Silverio Pérez
💬

Sentido común y criminalidad

La naturaleza nos ha dotado con una magistral e inigualable computadora portátil que llamamos mente, que es capaz de calcular el pequeño ángulo que la dirección del vehículo que conducimos debe desviarse para evitar caer en uno de los tantos huecos que hay en la carretera, ¡y lo hace en milisegundos! En esos milisegundos la mente calcula, decide, y envía a nuestros músculos en los brazos la orden para ejecutar ese pequeño giro que le damos al volante para lograr el resultado adecuado.

Entonces, ¿por qué desconfiamos de ese sentido común —que no es otra cosa que nuestra capacidad de pensar una solución— para problemas más complejos? Lo primero que hay que hacer es identificar el problema. Si usted no reconoce que hay un hueco que debe evitar, y se dice a sí mismo que no es tan hondo como parece, va a caer en el hueco, no una, sino varias veces, hasta que las llantas primero y el carro después se le fastidie.

Nos pasa lo mismo con el asunto de la criminalidad. El hueco del ejemplo anterior es el equivalente a que hay un serio, grave, evidente problema de inseguridad en nuestras calles debido a la criminalidad. Pero el secretario de Seguridad nos dice que “debemos estar tranquilos”. ¡Pues no! Eso es negar la realidad. En Puerto Rico muere violentamente más gente en una semana que en países que están en guerra. Reconozcamos que tenemos un serio problema y no estemos tranquilos hasta que sintamos que nos encaminamos a solucionarlo.

Profundicemos en el hueco. ¿Lo produjo lo mal que lo taparon la vez anterior? ¿Es producto de las escorrentías o del peso de los camiones que pasan por esa calle? Mientras no se dé con las causas, no aparecerán las verdaderas soluciones. Las estadísticas de la misma Policía nos dicen que el 80% de los crímenes son por el asunto de las drogas. Pues ahí se abre un abanico tremendo a la lógica. Nada se vende si no hay demanda. Si disminuyes la demanda, se le fastidia el negocio a los que venden. Pero las autoridades policiales y los políticos no quieren llegar ahí pues eso es complicado y prefieren ponerle al hueco un dron anaranjado al frente para que la gente se desvíe y poder reclamar: ¡solucionamos el hueco de la calle tal! ¡Ya nadie cae en él! Nos engañamos.

Tomemos en serio el asunto de la demanda. El perfil de los usuarios nos lo dice clarito: alta pobreza, baja escolaridad, poco acceso a oportunidades de movilidad social. O sea que, si a mediano y largo plazo le metemos mano en serio a reducir la desigualdad, ya por ahí comenzamos a tapar una parte del hueco. Unos datos incuestionables: para 2013 Puerto Rico era el quinto país más desigual del mundo donde el ingreso del 10% más rico era 33 veces mayor que el del 10% más pobre. También establecía que de 2006 a 2012 los pobres perdieron el 30% de su riqueza, la clase media el 8% y muchos de los ricos se hicieron más ricos. Estimó el informe que bajo los niveles de pobreza había 475,000niños. Ese es el huerto donde el crimen crece.

Tomemos el otro lado. Los que la venden. He visitado Uruguay y acabo de venir de Portugal, dos países que se han atrevido a irles quitando el negocio a los que venden drogas. Han ido despenalizando, descriminalizando y enfocando el problema como uno de salud mental y de educación. Ambos países tienen índices bajos de criminalidad muy superiores a Puerto Rico, porque sus políticos se atrevieron. Otro problema: los que controlan la entrada de armas y drogas a Puerto Rico, los federales, no están cumpliendo su tarea.

La lógica siempre superará la negación. Pero para lograrlo hace falta voluntad política y estudiar el problema. Para lo primero, escuchen al senador José Vargas Vidot. Para lo segundo, pregúntenle al criminólogo Gary Gutiérrez. La lógica también implica preguntarles a los que saben. Mientras, nadie debe estar tranquilo.

Otras columnas de Silverio Pérez

martes, 11 de agosto de 2020

Primarias 2020: la tormenta perfecta

Estos cuatro años de la administración del Partido Nuevo Progresista se han caracterizado por el derrumbe de instituciones imprescindibles para que el pacto social entre ciudadanía y gobierno se sostenga, dice Silverio Pérez

martes, 7 de julio de 2020

Puerto Rico: sin prudencia ni balance

Las primarias a celebrarse el 9 de agosto próximo hacen que algunos políticos pierdan la prudencia y el balance, escribe Silverio Pérez

lunes, 22 de junio de 2020

La nube que nos arropa en Puerto Rico

La firma del Código Electoral por la gobernadora, tras prometer que no lo avalaría sin el consenso partidista, lanza sobre el deteriorado clima electoral de Puerto Rico una nube más densa que la del Sahara, declara Silverio Pérez