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Es importante que, en el momento en que se presenten síntomas o cambios en ritmos cardíacos, ir a la sala de emergencias.
Es importante que, en el momento en que se presenten síntomas o cambios en ritmos cardíacos, ir a la sala de emergencias. (Shutterstock)

Aunque las personas con problemas del corazón pudieran presentar los síntomas clásico como dolor de pecho, apretón o debilidad en el brazo izquierdo, existen otras manifestaciones que hay que tomar en consideración. El doctor Héctor Martínez González, especialista en cardiología intervencional y director de Servicios Cardiovasculares de Mayagüez Medical Center, indicó que existen otros síntomas que se deben monitorear para prevenir un episodio cardíaco.

“Recientemente tuve un paciente en la oficina que, luego de la evaluación, presentó síntomas de corazón débil, sin embargo, me decía [¡doctor es que yo no siento absolutamente nada!], y es que el corazón tiene muchos mecanismos adaptativos para poder tolerar la insuficiencia cardíaca”, explicó.

Algunos síntomas atípicos pueden ser la falta de aire al ejercitarse, fatiga fuera de lo usual especialmente cuando los pacientes son atletas, náuseas, sudoraciones profusas, mucha debilidad y cambios en el tono de la piel. Según el Martínez, los pacientes diabéticos pueden tener síntomas silentes debido que podrían tener neuropatía en el pecho y no desarrollar los síntomas clásicos de dolor al presentar un fallo cardíaco.

Hasta el 50% de los pacientes con diabetes no van a tener un síntoma de infarto. También las personas pueden confundir estos síntomas con ataques de ansiedad o la conocida costocondritis.

“Como le digo a mis pacientes, ‘yo todavía no he visto a alguien morir de un ataque de ansiedad o una costocondritis, pero sí de un ataque al corazón’, así que la responsabilidad recae en nosotros, los médicos, para poder diagnosticar o descartar que el paciente tenga un problema del corazón. Por eso, cuando llegan a sala de emergencia, se les hacen pruebas de sangre, placas de pecho, electrocardiograma, sonogramas y otras evaluaciones que nos ayudan a tener un panorama”.

El cardiólogo indicó que es importante que, en el momento en que se presenten síntomas o cambios en ritmos cardíacos, ir a la sala de emergencias.

“Cuando el corazón se queda sin oxígeno en una de sus ramificaciones (que son las arterias grandes), nosotros podemos hacer un procedimiento en el cual hacemos una intervención a través del brazo, llegamos al corazón con unos instrumentos especiales para así destapar la arteria y colocar un dispositivo biomédico que se conoce como un STENT o una mallita (endoprótesis coronaria), con la cual podemos frenar el infarto y el corazón vuelve a recibir oxígeno. Si el paciente no llega a tiempo, ayudarlo será muy difícil”.

A la vez mencionó que cuando los pacientes llegan con infartos masivos, en donde gran parte del músculo cardíaco está muy débil, pueden hasta fallecer y este número puede ser tan alto como 5 o 10% de los pacientes asociados con lo que se conoce un choque cardíaco. Mencionó que no todos los hospitales tienen una sala de cateterismo y no todos tienen cardiólogos intervencionales para ofrecer estos procedimiento. Pero, el Mayagüez Medical Center cuenta con el personal y el equipo para realizarlos.

Al momento de un diagnóstico en los trastornos del corazón, las personas pueden tener dudas o preguntas sobre el por qué lo están padeciendo. Algunas pueden ser:

  • ¿Cómo es posible que me de un infarto si no me dio dolor?
  • ¿Cómo me dio un infarto si soy vegetariano?
  • ¡Pero, si yo hago dieta y ejercicio!

“Hay una sola cosa que no se puede modificar y es la genética. Los factores genéticos son los más que influyen en los infartos cardíacos. Que una persona sea vegetariana, haga mucho ejercicio o tenga un aspecto saludable no le exime de sufrir un infarto. Yo he tenido atletas que han sufrido infartos muy grandes. Por eso es importante visitar a los especialistas”, recalcó.

Algunas de las recomendaciones más importantes que hizo el galeno es que el paciente se eduque, que busque información en fuentes apropiadas como su médico de familia o primario y que visite a un cardiólogo. Expresó que en Puerto Rico hay más de 200 cardiólogos disponibles, quienes le ayudarán a identificar su condición. En la isla mueren diariamente de 100 a 120 personas y de esas la mitad son por enfermedades del corazón, así que la mayor recomendación que ofreció Martínez es que mantengan estilos de vidas saludables y visiten a su especialista.

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