Ser un buen papá incluye contribuir a desarrollar una relación de amor, respeto y apoyo. (Shutterstock)

Hoy, más que en ninguna otra época, nuestro mundo necesita que la figura del padre sea relevante.

Cuando un menor tiene la oportunidad de vivir en interacción con su padre, obtiene una ventaja sobre aquellos que no; eso incluye menos probabilidades de deserción escolar. La ausencia del padre está asociada, significativamente, con una iniciación sexual temprana y embarazos en la adolescencia. En mi experiencia como terapeuta, he visto que, cuando la figura paterna es distante, los hijos e hijas reflejan indicadores de inestabilidad afectiva (rechazo), carencia de identidad, sentimiento de desesperanza, desesperación y síntomas depresivos. También son más propensos a adicciones y conductas mal adaptativas.

La paternidad es una gran bendición. Ser un buen papá incluye contribuir a desarrollar una relación de amor, respeto y apoyo. Aunque, en la actualidad, las estructuras del sistema familiar son diversas, se recomienda la integración de valores en los hijos como la autodisciplina, el dominio propio, el respeto a la autoridad, el compromiso con la verdad y la ética, entre otros. Esto le dotará de estabilidad para la buena formación. La falta de disciplina y de supervisión, y la ausencia del padre, vuelve a los niños indefensos, insubordinados y se corrompen.

A continuación, podrás adquirir las claves para ser un padre relevante, que sane la vida de tus hijos

1. Comprensión: Debemos criar a los hijos de manera que se sientan comprendidos e integrados a la seguridad de una familia; y brindarles un hogar donde reine un sentido de pertenencia, seguridad e inspiración para alcanzar los sueños.

2. Presencia: Los padres no debemos dejarnos distraer por el trabajo, el entretenimiento, el cansancio, la ignorancia, la apatía, el egoísmo o el divorcio. No podemos darnos el lujo de ser negligentes en cubrir las necesidades tanto físicas como emocionales de nuestros hijos.

3. Aceptación: Valóralos por quiénes son. El rechazo parental produce en los jovencitos la falta de compasión y conciencia por sí mismos y por otros. Esto obstaculiza las habilidades para la socialización y la sensibilidad por el prójimo. Por lo general, desata violencia contra ellos mismos y hacia los demás.

4. Respeto: Provee dignidad. La intimidación a los niños es abuso del poder del padre. Esto producirá temor, hará sentir al hijo impotente. Ese terror convertirá a tu hijo en una víctima el resto de la vida en sus demás relaciones; o, por otro lado, aprenderá el uso de ese poder para someter a otros a su voluntad.

5. Propósito: Hazle saber que su vida tiene sentido y una misión, que no nació por accidente. El impacto en la autoestima nos persigue durante la vida. Cuando un niño recibe mentoría por su padre, no se sentirá torpe. Su asesoría le hará manejar los fracasos como la mayor fuente de aprendizaje, no de rechazo. Para ambos, niño o niña, la falta de significado en la vida es la condenación de su alma, la aniquilación de su espíritu y la derrota de un destino.

En el libro “Decidí ser padre: La honra de ser hombre”, el psicólogo José Efraín Rodríguez comparte estrategias para criar con sabiduría. El libro está disponible en The Bookmark San Patricio Plaza, Walgreens y Amazon.
En el libro “Decidí ser padre: La honra de ser hombre”, el psicólogo José Efraín Rodríguez comparte estrategias para criar con sabiduría. El libro está disponible en The Bookmark San Patricio Plaza, Walgreens y Amazon. (Suministrada)

Un padre no es un gran líder solo por su poder, sino por su habilidad de hacer surgir empoderamiento en sus hijos.

Finalmente, la comunicación con los hijos debe ser clara y específica. Nos ganamos el corazón de nuestros hijos cuando les ayudamos a crecer. Aplica estas claves de paternidad con tus hijos, ten valor, y tanto ellos como tú, se convertirán en líderes clave que influenciarán a otros. Como padre, espera lo mejor de tus hijos, pero el resultado de sus vidas solo se verá, cuando se integren como miembros socialmente útiles en la sociedad. Un hijo bien educado, mediante una crianza estratégica, aportará a nuestra estructura social a un individuo influyente y capaz de transformar su entorno.

El autor es psicólogo, profesor y conferenciante.

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Este contenido fue redactado y/o producido por el equipo de GFR Media.

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