Orlando Parga
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El debate: con más de lo mismo

Es increíble que en este momento histórico tres candidatos a la gobernación del principal partido opositor se muestren ante el pueblo sin propuesta innovadora que sacie el reclamo para un nuevo comienzo. El debate entre los aspirantes Carmen Yulín Cruz, Eduardo Bhatia y Charlie Delgado deja con hambre tanto a suyos como extraños. Anduvieron por hora y media de “prime time” sin alimentar esperanza de procrear soluciones innovadoras. Peor que eso. Dejaron mostrado que el Partido Popular nada aprendió de sus errores del pasado con su liderato incapaz de acometer un proyecto sanador de enmienda y reforma futura. Como si con ellos no fuera, prometieron transparencia los mismos que toleraron la conducta nebulosa del pasado.

Allá afuera en la calle hay miles de puertorriqueños disponibles a desatarse de viejas lealtades para el 3 de noviembre crear con su voto un mejor futuro. Están hartos del ritual bipartidista que cada cuatro años produce un cambio de gobierno con fruto amargo, de ideas y proyectos que descarta el próximo que llega. Se habla del estatus político y la respuesta de los tres candidatos fue un reguerete de lo que antes prometieron y nunca consumaron cuando tuvieron poder. El proyecto autonomista en el que desperdiciaron 70 años de historia fracasó. El partido político que lo parió, lejos de mostrar arrepentimiento, ¡nada ofrece para liquidar el coloniaje!

El pasado gobierno popular presidió la quiebra, el impago de la deuda y cabildeó la Junta de Control Fiscal Federal. ¿Qué propuesta esgrimieron los candidatos populares para sacarnos de la sindicatura y retomar el control económico? ¿Alguno trajo una propuesta específica para desarrollo económico? Hablar de cambio sin idea concreta y específica es vender gato por liebre. ¿Descentralizar el gobierno? ¿Municipalizarlo? ¿Esa es la respuesta del PPD? ¿Entregar las obras públicas a los alcaldes? Los hoyos en las calles de la Capital describen con abundancia lo que podríamos esperar de esa propuesta.

Cuando líderes populares sacan la corrupción como tema de campaña, traen la soga a casa del ahorcado. En los tribunales aún quedan por resolver los más sonados casos de corrupción de la pasada administración popular. ¡Hablan del Departamento del Trabajo los que derrocharon una millonada en ferias de empleo fatulas! Sin duda los que se turnaron el poder los pasados cincuenta años erosionaron la confianza del pueblo en la institución de gobierno… pero hablar por hablar y echar sal sobre la última herida para sacar ventaja de campaña electoral sin producir el santo remedio que el pueblo espera, ¡es igualmente corrupción!

Aburridos. No despiertan pasiones ni entre los suyos. Ninguno demostró poseer un programa de gobierno de avanzada. Respuestas incoherentes, titubeo y generalizaciones denunciaron que entre los tres no se articula la visión reformista que el pueblo reclama para confiarle sus votos.

Conclusión: anoche tres líderes de vasta experiencia fueron incapaces de siquiera trazar una ruta para vencer los serios problemas que enfrenta Puerto Rico. Queden advertidos los míos. Hay un pueblo herido que no se traga el mismo cuento de ayer.

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