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Se estima que Puerto Rico cuanta una alta incidencia de diabetes tipo 1 en la edad pediátrica hasta en los adultos jóvenes.
Se estima que Puerto Rico cuanta una alta incidencia de diabetes tipo 1 en la edad pediátrica hasta en los adultos jóvenes. (Shutterstock)

El trastoque en las rutinas diarias, el aumento en el sedentarismo y el no tener un régimen alimentario controlado pudieron ser algunos de los factores para que la diabetes tipo 1 y tipo 2 aumentaran en la población pediátrica.

“En este último año, han surgido estudios que se han hecho a nivel mundial, involucrando a diferentes países y Estados Unidos. Uno de ellos fue realizado por la Universidad de Duke, en Carolina del Norte, en donde vieron un aumento de un 50% en casos de diabetes tipo 1, comparándolo con datos previos a la pandemia. En cuanto a la diabetes tipo 2, se habló de un aumento de 200%. Este tipo de diabetes va atado al aumento de la obesidad en los niños por el encierro, el tener las clases a nivel virtual, el no tener recreo; también el estar comiendo entre comidas durante todo el día, ya que en la escuela deben estar sometidos a un horario para recibir sus alimentos y no pueden comer fuera de este”, indicó el doctor Carlos Leyva Jordán, endocrinólogo pediátrico.

El especialista indicó que Puerto Rico debe estar con la incidencia más alta de diabetes tipo 1 en la edad pediátrica hasta en los adultos jóvenes. Según explicó, la diabetes tipo 1 es una condición autoinmune en la que el propio sistema inmune ataca las células beta. Esta condición es una multifactorial que incluye diversos factores genéticos y ambientales, y al ser una enfermedad autoinmune puede desencadenarse o influenciada por un virus u otro factor externo.

“El virus [que causa] el COVID-19 pudo ser uno de estos agentes externos para desencadenar el aumento de estas condiciones. Estamos hablando de un virus por lo que el sistema inmunológico se activa y es aquí, si la persona está predispuesta genéticamente a tener una condición, que esta pueda desarrollarse. En mi oficina realizamos unos estudios en donde se analizan los historiales de familiares cercanos al paciente que hayan tenido diabetes tipo 1 y lo que se hace es ver la probabilidad que tiene el paciente pediátrico en desarrollar la condición en el futuro. Este estudio se realiza a nivel mundial y nosotros lo hacemos aquí en Puerto Rico”, mencionó Leyva.

Según el endocrinólogo pediátrico, hace décadas se discutió sobre el virus de Coxsackie, que forma parte de la familia de enterovirus y vive en el aparato digestivo, como un agente que podría afectar el sistema del niño y despertar la condición de diabetes.

Como testimonio, y para poner en perspectiva cómo un virus podría aumentar la probabilidad de desencadenar la condición, Leyva explicó cómo surgió su condición de diabetes tipo 1. “Yo tengo la condición desde niño. Un año antes de que me diagnosticaran, todos mis exámenes de laboratorios salieron muy bien. Sin embargo, durante ese año me dio varicela [que en ese momento no había vacuna para la prevención] y, luego de meses, arrojé en los exámenes positivo a diabetes tipo1. Yo sospecho, no tengo la prueba, pero quizás la varicela fue lo que despertó la enfermedad. No fue la causa, sino que hizo que surgiera”, afirmó.

Con la pandemia, así como pasó con otras condiciones, los pacientes no dieron continuidad a sus tratamientos. El doctor comentó cómo, con las medidas de prevención que incluyeron el encierro, muchos padres no llevaban a sus hijos al pediatra por temor al contagio. Entonces, muchos pacientes pediátricos llegaban a las salas de emergencia de los hospitales, terminando en intensivos con un cuadro agudo de diabetes.

Es importante que los padres con niños en edad pediátrica los lleven al pediatra anualmente. Aunque estén saludables, hay que llevarlos. Nosotros siempre les recomendamos a los padres que lleven una gráfica de crecimiento, porque con ella no solo ven cómo va el crecimiento del paciente, sino que pueden verificar si está en el peso adecuado, está obeso o bajo peso. Del niño tener una condición crónica, es importante continuar el seguimiento clínico con los especialistas; en este caso, su endocrinólogo”, recomendó el galeno.

De la misma forma, instó a la ciudadanía a que se eduque sobre las diversas condiciones que pueden afectar a sus hijos. Mencionó a la Sociedad de Endocrinología y Diabetología de Puerto Rico como una de las fuentes en donde podrán encontrar información sobre el manejo y el tratamiento de la condición.

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