Tanto las áreas públicas como las habitaciones del Celebrity Edge evocan el lujo de una hospedería situada en una metrópolis

Recuerdo la primera vez que vi grama natural en un crucero. Fue en el 2007, en el astillero Meyer Werft, en Papenburg, Alemania, cuando un grupo pequeño de periodistas estábamos de visita, viendo una fase de la construcción del Solstice, un barco de Celebrity Cruises que causó sensación desde su anuncio y que todavía hoy resulta impresionante.

Pero no solo la grama fue un hito histórico en la industria de cruceros. Ellos nos tienen acostumbrados a otras innovaciones como traer el primer restaurante donde el menú de comidas y bebidas se ordena con un iPad (Qsine). Con esa trayectoria, las expectativas estaban altísimas cuando anunciaron que su nueva clase de barcos sería una que transformaría el mundo de los cruceros.

Inaugurado en diciembre de 2018, este barco es toda una obra de arte de proa a popa.  (Gregorio Mayí / Especial para De Viaje)
Inaugurado en diciembre de 2018, este barco es toda una obra de arte de proa a popa. (Gregorio Mayí / Especial para De Viaje)

Con una mujer reconocida por innovadora como presidenta y CEO, Lisa Lutoff-Perlo, y una madrina, que fue la Premio Nobel de la Paz más joven de la historia (Malala Yousafzai), ahora es como si hubiesen corrido el telón para presentar su obra artística más grande, el Celebrity Edge. 

Inaugurado en diciembre de 2018, este barco es toda una obra de arte de proa a popa. Su diseño estilizado impone “presencia” a lo lejos, especialmente por un llamativo accesorio anaranjado, que es precisamente el tema de conversación de todos lo que los ven por primera vez. Ese es su Magic Carpet, el sello que hace distinguirlo de lo lejos. 

El “Magic Carpet”, es una gigantesca plataforma que se mueve a los “deck” 5, 14 o 16, dependiendo del propósito, (Gregorio Mayí / Especial para GFR Media)
El “Magic Carpet”, es una gigantesca plataforma que se mueve a los “deck” 5, 14 o 16, dependiendo del propósito, (Gregorio Mayí / Especial para GFR Media)

La tan promocionada plataforma multiusos resultó más grande de lo que imaginábamos cuando veíamos los conceptos artísticos, unos que pudimos entender claramente solo cuando llegamos a la realidad. Allí al pasar una puerta de cristal se llega a lo que es un bar durante algunas horas del día, un restaurante por las noches y una plataforma sólida y cómoda para abordar los “tenders” o pequeños botes cuando el barco ancla frente a las costas de algunos de los destinos visitados. 

Es una maravilla de la tecnología que se mueve al deck 5, 14 o 16, dependiendo del uso, y que nunca se había visto en ningún barco. De paso, tuvo su mayor logro durante su estreno, cuando logró algo impensable, el que todos quieran ir en los botes pequeños con tal de probar la tan anunciada Magic Carpet.

Inmensas copas de martini   parecen los jacuzzi que se elevan sobre el nivel de la piscina central. (Gregorio Mayí / Especial para GFR Media)
Inmensas copas de martini parecen los jacuzzi que se elevan sobre el nivel de la piscina central. (Gregorio Mayí / Especial para GFR Media)

Así de innovador es el Edge, que trajo además las primeras “Infinite Veranda” a los cruceros de mar. Gracias a ellas, las cabinas se vuelven como dice el nombre, infinitas, se convierte en una más grande integrando completamente el mar con el espacio del balcón cuando el pasajero quiera, pero si no, puede separarla cerrando sus puertas de cristal y teniendo el balcón clásico. Además en cualquiera de los dos casos tienes ventanales corredizos de cristal que al toque de un botón se abren para dejar el espacio completamente sin barreras y disfrutar del océano y las vistas, pero si hay frío o mal tiempo simplemente se sube sin perderse el panorama. Para ponerlo más tecnológico y cómodo, las cortinas se activan al toque de un botón también. Es algo tan conveniente que uno se pregunta por qué no se había hecho antes, aunque varias líneas de barcos de río tienen ya un concepto similar, pero más limitado por los espacios de las cabinas.

Ahora bien, no solo los balcones de las cabinas son ejemplo perfecto de la sofisticada tecnología usada a bordo. Para abordar se usa una técnica de reconocimiento facial (en el también nuevo y lujoso terminal 25 de Port Everglades, en Ft. Lauderdale) y el celular se usa para abrir la cabina, controlar las luces y la temperatura, entre otras comodidades.

Atrio principal del Celebrity Edge. (Gregorio Mayí / Especial para GFR Media)
Atrio principal del Celebrity Edge. (Gregorio Mayí / Especial para GFR Media)

Estas “Infinite Veranda” (que tienen 23% de más espacio que la de los barcos tipo Solstice y baños también más grandes) no son las únicas que llaman la atención. La idea era que los pasajeros se sintieran como en un apartamento urbano por lo que se creó un estilo de cabinas, que son otra primicia, y que dan la sensación de tener tu villa privada, con terrazas y pequeñas piscinas también privadas, donde deleitarse disfrutando del paisaje mediterráneo o caribeño, dependiendo del lugar del mundo en donde se esté navegando. Con dos niveles, estas “Edge Villas”, de las que solo hay seis en el barco, son otro “first”. Pero las cabinas más impresionantes son las dos “Iconic Suites”, con 1,892 pies cuadrados, un balcón-terraza enorme y una decoración que transporta a un apartamento de lujo de Manhattan, pero con una enorme diferencia, la vista al mar por todos lados.

La vista desde el dormitorio de la “Iconic Suite”  es simplemente espectacular. (Gregorio Mayí /  Especial para GFR Media)
La vista desde el dormitorio de la “Iconic Suite” es simplemente espectacular. (Gregorio Mayí / Especial para GFR Media)

Gastronomía diversa

Aunque estuvimos en una travesía corta, invitados por A&A Tours, pudimos probar el menú de algunos de los 29 restaurantes y lounges del barco.

La experiencia gastronómica que incluye menús con chefs merecedores de estrellas Michelin, ofrece un viaje culinario por distintas regiones del mundo. 

Hay para escoger desde restaurantes de mariscos, como el Raw on Five, con precios a la carta, hasta el Fine Cut Steakhouse ($55 por persona), Le Grand Bistro (de comida francesa, por $10 desayunos y cena $25 por persona) o el Rooftop Garden Grill, al aire libre con comida de BBQ, $45 por persona, entre otros.  

Visto por primera vez en un crucero, Le Petit Chef At Qsine,  utiliza animación 3D para que los pequeños “preparen”  manjares  sobre los platos en la mesa de manera virtual.  (Gregorio Mayí / Especial para GFR Media)
Visto por primera vez en un crucero, Le Petit Chef At Qsine, utiliza animación 3D para que los pequeños “preparen” manjares sobre los platos en la mesa de manera virtual. (Gregorio Mayí / Especial para GFR Media)

En el Magic Carpet están disponibles platos de Raw on Five, y una selección limitada de otros platos a la carta, para almuerzos y en las cenas, algunos días ofrecen “Dinner on the Edge”, una experiencia completa. Exclusivos para los huéspedes de suites o cabinas AquaClass, están Blu y Luminae, sin costo adicional.

Algo distinto y presentado por primera vez en crucero es Le Petit Chef At Qsine, una aventura culinaria divertida que utiliza animación 3D para que los pequeños chefs preparen en tus platos la comida, (desde los ingredientes básicos), en un escenario de movimiento y color, y en un abrir y cerrar de ojos, tan pronto ellos lo terminan, los mozos te traen el plato real. ¡Toda una coreografía gastronómica! El menú es fijo, y tienen dos turnos de comida, (5:45 p.m. y 8:00 p.m.) La experiencia, ofrecida en Le Grand Bistro, dura una hora y media y cuesta $55 por persona.

El Fine Cut Steakhouse, entre otros restaurantes a bordo, cuentan con menús diseñados por  chefs merecedores de estrellas Michelin, y a esto se une una ambientación exquisita.  (Gregorio Mayí / Especial para GFR Media)
El Fine Cut Steakhouse, entre otros restaurantes a bordo, cuentan con menús diseñados por chefs merecedores de estrellas Michelin, y a esto se une una ambientación exquisita. (Gregorio Mayí / Especial para GFR Media)

Aunque todos esos son de especialidad, y definitivamente recomendamos probar uno o todos ellos, hay variadas opciones incluidas en el precio, entre ellas los comedores principales, que son cuatro en vez de uno, siguiendo la tendencia moderna de la industria de cruceros, con diferentes ambientes y decoración. El Cosmopolitan, inspirado en la cocina global, el Tuscan, con platos italianos, el Cyprus, con comida mediterránea y el Normandie, con opciones francesas. 

Si bien algunos platos coinciden, el menú es distinto influenciado por la región del mundo que representan. Para las cenas hay los turnos clásicos de comida o el Celebrity Select Dining Plus, con la que se puede reservar en cualquiera de los cuatro restaurantes la hora que se prefiera. 

Aunque algunos de ellos abren para desayunos, almuerzos y cena, no puedes perderte el Oceanview Café, y sí, es una recomendación incluso para los que no acostumbran a usar los restaurantes de bufé en los cruceros. Bien variado, organizado en estaciones  separadas unas de otras, amplias e impecablemente limpias, es otra alternativa incluida y excelente. Si te gustan los platos saludables, en The Spa Café and Juice Bar, en el Solarium los encontrarás, también sin costo adicional. 

El Celebrity Edge fue diseñado, construido y mercadeado para atraer viajeros que nunca antes habían ido en crucero, que aman los diseños de vanguardia y el uso de la tecnología, el arte contemporáneo y aprecian el buen comer. Un barco para “millenials”, fue la impresión de muchos cuando lo vieron, y cuando se trata de entretener a este grupo generacional hay que estar claros que no se sorprenden con cualquier cosa.

Nombres como el de la arquitecta española Patricia Urquiola y Kelly Hoppen se llevan la gloria del diseño ultra sofisticado y moderno del Celebrity Edge. (Suministrada)
Nombres como el de la arquitecta española Patricia Urquiola y Kelly Hoppen se llevan la gloria del diseño ultra sofisticado y moderno del Celebrity Edge. (Suministrada)

Por eso la oferta de entretenimiento también es distinta y a diferencia de los otros barcos de la empresa, en el Edge el ambiente no es tan relajado como en los barcos anteriores. La idea que muchos tenían de solo escuchar música tranquilamente y ver obras de teatro excelentes, algunas innovadoras, pero limitadas precisamente a ese espacio del teatro, también se transformó a una contemporánea, que apela a los sentidos, a las fiestas elegantes y a asombrar a los viajeros. 

Empezando por Eden, el área multiusos de tres niveles y más de 7,000 pies cuadrados de cristales, que de día es un lounge con un área para desayuno o hacer una clase de yoga; para almuerzos de productos frescos y de noche se transforma en uno de los restaurantes de especialidad con platillos servidos por “hedonistas”. Pero Eden es mucho más que comida, es un lugar creado para conectarse con el mar y para compartir entre amigos, donde hay una “Biblioteca de Plantas” sobre el Eden Bar, donde puede tomarse un cóctel excéntrico (o al menos ordenarlo porque ver cómo se preparan es todo un espectáculo), y tener un encuentro cercano con el arte. 

En el “Eve at Eden”, por las noches, los artistas se mezclan con el público, tanto que puedes tenerlos al lado y no darte cuenta que están allí. Para este viaje teatral, contrataron a la Queen of the Night, creados por Variety Worldwide, que han estado mezclando teatro no convencional con restaurantes y vida nocturna por muchos años. El diseño de Eden, de Scott Butler, se inspiró en la espiral dorada generada por la secuencia del matemático italiano Fibonacci, representado en la naturaleza a través de la floración de una rosa o el rizo de la concha de un caracol. Ese no es todo el entretenimiento porque en el teatro, también reina la tecnología, con pantallas y tarimas rotativas que también ponen a los artistas más cerca del público.

Área para relajarse y disfrutar del viaje en el Celebrity Edge (Gregorio Mayí / Especial para GFR Media)
Área para relajarse y disfrutar del viaje en el Celebrity Edge (Gregorio Mayí / Especial para GFR Media)

Por dentro, el barco es moderno y acogedor con un dramático atrio de tres niveles que es como el alma del barco, y el centro obligado para estar, escuchar música, tomarse un café en el Café Al Bacio, ir de tiendas o empezar la fiesta. 

Además tiene su casino, con la particularidad de que no se puede fumar allí. Las áreas exteriores son impactantes, empezando por su Rooftop Garden Grill, desde donde no solo hay fantásticas vistas, sino también pantallas de televisión gigantes y una decoración inspirada en las áreas de juegos clásicas para niños. 

También tiene piscinas y jacuzzis, esto no falta, tanto al exterior como techada en el solárium, pero llama la atención de los jacuzzis la forma de copa de Martini y el deck asimétrico con diferentes niveles, y su escultura de mariposa que se hace parada de todo el que viaja para una foto del recuerdo.

Cuando termine su temporada por el Caribe, el Celebrity Edge iniciará travesías por el Mediterráneo donde estará todo el verano. Para información y reservaciones del Celebrity Edge, puede llamar a A&A Tours, con quien realizamos este viaje o con su agente de viaje preferido.


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