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Mostrar expresiones que reflejen desesperanza o el deseo de morir puede ser una de las señales que denotan el peligro de cometer un suicidio.
Mostrar expresiones que reflejen desesperanza o el deseo de morir puede ser una de las señales que denotan el peligro de cometer un suicidio. (Shutterstock)

Durante los pasados años nuestro país ha estado experimentando diversas crisis a nivel colectivo, como: huracanes, terremotos, crisis económicas, políticas y de seguridad, y la más reciente, la pandemia por el coronavirus. Estas circunstancias han dejado una huella emocional y psicológica en los puertorriqueños, presentando una nueva crisis a la que prestar atención: la crisis de salud mental. Los profesionales de este campo han levantado una alerta en cuanto a las secuelas que pueden surgir a raíz de estos eventos en la estabilidad psicológica de las personas, llevándolas, en el peor de los casos, a que decidan terminar su propia vida.

Según estadísticas del Departamento de Salud*, el promedio de muertes por suicidio en la isla es de 296 por año. De enero a junio del 2021 se reportaron 91 suicidios, lo que representa un aumento de un (1) caso en comparación con lo registrado durante este mismo período en el año 2020. Dentro de estas cifras, la mayor cantidad se encontró en el grupo de jóvenes adultos (25-29 años y 35-39 años), y, en su inmensa mayoría, fueron hombres (81 hombres; 10 mujeres).

Estas lamentables estadísticas nos presentan la necesidad apremiante de aumentar los esfuerzos para la prevención del suicidio, incluyendo a la sociedad en general. Para lograrlo, es necesario que se puedan identificar las señales que indican la posibilidad de que una persona esté teniendo pensamientos o intenciones de atentar contra su vida. Algunas de estas señales son: cambios significativos en el comportamiento y en los patrones de sueño o alimentación; aumento en el uso de alcohol o sustancias; expresiones que reflejen desesperanza o el deseo de morir; pérdida de interés en las cosas que comúnmente disfrutaba; repartir objetos de mucho valor o preparar un testamento (como despidiéndose); mostrarse aislado, poco comunicativo o triste constantemente; y aumento en la sintomatología relacionada a un diagnóstico de salud mental preexistente, entre otras. Si observas algunas de estas señales, en ti mismo o en alguien más, es importante buscar ayuda profesional a tiempo para que se puedan ofrecer los servicios necesarios.

Además de los profesionales de salud mental, cada ciudadano puede aportar a prevenir un suicidio. Si identificas que una persona está en riesgo inminente de cometer suicidio, es importante que tomes acción inmediata. Demuéstrale tu interés en ayudarle. Pregúntale directamente si tiene intenciones de atentar contra su vida y verifica si ya tiene un plan específico. Remueve cualquier medio que pueda utilizar para hacerse daño. No la dejes sin supervisión en ningún momento. Escúchala sin juzgar y no minimices lo que está sintiendo. Llama a alguna línea de emergencia, al 9-1-1, o a algún hospital con unidad psiquiátrica. También puedes llevarla directamente a una sala de emergencias.

Finalmente, lo mejor que podemos hacer para evitar que más vidas se nos vayan a causa del suicidio es sembrar esperanza, prestar atención, demostrar afecto, ser gentiles con todos, respetar la dignidad de cada ser humano y cuidar activamente nuestra salud mental. Juntos podemos salvar vidas.

Para más información o ayuda, llama al 787-933-1100 o accede a hospitalmetroutuado.com.

*Fuente: “Informe Mensual de Suicidios en Puerto Rico Junio 2021” (Comisión para la Prevención del Suicidio, Departamento de Salud; Junio 2021)

La autora es psicóloga clínica del Hospital Metropolitano de la Montaña, en Utuado.

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