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Pediatría
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Alerta contra el dengue

Para evitar contagios, hay que procurar que el virus no se replique. También existe una vacuna contra esta enfermedad

Según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades y de la Organización Mundial de la Salud, ocurren alrededor de 400 millones de transmisiones al año en el mundo. (Shutterstock)

El dengue es una infección viral transmitida, principalmente, a través de la picada del mosquito Aedes aegypti. Este mosquito se encuentra en regiones tropicales y subtropicales, y por eso lo vemos en Puerto Rico.

Según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) y de la Organización Mundial de la Salud, ocurren alrededor de 400 millones de transmisiones al año en el mundo. De esas, unas 100 millones de personas desarrollan síntomas y mueren unas 21,000 personas.

El mosquito pica a una persona con dengue y adquiere el virus. El periodo de incubación del virus en el mosquito es de unos 8 a 12 días. Luego de ese periodo, el mosquito puede transmitir el virus durante toda su vida. Hay cuatro tipos de virus de dengue y una infección previa no produce inmunidad contra los otros tipos. Infecciones subsiguientes aumentan el riesgo de infección más severa.

El dengue puede ser asintomático, producir síntomas leves o ser severo. Las personas tienden a recuperarse entre una a dos semanas, pero se reporta que síntomas de debilidad y cansancio pueden durar varias semanas. Los síntomas más comunes asociados a dengue son fiebre, dolor de cabeza, dolor en los músculos, huesos o coyunturas; náuseas, vómitos, dolor detrás de los ojos, inflamación de las glándulas y salpullido. En el caso del dengue severo, también conocido como dengue hemorrágico, puede causar dolor abdominal severo, vómitos persistentes, sangrado nasal, debajo de la piel, en orina o excreta, además de dificultad respiratoria, fatiga, irritabilidad, letargo, disminución de la presión sanguínea (shock) y hasta la muerte. Estos síntomas pueden ocurrir aún después de que la fiebre haya cesado.

En general, el tratamiento para el dengue leve es descanso, hidratación y acetaminofén para la fiebre y el dolor. No se recomienda utilizar ibuprofeno, pues puede interferir con el sistema de coagulación, que también se afecta por el virus y aumentar el riesgo de sangrado. Para casos más severos, debes visitar a tu médico o acudir a la sala de emergencias con prontitud.

Para evitar contagios, hay que procurar que el virus no se replique. Vaciar depósitos de agua donde se desarrolla el mosquito es de suma importancia. También debemos utilizar repelentes de mosquitos en la piel y la ropa, utilizar mosquiteros (screens) en las ventanas. Si sabemos que hay mosquitos en nuestro entorno, debemos utilizar ropa que nos cubra como camisas con mangas largas, pantalones largos, medias y zapatos.

Existe una vacuna aprobada contra el dengue. Dengvaxia puede ser administrada entre los 9 y16 años y es necesario estar seguros, mediante prueba de laboratorio, de que el paciente ya tuvo dengue anteriormente y que reside en un área donde hay dengue.

La autora es pasada presidenta de la Sociedad Puertorriqueña de Pediatría. Para información, llama al 787-786-6792 o escribe a karene323@gmail.com.

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Este contenido fue redactado y/o editado por el equipo de GFR Media.

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