Orlando Parga
💬

Los jueces no son dioses del Olimpo

Desde los albores de la civilización ha sido público el acto de juzgar la conducta humana como método profiláctico de dar ejemplo aleccionador y ofrecer garantía de equidad. A manos de caciques, reyes, jerarcas religiosos, sabios o la figura de un magistrado investido de autoridad que hoy conocemos, el acto público legitima el proceso y despeja la suspicacia que se anida en todo ejercicio de poder.  De lo contrario, el juicio secreto sugiere conspiración, injusticia y abuso. En tiempo remoto prácticamente el pueblo entero concurría a presenciar el acto cuando un cacique o monarca impartía justicia y aunque rara vez en nuestra época se llenan las bancas de un tribunal de justicia, ahí están en sala para cumplir la garantía constitucional de acceso público.

Otras columnas de Orlando Parga

miércoles, 30 de septiembre de 2020

La presidencia descarrilada

Orlando Parga señala que Trump transformó el debate en uno de los más desgraciados en la historia de las campañas presidenciales de Estados Unidos

martes, 29 de septiembre de 2020

La diáspora boricua se hace estadista

Orlando Parga declara que atrás quedan los cuentos de camino de las contribuciones que impone la estadidad, de que la estadidad se traga la cultura boricua y de que en Estados Unidos no quieren a los puertorriqueños

sábado, 19 de septiembre de 2020

Míster Trump tiene toda la razón

Orlando Parga declara que la desgracia de la presidencia de Trump enseña que, más que bonanza económica, la estadidad representa dignidad y fuerza democrática para que Puerto Rico se valga por cuenta propia