El diseño arquitectónico moderno minimalista incorpora nuestra cultura. (Suministrada)

Muy pronto, las familias de Puerto Rico contarán con la oportunidad de construir un hogar seguro contra las amenazas naturales, gracias a los primeros Planos Seguros Residenciales según los Códigos de Construcción de Puerto Rico 2018. Este es un proyecto colaborativo en el que agencias federales y estatales han unido esfuerzos para proveer planos preaprobados sin costo para quienes cualifiquen.

“Este es uno de los proyectos más importantes de la reconstrucción final y permanente de Puerto Rico, luego del paso del huracán María y lleva esperanza a las familias puertorriqueñas a través del diseño. Es una herramienta para erradicar la construcción informal para que cada familia tenga una casa segura”, describió la arquitecta Astrid Díaz, quien lideró el proyecto para desarrollar los planos junto con la Strategic Alliance for Risk Reduction II (STARR) II, las firmas Stantec y Atkins North America, así como con un grupo interdisciplinario de colaboradores que incluyó a la Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA), la Oficina de Gerencia de Permisos (OGPe), el Departamento de la Vivienda, el Colegio de Ingenieros de Puerto Rico y el Colegio de Arquitectos de Puerto Rico. Agregó que el proyecto, “lleva el diseño de planos seguros y de interés social a las personas y a las familias que no pueden o no se acercan a una oficina de arquitectos o de ingenieros (para solicitar sus servicios)”.

Según suscribió la arquitecta Díaz, este proyecto llama la atención a la función y a la accesibilidad de los arquitectos e ingenieros y también a la necesidad de detener la construcción informal en el país, la cual supone un factor de riesgo mayor ante eventos catastróficos como huracanes y terremotos.

Díaz señaló que, cuando el huracán María pasó, el 47 % de las viviendas en Puerto Rico eran de construcción informal.

“Así que estamos hablando de que prácticamente medio millón de viviendas quedaron afectadas de una forma u otra, o completamente devastadas, así que este es un proyecto muy esperado”, subrayó.

Al comentar sobre su importancia, la arquitecta Díaz recordó que en Puerto Rico no se realizaba un proyecto de similar envergadura social desde que se creó el programa “Ayuda Mutua, Esfuerzo Propio”. Según explicó, este programa, que surgió como un reconocimiento al problema de vivienda de los puertorriqueños en la década de 1940 y que tuvo su mayor apogeo hasta la década de 1960, cuando benefició a unas 50,000 familias, se concibió como un esfuerzo colaborativo y educativo para erradicar los arrabales de entonces. Aunque este programa reapareció en la década del 1970, se eliminó definitivamente en 1996.

Una buena noticia

La arquitecta Díaz dio a conocer que el proyecto de Planos Seguros Residenciales está en sus etapas finales de revisión, por lo que se espera que los planos estén disponibles en los próximos meses. Dijo que estos planos surgen como parte de las recomendaciones del Mitigation Assessment Team de FEMA luego del huracán María. De las más importantes de estas recomendaciones se encontraba realizar un nuevo código de construcción de Puerto Rico atemperado a la topografía y a las microzonas de la isla, tanto para huracanes como para terremotos.

“Eso está contemplado en el nuevo código y en estas casas”, afirmó complacida, mientras informó que las casas están diseñadas para aguantar vientos de hasta 190 millas por hora, mientras que la denominada habitación segura soporta vientos de hasta 250 millas por hora.

“Es la primera vez que se incluye en una vivienda el concepto de ‘habitación segura’ o ‘refugio residencial’ (Safe Room) según los parámetros de FEMA P-361, en donde la familia puede pasar la emergencia. Esta habitación tiene estructura y cimientos independientes del resto de la casa y aguanta cargas de vientos base de 250 millas por hora”. También contemplan las cargas sísmicas máximas y ofrece un espacio de 7 pies cuadrados por persona en caso de que tengan que refugiarse.

Otro aspecto importante compartido por la arquitecta Díaz es que, además de estar preaprobados, los planos prescriptivos están diseñados a un 95 %, por lo que las personas que cualifiquen para recibirlos a través de la OGPe y el Departamento de Vivienda solo deberán acudir a un ingeniero y a un arquitecto para localizar la casa en su solar.

“Estos profesionales les van a decir si tienen que hacer un estudio de suelo o algún otro ajuste que haya que hacer y ahí se le otorga el permiso de construcción final”, explicó. El proceso en OGPe es expedito.

Además, los planos podrán accederse para usarlos de referencia en la página de OGPe.

“Queremos que estos planos sirvan de educación a todas las familias puertorriqueñas de que la construcción se puede hacer segura y que los diseños pueden ser de gran calidad, sin importar las dimensiones que tengan las casas. Toda persona, no importa su condición social, puede ver los planos y va a aprender de todos los detalles estructurales que hay allí para los materiales en bloques de hormigón y en madera. Son una escuela de los nuevos códigos de construcción para las familias, los contratistas y los profesionales en arquitectura e ingeniería”, afirmó la arquitecta de ADV Architects.

Hechas para Puerto Rico

Díaz explicó que, atendiendo los gustos de los puertorriqueños, y tomando en cuenta la importancia del presupuesto, se crearon planos para cuatro diseños: una casa de bloques de hormigón (cemento), una de bloque de hormigón con techo de madera, una de madera, y otra de dos pisos con el primer piso de hormigón y el segundo en madera.

“Además, el diseño arquitectónico moderno minimalista incorpora nuestra cultura”, enfatizó, al mencionar que las personas pueden finalizar el diseño, agregando sus toques personales. El módulo básico de la casa cuenta con 480 pies cuadrados de dimensión y cumple con los requisitos de la Ley ADA.

“Ese módulo básico sea para una sola persona o para una familia de hasta tres, tiene dos cuartos y uno de ellos es la habitación segura. Es una buena casa para vivir bien, con ventilación cruzada, espacios completamente cómodos, iluminación natural y, sobre todo, planificada de tal forma que la persona pueda ampliarla con módulos adicionales”, explicó la arquitecta, al resaltar que hay dos módulos diferentes para ampliar: uno es para añadir un cuarto y una sala más grande y el otro para añadir dos cuartos y un baño.

Los planos tienen todos los diseños arquitectónicos, mecánicos, de plomería y estructurales necesarios. Se espera que este proyecto impacte al menos a 75,000 familias.

“Ha sido un gran honor y una gran responsabilidad liderar el equipo desde Puerto Rico junto con STARR II y saber que esto va a estar disponible para que cada persona esté tranquila. No se trata de varillas y cemento, sino de la tranquilidad y la seguridad de la familia”, dijo finalmente.