Las vacunas ayudan a nuestro organismo a prepararse para una enfermedad, haciendo que nuestro sistema inmunológico fabrique anticuerpos para combatir gérmenes específicos a cualquier edad. (Shutterstock)

Las vacunas pueden protegernos contra enfermedades y ayudarnos a no contraer enfermedades tales como polio, sarampión, papera, tos ferina, hepatitis A y B, varicela, dengue, influenza y COVID-19, entre otras. Las vacunas ayudan a que las personas sanas continúen sanas. Nos ayudan a evitar que nos enfermemos y evitan que transmitamos enfermedades a otras personas.

Además, las vacunas nos crean una inmunidad colectiva que nos ayuda a protegernos de enfermedades que son totalmente prevenibles.

¿Como funcionan las vacunas?

Nuestro organismo tiene un sistema inmunológico que está formado por muchas células y órganos. Este sistema ayuda a combatir las infecciones.

Por ejemplo, cuando un germen que causa enfermedades entra a nuestro organismo, nuestro sistema inmunológico ayuda a combatirlo. Pero, el germen tiene una ventaja: crece rápido. A veces, nuestro sistema inmunológico no puede actuar lo suficientemente rápido como para detener al germen. Cuando esto ocurre, nos enfermamos.

Sin embargo, una vez tenemos la infección, nuestro sistema inmunológico “conoce” al germen que la causó. Si, otra vez, el germen trata de entrar al organismo, nuestro sistema inmunológico actúa más rápido.

Las vacunas ayudan a nuestro organismo a prepararse para una enfermedad, haciendo que nuestro sistema inmunológico fabrique anticuerpos para combatir gérmenes específicos. Así, si un germen entra en nuestro organismo, podrá combatirlo.

A veces, la protección que proporciona la vacuna se acaba. Por eso se necesitan inyecciones de refuerzo para algunas vacunas.

Vacunas para los niños y adolescentes

Te preguntarás por qué razón tus niños necesitan tantas inyecciones. Los niños reciben vacunas contra enfermedades de las que aparentemente ya nadie se contagia. Muchas de esas enfermedades ahora son raras. Esto se debe a que las vacunas funcionan y son efectivas.

Pero, la mayoría de esas enfermedades no han desaparecido todavía. Sin las vacunas, estas enfermedades podrían volver a ser comunes y provocar enfermedades e incluso hasta la muerte como ocurría antes que aparecieran las vacunas. Por ello, nuestros niños reciben esas vacunas hoy en día, sobre todo hoy, con el nuevo brote de sarampión en Estados Unidos y Europa desde diciembre de 2023.

Las vacunas ayudan a que nuestros niños se mantengan sanos. Recuerda que es mejor prevenir una enfermedad que tratarla.

¿Por qué los niños necesitan vacunas?

Los niños reciben vacunas para muchas enfermedades que pueden ser graves en los bebés, por lo que ayudan a protegerlos.

Los recién nacidos son inmunes a algunas enfermedades, pero estas defensas se acaban. Los niños no son inmunes a todas las enfermedades; por eso, se comienzan a administrar vacunas desde el nacimiento o a los dos meses. Muchas vacunas se administran en serie a lo largo de los años.

¿Qué hay de los riesgos?

Quizás hayas escuchado que las vacunas pueden causar efectos secundarios. Es cierto, pero la mayoría de estos son leves. Puede aparecer fiebre, dolor de garganta o inflamación en el sitio de la inyección. Los efectos secundarios graves son muy raros.

Las vacunas son uno de los medicamentos más seguros. Compara los riesgos de una vacuna con los de la enfermedad que ayudan a evitar y verás que la enfermedad es mucho más peligrosa.

Algunos niños necesitan más vacunas que otros. Si viajas a otro país con tu hijo, habla con tu pediatra. Pregúntale sobre qué vacunas necesitaría tu niño. Algunos niños con problemas de salud pueden necesitar más vacunas que otros niños de la misma edad.

Habla con tu pediatra sobre qué vacuna de recibir tu hijo.

Vacunas de rutina para los lactantes, infantes y niños hasta los cuatro años:

Hepatitis B - tres (3) dosis (0-2 meses/4 meses/6 meses)

Hepatitis A - dos (2) dosis (12 meses/18 meses)

Haemophilus influenza tipo B (Hib) - cuatro (4) dosis (2-4-6 y 15 meses)

Polio - cuatro (4) dosis (2-4-6 meses/4 años)

Difteria, tosferina, tétano (Dtap) - cuatro (4) dosis (2-4-6 y 15 meses)

Paperas y sarampión alemán (MMR) - dos (2) dosis (12 meses/4 años)

Varicela - dos (2) dosis. (12 meses/ 4 años)

Rotavirus - tres (3) dosis (2-4-6 meses) si es Rotateq/ dos (2) dosis si es Rotarix

Neumococo (Prevnar) - cuatro (4) dosis (2-4-6 y 15 meses)

Gripe/influenza - anual desde los 6 meses

COVID-19 - desde los 6 meses

Vacunas de rutina para los adolescentes. De 11 - 16 años en adelante:

La mayoría de las mencionadas anteriormente y además:

Tétano, difteria, tos ferina (Tdap) - una (1) dosis (11 años)

Meningitis (MCV) - una (1) dosis (11 años) y la segunda cinco (5) años después de la primera

Meningitis B - dos dosis

Virus de papiloma humano (VPH o HPV) - dos (2) dosis a 6 meses de diferencia si es menor de 15 años o tres (3) dosis si es mayor de 15 años.

Hepatitis A - dos (2) dosis: a seis (6) meses de diferencia

Dengue - de 9 a 16 años. Si ha contraído dengue anteriormente.

Consulta al pediatra para ver a dónde debes ir a vacunar a tus hijos, si el médico no vacuna en su oficina.

El autor es pediatra y presidente de la Sociedad Puertorriqueña de Pediatría. Tiene oficina en al Centro Pediátrico Paseos. Para información, llama al 787-999-0889.

El artículo se hizo en colaboración con WebMd , CDC y la Academia Americana de Pediatría.

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Este contenido fue redactado y/o editado por el equipo de GFR Media.

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