Jorge Colberg Toro

Punto de vista

Por Jorge Colberg Toro
💬

Sin el PPD, el NO a la estadidad pierde

El Partido Nuevo Progresista ha convocado a una consulta de Estadidad Sí o No el día de las elecciones. El debate sobre si esa convocatoria fue pertinente o si emana de una estrategia de movilización es ya, honestamente, irrelevante. Hay referéndum y hay que enfrentarlo sin evasivas ni excusas.

¿Es posible derrotar a la estadidad? La respuesta es, depende. Y lo digo porque los triunfos electorales no caen del cielo. 

Un buen amigo me dijo en una ocasión lo siguiente: En política no hay peor entusiasmo que el entusiasmo desorganizado

Y es cierto: para ganar eventos electorales hay que establecer un plan de trabajo, crear una estructura y un mensaje. Sin eso, se improvisa, y la improvisación es el peor enemigo de cualquier campaña política. 

Por eso, para derrotar a la estadidad hay que organizarse.

Empecemos por lo básico. Si bien existen numerosos sectores que se oponen a la estadidad, la verdad es que la única forma de derrotarla es si el Partido Popular Democrático toma la batuta y asume su rol como principal partido de oposición.

Digo esto porque no es lo mismo ser un partido de minoría como el PIP, que ser el principal partido de oposición. Son dos roles diferentes, son responsabilidades distintas. El primero aspira a ocupar un espacio dentro del espectro político, mientras que el segundo procura gobernar a un país. 

Seamos sinceros, no existe ninguna otra organización política -que no sea el Partido Popular- que tenga la fuerza y la estructura para derrotar a la estadidad y al PNP juntos. El que piense lo contrario, sencillamente, vive en otro planeta. 

El PNP sabe esto muy bien y por eso, su estrategia está diseñada para colocar al PPD en el mismo lado de la verja de los que procuran la independencia, para darle oxígeno a su desacreditado cuento de que un voto por el NO es un rechazo a los fondos federales y la ciudadanía americana.

Esta estrategia no es otra cosa que el catálogo de demagogia que el PNP ha invocado desde el mismo primer día de su existencia. Pero, si bien ese mensaje puede amilanar a unos pocos, la realidad es que los populares, tampoco están en las de quedarse en la inercia ni el inmovilismo. 

Por esa razón, no es momento para ignorar esa papeleta; al contrario, el PPD debe usarla a su favor, dándole contenido y hoja de ruta a la opción del NO. 

Hay que explicarle al país que ese voto, inequívocamente, será un mandato para derrotar la estadidad primero e iniciar luego, un proceso equitativo entre las opciones que queden viables. 

El PPD debe, además, comprometerse a presentar un nuevo proyecto de autonomía política moderno que proteja nuestra identidad nacional y ciudadanía, pero que también atienda el problema de subordinación política.

Derrotar la estadidad ya no es suficiente.Los tiempos exigen un nuevo rumbo de desarrollo autonómico, que es el muro de contención contra la asimilación. 

Los populares están listos para ese reto. ¿Lo estarán sus líderes? El tiempo dirá.


Otras columnas de Jorge Colberg Toro

miércoles, 3 de junio de 2020

Las vidas del ELA

Es momento de impulsar una propuesta seria del desarrollo del ELA, que despeje cualquier vestigio de subordinación política, dice Jorge J. Colberg Toro

miércoles, 20 de mayo de 2020

El Nuevo Día: legado y retos

La trayectoria de cinco décadas de El Nuevo Día nos demuestra inequívocamente que la prensa puertorriqueña es protectora indestructible de nuestra libertad, escribe Jorge J. Colberg Toro

domingo, 17 de mayo de 2020

El PNP: verdugo de la estadidad

Entre trucos y zancadillas, el PNP se apresta a llevarnos a las urnas para enfrentar la estadidad, afirma Jorge Colberg