Fernando Cabanillas
💬

La cepa Delta: no le eche la culpa a Dios

Al virus original que nos llegó de China le llamamos la cepa silvestre del COVID-19 porque todavía no había mutado. Al diseminarse por todo el mundo, comenzó a proliferar y mutar. Las primeras mutaciones ocurrieron en el Reino Unido y produjeron una cepa que llamamos la variante británica, ahora denominada cepa Alfa. Esas mutaciones le dieron al virus un aumento en su capacidad de contagio y, debido a esa ventaja, en poco tiempo desplazó a la cepa silvestre.

Otras columnas de Fernando Cabanillas

domingo, 23 de enero de 2022

El pez muere por la boca… y el COVID también

El virus no ha resultado ser tan inteligente como se pensaba. Llega el momento en que su glotonería le traiciona porque, al infectar a tantos, se queda rápidamente sin clientes y se va a la quiebra, escribe Fernando Cabanillas

domingo, 16 de enero de 2022

Las nuevas cepas… y un traje por el modisto Kovid

Si a pesar de estar doblemente vacunado, todavía usted contrae flurona, el diagnóstico temprano es crucial para el tratamiento efectivo de ambas infecciones, escribe Fernando Cabanillas

domingo, 9 de enero de 2022

Idilio entre el café y la medicina

El riesgo de enfermedad coronaria se redujo por 43% en sujetos mayores de 65 años que consumían café, comparado con los que no lo hacían, escribe Fernando Cabanillas

💬Ver comentarios
Popular en la Comunidad

Ups...

Nuestro sitio no es visible desde este navegador.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: