Héctor Luis Acevedo

Punto de vista

Por Héctor Luis Acevedo
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La gobernadora versus la candidata

En 1973, el presidente Richard Nixon esperó un sábado en la noche para destituir al fiscal del caso Watergate Archibald Cox, al secretario de Justicia Elliot Richardson y al subsecretario William Ruckelshouse. Su estrategia era que se olvidaran dichas actuaciones durante la siguiente semana. Se conoció como el Saturday Night Massacre.

La firma de la Ley Electoral por la gobernadora Wanda Vázquez el sábado pasado en la tarde se conocerá como La Masacre electoral de víspera de los padres. Escondiéndose para no hablar del tema de haberse doblegado a presiones de primarias por encima de su compromiso público. 

Una gobernadora sin palabra no puede prevalecer en un pueblo que ama su democracia. Le están arrebatando a cada ciudadano su más preciado valor que es el derecho al voto libre y limpio. Ella prometió buscar el consenso y no hizo ni una sola gestión para buscarlo. El PNP ganó las elecciones pasadas con la misma ley que derogó el sábado. 

Parafraseando a don Ernesto Ramos Antonini y salvando las distancias, vengo a defender a Wanda Vázquez la gobernadora, frente a Wanda Vázquez la candidata. 

- A la gobernadora que juró defender la Constitución, frente a quien ahora la traiciona.

- A la gobernadora que con valentía enfrentó al presidente del Senado Tomás Rivera Schatz en agosto pasado cuando le exigió que renunciara para nombrar a Jenniffer González, y la que ahora se doblega a sus dictámenes.

- A la que prometió consensos electorales, y ahora los destruye.

- A la gobernadora que prometió transparencia, y la que quiere que el voto se cuente contra la intención clara del elector.

- A la que llegó a la gobernación por la Constitución y cuyo derecho y deber defendimos públicamente, y a la que ahora fomenta que personas que no viven aquí vengan a decidir las elecciones de los que vivimos aquí diluyendo el voto que nos garantiza la Constitución. 

La Constitución no es un documento que se respeta a tiempo parcial ni por las conveniencias del momento. Requiere lealtad constante y defensa activa de sus preceptos como lo son el orden de sucesión y el voto libre y limpio.

Una ley que concede el voto ausente de forma irrestricta y le quita el requisito de obtener la tarjeta electoral que expide la Comisión de Elecciones invitando a votar a personas que ya no tienen su domicilio en le isla. 

En lugar de requerir que declare que no está inscrito para votar en dos jurisdicciones, la ley impide cuestionarlo y exige documentos difíciles de conseguir para poder impugnarlo. 

En estos momentos ya se han identificado 5,551 casos de electores con doble inscripción y el PNP se opone a que la Comisión inicie procedimientos para limpiar sus listas.

No es por falta de información que se aprueba esta ley a menos de cinco meses de las elecciones. Es por la intención de perpetuarse en el poder por encima de los electores importando votos y negándose a adjudicar los de aquí conforme a su intención. Por eso todos los partidos de oposición se oponen con tenacidad a esta ley.

¿Qué hacer ahora? Denunciar, protestar y litigar. Y cada acto en su momento.

Denunciar en todos los foros pertinentes los abusos y riesgos de esta legislación, ir a la calle de forma organizada a protestar y llevar los pleitos cuando estén listos. El silencio y la impunidad no son opciones para la gente que defiende su democracia. Ni cómplices, ni víctimas de este atropello.  Este es el momento de la verdad, donde se definen los pueblos. Hora de actuar.


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