La isla de Bora Bora se distingue por una bella laguna en varios tonos de azul, atolones con collares de arena blanquísima y el imponente Monte Otemahu que parece esculpido por una talentosa mano gigantesca.

El artista postimpresionista Paul Gauguin, los novelistas Robert Louis Stevenson y James Michener fueron cautivados con la legendaria belleza de la Polinesia francesa. Y el poeta Rupert Brooke, otra luminaria enamorado por las islas, observó: “En los Mares del Sur, el Creador parece haber querido mostrarnos lo que él podía hacer”. Y los paisajes inolvidables de estas islas siguen llamando a los viajeros modernos.

Así que, no importa cuánto uno ha viajado y recorrido, cuando uno divisa un atolón verde rodeado de arenas blancas y finas como el talco y aguas turquesas cristalinas, enseguida sabe que se encuentra en un paraíso terrenal, un sitio de montañas vestidas de verde, refrescantes cascadas y bosques, playas de arenas blancas y de arenas negras, al igual que otros panoramas idílicos.

De las 118 islas de la Polinesia francesa, quizás las tres más famosas son Tahití, Bora Bora y Moorea, llamadas Islas de la Sociedad, por el capitán James Cook por estar cercas unas de las otras. Mi esposo Humberto y yo las hemos visitado durante cinco cruceros alrededor del mundo en el barco Amsterdam, de la línea Holland America.

Tahití

Tahití es la isla mayor de la Polinesia francesa (651 millas cuadradas) y tiene la forma de un número ocho que parece estar recostado y flotando en el mar. Cuenta con dos secciones principales redondas: la mayor de las dos se llama Tahiti Nui, y es donde está ubicada la capital Papeete, y la sección menor, Tahiti Iti, es un área más rural.

El Istmo Taravao conecta a las dos secciones. Dos de los picos más altos de Tahití, el Monte Orohena (7,334 pies de altura) y el Monte Aorai (6,738 pies) se pueden divisar desde el centro de Papeete. Otra bella montaña, Diademe (4,291 pies) se puede ver mejor desde la ciudad oriental de Pirae.

Un buen punto para comenzar una visita a Papeete es en el malecón que recuerda los paseos junto al mar de la Riviera francesa. Otros toques franceses incluyen los cafés al aire libre del Bulevar Pomare, donde el viajero también se topa con tiendas y boutiques que venden vinos, perfumes y modas francesas. Otro imperdible francés es la Catedral de Nuestra Señora de Papeete, en la Place Notre Dame y las calles General de Gaulle y Jeanne D’Arc. Data del 1875 y es en estilo gótico, un lindo lugar para hacer una pausa en recorridos por la ciudad.

Una visita al Mercado Municipal, a una cuadra del Bulevar Pomare, ofrece mucho colorido local con perlas, flores, artesanía, café, frutas, vegetales y muchos otros productos. Y nadie se va sin dedicarle tiempo a las playas. Nosotros disfrutamos la del Tahiti InterContinental Resort & Spa. Este hotel, recientemente renovado, cuenta con bella playa y jardines, piscinas, habitaciones y bungalows sobre una laguna aguamarina.

Puntos de interés cultural incluyen el Musée de Tahiti Et Ses Isles en Punaauia, nueve millas al oeste de Papeete, con muestras sobre la historia de la isla; el templo polines Arahurahu Marae en Paea, 14 millas al oeste de Papeete; y la tumba del Rey Pomare V en el Punto Outuaiai en Arue (Pomare V fue el último rey de Tahití quien cedió el poder a los franceses en el 1880). Otros festines culturales incluyen espectáculos de bailes polineses y especialidades culinarias de las islas y francesas.   

Moorea

A doce millas de Tahití, al cruzar la Bahía de la Luna, se encuentra Moorea -una islita idílica que tiene forma de corazón y que cuenta con altos picos incluyendo el Monte Mouaroa (a veces llamado “Diente de Tiburón”).

Una gira alrededor de la isla es un imperdible: la ruta sigue una carretera de 37 millas que hace un círculo en Moorea. La mayoría de los visitantes, incluyéndonos a nosotros, hacen la gira que lleva a plantaciones de café y piña y al Mirador Belvedere con espectaculares vistas de las Bahías Cook y Opunohu y el lindo Valle Opunohu, como el terciopelo verde.

Los resorts con bungalows sobre el mar son populares, incluyendo el Moorea InterContinental Resort & Spa, con 144 habitaciones y bungalows. Este resort está en 27 acres de jardines en una laguna tropical con un telón de fondo de montañas. Cuenta con playa, deportes acuáticos, piscina, clínica para rehabilitación de tortugas marinas, y oportunidades para nadar con delfines, entre otras opciones.

Bora Bora

La vista de Bora Bora cuando un barco se acerca -nosotros llegamos en el Amsterdam de Holland America- es de una belleza espectacular, con una bella laguna en varios tonos de azul, atolones con collares de arena blanquísima y el imponente Monte Otemahu que parece esculpido por una talentosa mano gigantesca.

Llamada “la perla del Pacífico” por el capitán James Cook, está compuesta por una isla principal con el pueblo de Vaitape y una serie de islitas o “motus” a su alrededor.

Actividades populares incluyen escalar el Monte Otemahu, bucear, pasear en canoa e ir de compras para adquirir las preciosas perlas negras de los Mares del Sur.

Nosotros nos pasamos el día en el resort Four Seasons Bora Bora, como lo hemos hecho en otras visitas pues es un hotel divino con bungalows en un “motu” a media hora de Vaitape por medio de la lancha del hotel (con una bienvenida de champán y un lei de flores frescas).

Los deportes acuáticos son gratuitos y hay equipo para el buceo tipo snorkel en la terraza de cada bungalow –la laguna es como un acuario gigantesco lleno de peces tropicales. Después de disfrutar del buceo y la natación especialidades de las islas como ensalada mixta con camarones de Moorea esperan al viajero en los restaurantes del Four Seasons Bora Bora –y con vistas de la laguna y montañas.

Almorzar o cenar en Bloody Mary’s, uno de los restaurantes más populares en la Bahía Povai en el pueblo de Vaitape es estupendo pues este es un ícono de Bora Bora. Tiene techo de paja, piso de arena, lados abiertos al fresco, mesas de tabla y taburetes hechos de tocones de árboles de coco. Entre los ricos platos en el menú se encuentran emparedados de pescado con papas fritas –una delicia con una cerveza fría u otra bebida o refresco. Entre la gente famosa que han patrocinado este restaurante se encuentran Julio Iglesias, Jimmy Buffet, Goldie Hawn, David Copperfield y Rod Stewart.

Si usted va

Consulte con su agente de viajes para conocer más detalles sobre estas islas. Para mayor información sobre Tahití y sus islas, visite www.tahiti-tourisme.com; sobre los resorts InterContinental, visite www.intercontinental.com; sobre el Four Seasons Bora Bora, visite www.fourseasons.com/borabora


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