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De Bayamón a la NCAA: Alan Echevarría Rivera convierte su pasión por el fútbol en una beca universitaria

El joven puertorriqueño encontró en el deporte una oportunidad académica y la vía para su futuro profesional

22 de enero de 2026 - 12:00 AM

Con la firme aspiración de convertirse en futbolista profesional, el bayamonés Alan Echevarría Rivera celebra su entrada al equipo Los dragones de Tiffin University. (Shutterstock)

Tenía solo nueve años cuando dejó de correr por diversión detrás de un balón y entendió que el fútbol era algo más que un juego. Hoy, Alan Echevarría Rivera ha obtenido una oportunidad universitaria en Estados Unidos y el deporte se ha convertido en su gran proyecto de vida.

Todo empezó como entretenimiento. A sus seis años, dio sus primeros toques con el Bayamón Fútbol Club, en la ciudad que lo vio crecer. “Era algo que me gustaba hacer”, recordó. “Y poco a poco me fue apasionando”.

Pero, algo cambió en un viaje a Estados Unidos con su equipo. “Fue una experiencia muy buena. Ahí me di cuenta. Vi que tenía potencial”, narró. “Lo vi como una oportunidad para mi futuro”.

Así que comenzó a tomárselo en serio. Y a los 15 años llegó el momento que definiría su carrera y su carácter: mudarse solo a Tampa, Florida, para jugar con el Chargers SC en la MLS Next, la liga de fútbol juvenil de la Major League Soccer.

Responsabilidad y disciplina

Dejar a su familia es el mayor sacrificio que ha hecho por el deporte. “Ha sido lo más retante”, admitió. “Mis padres siempre me han apoyado en mi sueño, en lo que quiero”. Y mencionó a su hermana como un soporte constante.

Vivir sin ellos le obligó a desarrollar, quizás de manera acelerada, independencia, responsabilidad y disciplina. Valores que repite como un mantra. “Me ha servido de mucho aprendizaje”, reconoció.

Pues el tener que combinar estudios, entrenamientos y competencias, siendo adolescente y estando lejos de casa, requería compromiso. “Lo que me funcionó fue mantenerme organizado con mi agenda, ser responsable, muy disciplinado y estar enfocado en el objetivo”, detalló.

“Sentí mucha alegría”

Ya en Florida, compitiendo a un alto nivel, el fútbol empezó a vincularse claramente con una oportunidad universitaria. “Lo vi como algo que quería lograr”, dijo.

Así que en su junior year inició el proceso. Lo tenía claro: “Buscar mi mejor fit académico y atlético. Una universidad con un buen equipo, de alto rendimiento, y, a la vez, con un buen programa académico, que es importante también”.

Año y medio después llegó la noticia. El pasado 6 de enero, Alan anunciaba que se comprometía con Tiffin University. “Sentí mucha alegría”, rememoró. “Al principio, realmente, no lo podía creer. Fue un sentimiento diferente, nunca lo había tenido”.

Los dragones de Tiffin han sido campeones de la temporada regular en las últimas cuatro ediciones de la Great Midwest Athletic Conference de la segunda división de la Asociación Nacional Deportiva Universitaria (NCAA, en inglés). Además, han ganado el Great Midwest Championship Tournament en cuatro ocasiones (2018, 2019, 2023 y 2025).

Allí, estudiará Ciencias del Ejercicio. “Tiene mucha relación con lo que es el deporte, ya que incluye el cuerpo humano, la alimentación, la nutrición, los músculos y las lesiones”, explicó.

Aunque sabe que la carrera le abrirá múltiples posibilidades profesionales, como preparador físico o entrenador, de momento buscará aplicar para sí todo lo que aprenda. “Me va a ayudar como atleta”, auguró.

A sus 17 años, trabaja en mantener buenas notas y en tener un rendimiento óptimo en los partidos. Habla de equilibrio, de que tener un buen balance “es muy importante”.

Cuando llegue a Ohio, en el verano, buscará aportar al equipo su versatilidad defensiva y su liderazgo para revalidar el campeonato de conferencia y, por qué no, ganar el nacional.

A otros jóvenes que ven el deporte como una vía para obtener una beca universitaria, les invita a tomarlo como “una oportunidad para mejorar como jugadores, como personas”. Y les recordó que el camino no es fácil: “A la hora de seguir los sueños, tal vez tengas que dejar algo atrás. Son pasos que tienes que dar para llegar al éxito”.

Una experiencia “muy bonita”

Alan suele resaltar el valor que tienen las experiencias, incluso cuando el resultado no es el esperado. “Son las que te ayudan a mejorar y corregir cada día”, reiteró. Por ejemplo, las pequeñas lesiones que ha sufrido le han servido “de reflexión, para llegar mejor y más fuerte”.

Y aunque a veces las frustraciones de no tener un buen performance durante un partido hayan pesado emocionalmente, nunca ha pensado en quitarse. “Siempre sigo enfocado y trato de mejorar para la próxima”, consideró.

El fútbol le ha regalado “muchos buenos momentos” que nunca olvidará. “Ha sido una experiencia de mucho sacrificio, pero muy bonita”, reflexionó.

Todo este recorrido tiene un objetivo que se ha mantenido intacto desde que corría detrás de un balón en Bayamón. “Mi sueño siempre ha sido llegar a ser un futbolista profesional”, manifestó. “Aspiro a jugar en la selección y representar a Puerto Rico”.

El autor es periodista colaborador de Suplementos.

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Este contenido fue redactado y/o producido por el equipo de Suplementos de GFR Media.

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