Porsche Taycan (Suministrada)

El pasado 4 de septiembre se llevó a cabo una transmisión simultánea en vivo en tres ciudades alrededor del mundo -Canadá, Alemania y China- del nuevo modelo Porsche Taycan. Este auto será el primero de la marca alemana de producción masiva con motor eléctrico. Es un fuerte contendiente en su categoría, razón por lo que se espera un impacto importante en la venta de autos eléctricos local. 

Dos semanas antes de la presentación internacional, viajé a la ciudad de Atlanta, donde fui invitado, junto a un grupo de periodistas de Latinoamérica, para tener un encuentro exclusivo con el Taycan, un nombre que la marca define como “el alma de un potro brioso”.  La cita se dio en las oficinas centrales de la marca en América del Norte, en un edificio localizado en el One Porsche Drive y que tiene allí una pista que se utiliza para llevar a cabo el programa Porsche Driving Experience

El Porsche Taycan  camuflajeado derrapa en la pista del Porsche Driving Experience, en Atlanta. (Suministrada)
El Porsche Taycan camuflajeado derrapa en la pista del Porsche Driving Experience, en Atlanta. (Suministrada)

Los deseos de tomar muchas fotos y vídeos para compartirlos con la audiencia se vinieron abajo tan pronto nos mostraron a todos los periodistas un papel donde tenía escrito un relevo de responsabilidad en el cual indicaba que no podíamos grabar imágenes, ni publicar la información hasta que terminara la presentación del día 4. A pesar de que ese relevo nos bajó un poco el ánimo, estuvimos toda la mañana en una serie de seminarios donde los  ingenieros de la empresa que trabajaron  directamente con el Taycan  compartieron valiosa información. Desde una explicación al detalle de los componentes del motor y la duración de la carga hasta un diagrama de lo que sería la consola y el panel de instrumentos, entre muchos otros puntos. 

Por la tarde llegó el momento que todos estábamos esperando: ver el Porsche Taycan en persona. Hasta que lo pudimos ver de cerca, todos los periodistas teníamos la duda de si íbamos a poder manejar o montarnos de pasajero. Nuestras dudas se disiparon  cuando  notificaron que íbamos a hacer lo segundo. 

Fui uno de los primeros  que me senté en uno de los tres Taycan que estaban camuflajeados con unas pegatinas negras y con  focos simulados  sobre los focos reales del auto, tanto en la parte delantera como en la trasera. Todo el interior también estaba tapado con unas lonas negras que cubrían los asientos, las puertas y el panel de instrumentos. Prácticamente lo único que no cubría era el guía. Como nos explicó el conductor e instructor que manejó el carro deportivo, aquel era un modelo prototipo que no tenía las terminaciones reales del auto de producción. Solo  el motor,   los componentes interiores y los que no se ven a simple vista, eran reales. 

Cabina interior del auto eléctrico Porsche Taycan. (Suministrada)
Cabina interior del auto eléctrico Porsche Taycan. (Suministrada)

La aceleración tan potente, así como la conducción sumamente estable,  superaron, por mucho, mis expectativas Sacando a un lado al modelo eléctrico Porsche 918 Spyder, el cual había probado hace unos cinco años, no había sentido una potencia tan avasaladora en la acción de acelración, en especial, en un modelo eléctrico. Su transmisión eléctrica de doble embrague permite que el motor tenga la misma fuerza de aceleración cuando el auto está en una velocidad alta, una sensación que no la tienen muchos autos deportivos eléctricos en el mercado. 

Bastaron 15 minutos en el Taycan para convencerme de la magnitud de este viaje a Atlanta. Los más beneficiados serán los clientes de Porsche:  la marca alemana ha dado un paso de avanzada una vez más. 


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