Phillip Arroyo

Desde la diáspora

Por Phillip Arroyo
💬

¿Racismo judicial contra hispanos en Florida?

Hace varios meses, una publicación proveniente de un rotativo periodístico en el sur del estado de la Florida reveló los hallazgos de una investigación prolongada que expone que afroamericanos son sentenciados a penas carcelarias mayores en comparación con convictos de tez blanca.

Este escándalo causó un breve revuelo a través de las fuentes noticiosas locales y nacionales, debido a su naturaleza racial en momentos en que el tema de discrimen racial ha sido eje de controversia en los Estados Unidos.

Es alarmante que dicha práctica desigual haya sido llevada a cabo en el estado de Florida por mucho tiempo y no sea hasta ahora que ve la luz en los medios. Sin embargo, más alarmante aun es que el estudio no señala si los hispanos, la segunda población racial y étnica más grande de Florida, reciben la misma o mayor dosis de discrimen judicial que los afroamericanos.

Hace varios meses, este servidor junto a varios miembros de la comunidad en la ciudad de Orlando acudimos a la reunión de comisionados del condado Orange para exponer que hispanos arrestados y/o encarcelados estaban siendo contabilizados como “blancos” para así inflar el número de encarcelados blancos y crear la ilusión que existen más encarcelados de tez blanca en comparación con personas de color. Dicha gesta también fue cubierta por Univisión – Orlando por el periodista Emilio Ramos. Más de 20 ciudadanos de todo tipo de trasfondo racial testificamos ante los comisionados del condado Orange para demandar mayor transparencia en las estadísticas acumuladas por el gobierno del condado Orange.

Dichas estadísticas, no solo podrán proveernos un cuadro claro sobre cuántos hispanos son arrestados y encarcelados, sino que nos ayuda identificar los elementos sociales, económicos o de salud mental que podrían ser la causa principal de este sector poblacional. Además, podría servir como una herramienta útil para detectar violaciones de derechos civiles por parte de agentes de ley y orden, ya que una cantidad significativa de hispanos arrestados, acusados y/o encarcelados no dominan el inglés, por lo que su capacidad para levantar su voz en contra de abusos policiacos y discrimen disminuye drásticamente por lo que dichos casos jamás ven la luz del día en los medios locales y nacionales.        

En menos de 48 horas, tras la vista de comisionados del condado Orange en la que exigimos la inclusión de encarcelados hispanos en las estadísticas del sistema de justicia criminal, dichos datos fueron publicados en la página electrónica del condado Orange en su sección carcelaria.

A pesar de incluir la cantidad de hispanos encarcelados según exigimos, el condado aun rehúsa presentar mediante grafica visual la alarmante mayoría de encarcelados hispanos o afroamericanos que están en la cárcel, en comparacióncon los encarcelados blancos. Si añadimos el porcentaje de encarcelados hispanos al porcentaje de encarcelados afroamericanos, nos topamos con la cruda realidad de que 71% de los encarcelados en el condado Orange son minorías y solo un 29% son personas de tez blanca en su mayoría, anglosajones.  

Luego de verificar cuántos condados en Florida contabilizan a los hispanos en sus estadísticas de encarcelados, descubrí que solo 18 de los 67 condados del estado incluyen a los hispanos en las estadísticas de su sistema de justicia criminal, para un 27%.

Con el reciente descubrimiento de cómo jueces en el estado de la Florida parecen discriminar al adjudicar sentencias mayores a personas de color en comparación con personas de tez blanca acusadas por crímenes idénticos, cabe preguntarnos, ¿cuántos hispanos son discriminados en las salas de nuestros tribunales también? Esto es difícil de precisar, ya que como expresé anteriormente, solo 18 condados de los 67 de Florida clasifican a sus acusados como hispanos. Esto significa que en la mayoría de los condados, los hispanos pasan por el proceso judicial como “blancos”.

No sería sorprendente si se descubre que hispanos son discriminados en números iguales o mayores que los afroamericanos al momento de ser sentenciados en los tribunales de Florida. Hará falta una investigación más profunda que cuente con la alianza de la comunidad hispana, organizaciones comunitarias y líderes gubernamentales, para tener mayor claridad sobre este alarmante problema en nuestra sociedad y los pasos que podemos tomar juntos para erradicar la desigualdad de una vez y por todas.      

Los hispanos se encuentran en la oscuridad dentro de nuestro sistema de justicia criminal. Llegó el momento de prender la luz.

Otras columnas de Phillip Arroyo

martes, 12 de diciembre de 2017

El PNP al borde del nocaut

El analista Phillip Arroyo explica lo que considera la derrotada estrategia estadista

viernes, 29 de septiembre de 2017

The United States has failed Puerto Rico

Lawyer Phillip Arroyo criticizes the poor commitment of Trump and his administration with Puerto Rico during the crisis after the impact of Hurricane Maria and questions his upcoming visit