión se debía a un problema de calendario y que no era provocada por una posible negociación para una alegación preacordada.

Vázquez Cruz está acusada de apropiación ilegal de fondos públicos y de violar la Ley de Ética Gubernamental, cuando presuntamente entre 2011 y 2012 y dirigía el Programa Crece 21, presuntamente cargó varios gastos personales a facturas que la institución universitaria pagó al hotel Caribe Hilton.

El martes de esta semana, que fue el primer día de juicio, Lacomba, quien era la directora de finanzas del Caribe Hilton, dijo que en la factura enviada a la UPR se incluyeron gastos de servicio a la habitación, restaurantes, barras y concesionarios de la hospedería que durante las estadías habian sido cargados a cuartos registrados a nombre de Vázquez Cruz.

Una testigo anterior, Wanda Cortés López, quien era gerente de ventas del hotel Caribe Hilton, declaró el martes que el contrato entre la hospedería y la UPR no incluía los gastos incidentales en los que incurrieran los participantes de las actividades de Crece 21, como servicios de habitación, comidas a la carta y bebidas en los restaurantes ni en tiendas y otros concesionarios.

“Esos gastos los tenía que pagar cada persona”, testificó Cortés López.

El acuerdo entre el hotel y la UPR le cubría a Vázquez Cruz y a los demás participantes las noches de habitación, todos los desayunos, almuerzos, cenas y meriendas servidas en los salones de banquetes reservados para las actividades en las que participaban cientos de maestros.

El FEI le imputa a Vázquez Cruz haber cargado $2,629.83 en pedidos de alimentos y bebidas a su cuarto, consumos en restaurantes y barras del hotel y hasta compras en una de las tiendas que operaba en el Caribe Hilton.

Durante su testimonio, la exgerente de ventas del Caribe Hilton dijo que coordinó tanto con Vázquez Cruz como con su asistente Ada Liz López cuatro eventos de varios días para que maestros del sistema público tomaran talleres y seminarios auspiciados por el Programa Crece 21, que era un proyecto colaborativo entre la UPR y el Departamento de Educación (DE).

Vázquez Cruz y López no eran empleadas de carrera de la UPR. Vázquez Cruz, quien se había desempeñado con el Sistema Ana G. Méndez, fue contratada por la universidad del Estado durante el cuatrienio 2009-2012. Allí empezó como ayudante del entonces presidente Miguel Muñoz, quien luego la nombró rectora de la UPR en Utuado.

Muñoz también le había encomendado a Vázquez Cruz dirigir el Programa Crece 21, a través del cual el DE le asignaría decenas de millones a la UPR para certificar y recertificar maestros en materias de ciencias, matemáticas, inglés, español y educación especial.

El proyecto no cumplió las expectativas y resultó en un negocio perdidoso tanto para el DE como para la UPR. La universidad llegó a facturar más de $55 millones a Educación por este programa. Hasta el 2019, Educación había desembolsado $28.6 millones a la UPR, según datos que ofreció en ese entonces la agencia.

La División de Educación Continua y Estudios Profesionales (Decep) de varios recintos de la UPR se quedaron prácticamente sin fondos por la inversión que hizo en Crece 21. Mientras que el DE se quedó sin completar su meta de, mediante readiestramiento, reclutar maestros en materias de difícil contratación. De más de 3,000 maestros que se registraron inicialmente en Crece 21 solo 500 tomaron las pruebas de certificación y solo 350 las pasaron.

Originalmente en el programa participarían 11 recintos, entre ellos Ciencias Médicas. Este recinto posteriormente encomendó una investigación y emitió un informe que reveló múltiples fallas y recomendó sanciones disciplinarias, así como referidos al Departamento de Justicia, a la Oficina de Ética Gubernamental y al DE.

Como resultado fueron convictos el exrector de la UPR en Arecibo, Juan Ramírez Silva; el exrector de la UPR en Cayey, Juan Varona; y López, quien había sido asistente de Vázquez Cruz y luego asignada a la UPR Recinto de Arecibo. Todos fueron sentenciados a penas a cumplirse bajo probatoria.

Un informe de auditoría de la Oficina del Contralor (OCPR), publicado en junio de 2018, reveló que los exfuncionarios de la universidad anotaron como si fueran gastos públicos más de $35,603 en consumos individuales que ellos y sus familiares hicieron en dos hospederías del país durante las actividades.

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