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La ablación de fibrilación atrial es uno de los procedimientos más complejos que realizan los electrofisiólogos.
La ablación de fibrilación atrial es uno de los procedimientos más complejos que realizan los electrofisiólogos. (Shutterstock)

El pasado miércoles, 28 de abril de 2021, hicimos historia en el Hospital Damas, en Ponce cuando realizamos, por primera vez en la institución, el procedimiento de ablación cardíaca a una paciente que se presentó con arritmia cardíaca. Luego del estudio electrofisiológico a la paciente, identificamos que tenía fibrilación atrial —la arritmia más común.

La ablación de fibrilación atrial es uno de los procedimientos más complejos que realizamos los electrofisiólogos, sin embargo, ha evolucionado de ser un procedimiento realizado quirúrgicamente hace más de 30 años, a ser un procedimiento mínimamente invasivo, realizado a través de catéteres, similar a un cateterismo.

Este procedimiento se ofrece a pacientes con fibrilación atrial sintomática que no responden a terapia médica, en especial a medicamentos conocidos como antiarrítmicos. En centros con operadores especializados, la ablación se podría ofrecer como primera línea de tratamiento para pacientes con fibrilación atrial paroxística. En caso de fibrilación atrial persistente, se prefiere el uso de antiarrítmicos previo a la ablación, para mejorar la tasa de éxito del procedimiento. Además, y más importante, el paciente debe estar anticoagulado, para evitar algún evento tromboembólico.

La ablación de fibrilación atrial se hace bajo anestesia general o sedación profunda. El procedimiento consiste en aplicar radiofrecuencia (calor) o crioenergía (frío) mediante un catéter, con el fin de formar cicatrices localizadas en las áreas responsables de las arritmias para así controlar o, en algunas ocasiones, curar la condición.

La tasa de éxito en pacientes mayores de 65 años con condiciones cardiovasculares ronda entre el 60 y el 70%, mientras que en pacientes jóvenes sin ninguna condición previa, la tasa de éxito puede ser de más de un 80 %. Dependiendo de la complejidad del caso y la cronicidad de la arritmia, hay pacientes a quienes se le realizan dos, tres o más ablaciones a lo largo de su vida. La literatura médica reporta que los riesgos del procedimiento son bajos y se encuentran entre un 2 y un 5%.

Normalmente, luego del procedimiento, se admite al paciente al hospital para observación por 24 horas. Si no hubo complicaciones, el paciente se da de alta y se le da seguimiento varias semanas después.

El Hospital Damas cuenta con el personal y el equipo especializado para realizar el procedimiento de manera segura y eficaz. Este servicio amplía nuestra gama de procedimientos cardiovasculares innovadores.

El autor es electrofisiólogo. Para información, llama al 939-638-2919 o accede a www.hospitaldamas.com. Su oficina, que ofrece servicios los viernes de 8:00 a.m. a 5:00 p.m., está ubicada en el Edificio Parra 1003, en Ponce.

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