El gran portón que protege desde hace siglos la entrada al Santo Sepulcro de Jerusalén jamás había estado cerrado por tanto tiempo. No ocurrió en las grandes guerras, ni durante la pandemia del COVID-19, ni en ningún otro momento, pese a los años convulsos que han sacudido al mundo este siglo y el anterior. Esta vez no hubo celebraciones litúrgicas en el lugar donde la tradición cristiana sitúa la crucifixión y resurrección de Cristo.
Editorial
Representa la perspectiva del medio de noticias.
El real sentido de esta Semana Santa
Archivo
Esta historia fue publicada hace más de 1 mes.

