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La tecnología del MRI cardíaco ayuda a identificar no solamente si el corazón está sufriendo de fallo cardíaco, sino también la razón.
La tecnología del MRI cardíaco ayuda a identificar no solamente si el corazón está sufriendo de fallo cardíaco, sino también la razón. (Shutterstock)

Las nuevas tecnologías han dado paso a la evolución de los distintos campos de la medicina. La cardiología no ha estado ajena a estos cambios, pues, con los avances, esta rama de la medicina se ha dirigido hacia un modelo menos invasivo y más efectivo. Ahora, el profesional de la salud puede intervenir a través de las arterias de sus pacientes.

Las enfermedades cardiovasculares, que incluyen afecciones en el corazón y vasos sanguíneos, son la principal causa de muerte en Puerto Rico, alertó el electrofisiólogo Francisco Pérez Gil.

Por esa razón, las personas deben cuidar y tratar su sistema cardiovascular, que, según el cardiólogo intervencional Edgardo Bermúdez Moreno, se encarga de bombear la sangre oxigenada a través de todos los órganos del cuerpo.

Novedades en procedimientos y tratamientos de enfermedades del corazón

Bermúdez Moreno, director del Instituto Cardiovascular San Lucas, informó que, con el tiempo, el sistema eléctrico del corazón se puede deteriorar, por lo que, con las nuevas tecnologías, se ha revolucionado el manejo de enfermedades como las arritmias cardíacas. Este trastorno del ritmo cardíaco implica que el corazón puede latir demasiado rápido, lento o de forma irregular, indica el portal médico Medline Plus.

“Antes, había que abrir el pecho para hacer una cirugía cardíaca de arritmia”, señaló, por su parte, el electrofisiólogo Pérez Gil. Actualmente, expertos en cardiología pueden quemar de forma percutánea, es decir, a través de las arterias, la conducción eléctrica anormal del corazón.

El doctor Pérez Gil añadió que los adelantos en este campo de la medicina se han dirigido hacia el manejo de la ateroesclerosis, una enfermedad coronaria en la que el colesterol y otras sustancias forman una placa que se acumula en el interior de las arterias. Esa placa aumenta hasta que ocluye el flujo de sangre al corazón.

Antes, los cirujanos cardiovasculares realizaban una intervención quirúrgica en la que abrían el pecho del paciente y creaban un nuevo camino para que la sangre fluyera, cirugía conocida como baipás. Ahora, para tratar esas oclusiones en las arterias coronarias, se utiliza un alambre para cruzar la obstrucción. Luego, con un balón, se abre la arteria y se implanta lo que se conoce como una malla o “stent”, explicó el cardiólogo intervencional Bayoán Ramos Parra. Así se restablece el flujo de sangre.

Ramos Parra comunicó que la cardiología moderna cuenta con tecnología como el ultrasonido intravascular, un catéter que permite ver una imagen de ultrasonido dentro de la arteria. Como resultado, se obtiene una visualización tridimensional de la arteria y no la imagen de dos dimensiones que producen los rayos X.

Por su parte, el electrofisiólogo Pérez Gil compartió que, en el pasado, los “stents”, que consisten en un tubo de mallas, eran de metal, pero se descubrió que ese material causaba una reacción inflamatoria y la arteria se volvía a ocluir.

Por esa razón, en el presente, se producen de cromo y algunos hasta son bioabsorbibles, lo que significa el cuerpo los absorbe después de un tiempo. Así mismo, se han creado los “stents” medicados que, a través de la liberación de medicamentos, retardan la formación de reoclusiones, abundó.

Entre los avances, también figuran mejores cables para llegar a las oclusiones, dispositivos de “vacuum” para aspirar coágulos y una tecnología conocida como rotablación, que, parecida a un taladro, puede romper una oclusión para así implantar el “stent”.

En el ámbito estructural, el doctor Ramos Parra mencionó que ya no es necesario realizar una cirugía de “corazón abierto” para cambiar la válvula del corazón más comúnmente afectada, la aórtica. Ahora, con los avances tecnológicos, los cardiólogos pueden entrar, de forma percutánea y a través de un catéter a las arterias e implantar una válvula nueva.

“Los pacientes de alto riesgo que quizás son mayores, o no toleran una cirugía de corazón abierto, tienen otra alternativa”, señaló.

Nuevas formas de diagnóstico

En el pasado, para diagnosticar enfermedades coronarias, existían pruebas de ejercicio (“stress tests”) o procedimientos nucleares que sugerían que quizás la sangre no estaba llegando a ciertas áreas del corazón.

Mas, según el cardiólogo intervencional Ramos Parra, la cardiología moderna cuenta con procedimientos radiológicos como tomografías computarizadas o CT Scan. Con estos adelantos, el profesional de la salud puede ver, con mayor profundidad, las arterias coronarias y el paciente, tal vez, no tiene que someterse a un cateterismo.

“En cuestión de fallo cardíaco, la tecnología del MRI cardíaco, que lleva en Puerto Rico cuatro o cinco años, nos ayuda a identificar no solamente si el corazón está sufriendo de fallo cardíaco, sino la razón”, precisó.

Pese a las novedades en los tratamientos y procedimientos en este campo, los expertos de la salud recomiendan que las personas modifiquen sus estilos de vida, sean más activas, mantengan su peso, realicen una dieta saludable y se ejerciten para así prevenir el desarrollo o el empeoramiento de enfermedades cardiovasculares.

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