La telemedicina permite obtener el servicio médico desde cualquier lugar. (Shutterstock)

Debido a la pandemia causada por el COVID-19, el acceso a la consulta médica tradicional ha tenido que ser modificada. Se ha vuelto muy importante buscar estrategias que faciliten el encuentro entre profesionales de la salud y los pacientes.

La telesalud ha contribuido grandemente a permitir este acceso a la consulta. Cuando hablamos de telesalud, nos referimos al uso de la tecnología de telecomunicación para llevar a cabo servicios relacionados a la salud e información de salud para apoyar tratamiento médico, educación en salud y salud pública. Un ejemplo de telesalud es la telemedicina, la cual permite hacer una visita virtual con el proveedor de salud. Por lo tanto, en la telemedicina, hay una comunicación interactiva y al momento entre un paciente y su proveedor de salud, mediante el equipo de telecomunicación.

Entre las ventajas de este tipo de visita se encuentran:

  • Permite obtener el servicio médico desde cualquier lugar.
  • Elimina el tiempo de espera en las salas de espera, reduciendo, a su vez, la posible exposición a infecciones.

Estas visitas requieren programarse con la oficina del médico o proveedor de salud y no sustituyen completamente una visita presencial, pues el examen físico no puede hacerse tal cual en la oficina médica y no debe de utilizarse para visitas de rutina. Además, en caso de una emergencia, se debe llamar al 9-1-1 o acudir a la sala de emergencias más cercana.

  • Coordinar la visita con la oficina médica. Algunas oficinas requerirán algún tipo de documento que debe de ser llenado y enviado previamente.
  • Escoger qué tipo de tecnología se utilizará como, por ejemplo, el teléfono celular, la computadora o una tableta. Se debe tener disponibilidad de internet.
  • Preparar el lugar de encuentro, escogiendo uno que sea tranquilo, privado, con buena iluminación y poco ruido.
  • Conocer el historial médico y de alergias. Conocer qué medicamentos está utilizando el paciente y las dosis.
  • Tener escritas las preguntas que necesitamos aclarar para que no se nos olviden. Al momento de la visita, debes tratar de dar al médico información como edad, peso, estatura y algunos signos vitales como la temperatura y, de ser posible, el pulso y la frecuencia respiratoria.
  • Vestir apropiadamente para la visita.
  • Es importante que, en el caso de los niños, permitamos que la cámara pueda moverse de lugar con facilidad para mejor observación del niño. Por ejemplo, poderle mostrar al médico cómo está respirando el niño, enseñándole el área de nariz, boca, pecho y abdomen.
  • Las consultas sobre erupciones de piel, vómitos, diarreas, deshidratación, infecciones del tracto urinario, conjuntivitis, catarros, alergias, sinusitis, influenza y COVID-19 son algunas en las cuales la telemedicina es de gran ayuda. El seguimiento a los pacientes con enfermedades crónicas como: diabetes, asma, enfermedades reumatológicas, renales y otras también puede ofrecerse por esta modalidad.

No dejes de obtener cuidado médico aún en tiempos de pandemia. Existe la tecnología para poder obtener servicios de salud de una manera adecuada y segura.

La autora es pediatra y presidenta de la Sociedad Puertorriqueña de Pediatría.

💬Ver comentarios