Enrique Vázquez Quintana
💬

El virus más malvado que hemos tenido en el planeta

A través de los años la ciencia ha acumulado vastos conocimientos sobre las enfermedades que afectan a los seres humanos.

Imaginen qué le ocurrió a la población en 1347, cuando apareció en el planeta la Peste Bubónica. No se sabían qué la causaba, ni se conocía la existencia de las bacterias. Esa pandemia se originó en Mongolia. Causaba fiebre, dolor de cabeza y vómitos. Se inflamaban los ganglios linfáticos e invariablemente causaba la muerte. La pandemia se extendió hasta el 1353 y murieron alrededor de 50 millones de europeos.

Luego de esa pandemia la sociedad se tornó más violenta, aumentó la criminalidad, incrementaron las guerras y las revueltas populares y se redujo la sobrevida. Posteriormente se averiguó que la peste era causada por la bacteria Yersinia pestis, que cargaban las pulgas que vivían en los roedores.

Esa enfermedad se propagaba en los barcos comerciales. La prevención suponía erradicar las ratas. Mientras el tratamiento requería administrar antibióticos. El término cuarentena se originó cuando se exigía que los barcos permanecieran en el puerto por 40 días antes de desembarcar.

Luego, la influenza o gripe española azotó el planeta del 1918-19, afectó a un tercio de la población mundial y ningún rincón del planeta se mantuvo a salvo del virus. Los primeros casos se originaron en un campamento militar en Estados Unidos y fueron llevadas a Europa por los soldados americanos cuando ese país entró a la Primera Guerra Mundial.

Los países en guerra ocultaban el número de muertos, pero como España estuvo neutral ellos indicaban el número de españoles muertos y por eso se llegó a conocer como la Influenza Española. Murieron 100 millones de habitantes por esa pandemia.

Durante la influenza española, o más bien americana, se utilizaron mascarillas. Se desconoce si para ese tiempo había gobernantes como Donald Trump, Boris Johnson o Jair Bolsonaro, quienes no usaban mascarillas.

Para la época de la influenza española no había antibióticos ni vacunas. Al presente la pandemia de COVID19 está afectando a todo el planeta. Ya han muerto más de medio millón de habitantes, una cuarta parte en Estados Unidos.

En Puerto Rico y en todos los países se han tomado medidas de aislamiento, distanciamiento físico, uso de mascarillas, desinfectantes y lavado de manos. Existe la disyuntiva de cuándo y cómo debe abrir la economía. En otros países la apertura rápida ha dado lugar a más casos de coronavirus y mayor mortalidad.

El primer confinamiento y toque de queda, el 15 de marzo de 2020, fue muy efectivo; se logró reducir los contagios y el número de muertes. Sin embargo, abrir la economía por presión de diversos sectores ha conllevado un alza en los contagios y mayor número de muertes.

Reconocidos economistas puertorriqueños plantean que se debe permitir el abrir los establecimientos para estimular la economía. Pero no se descarta que esa acción conlleve más contagios y muertes. Se podría abrir todo, pero los trabajadores públicos y privados se contagiarían y tendrían que dejar de laborar.

Ya hay políticos, alcaldes, médicos residentes en el Centro Médico y otros obreros con COVID-19. El virus se encargará de cerrar el planeta cuando nos contaminemos y desarrollemos anticuerpos o cuando surja una vacuna que nos inmunice.

La prevención es la opción presente. Es indispensable usar mascarillas, mantener el lavado frecuente de manos con agua y jabón, así como el distanciamiento físico en lugares públicos. Ese virus es el más malvado que hemos tenido. Porque además de los contagios de COVID-19, como agravante aumenta la depresión y los suicidios.

Todos somos iguales ante la ley y el virus lo sabe.

Otras columnas de Enrique Vázquez Quintana

jueves, 21 de mayo de 2020

Rastreo versus prevalencia

El estudio de prevalencia es más fácil de realizar que el rastreo. Pero en Puerto Rico el rastreo confronta serios problemas y el estudio de prevalencia no se ha hecho, escribe Enrique Vázquez Quintana

martes, 12 de mayo de 2020

Secretario de gabinete a tiempo parcial

Es evidente que luego del desastre en la fracasada compra de pruebas para el coronavirus nunca más se deberá designar a un secretario de gabinete a tiempo parcial, escribe Enrique Vázquez Quintana

sábado, 2 de mayo de 2020

El coronavirus no es capitalista

En Puerto Rico podemos revertir al sistema de salud anterior, utilizando los Centros 330 y los hospitales de las escuelas de medicinas, plantea Enrique Vázquez Quintana

viernes, 27 de marzo de 2020

Un respirador para varios pacientes

Ante la escasez de ventiladores, existe la posibilidad de utilizar un ventilador para tratar a dos, tres o cuatro pacientes con insuficiencia pulmonar, escribe Enrique Vázquez Quintana