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Todo va a ser tocado por el clima, así que todas las profesiones van a aportar de una manera u otra.
Todo va a ser tocado por el clima, así que todas las profesiones van a aportar de una manera u otra. (Shutterstock)

El aumento en la temperatura promedio del planeta, el derretimiento de los glaciares, el incremento en el nivel del mar y el alza en la frecuencia e intensidad de sequías, olas de calor y huracanes, son solo algunos de los efectos visibles del cambio climático.

Estos cambios en el clima de la Tierra, provocados por actividades humanas, también impactan el mercado laboral, en la medida en que surgen nuevas oportunidades de trabajo para profesionales con la pericia necesaria para ayudar a la sociedad a adaptarse y a encontrar soluciones. Son profesiones para las que los interesados se pueden preparar en universidades de Puerto Rico y el exterior.

De acuerdo con The Solar Foundation, los empleos en el sector de energía solar aumentaron un 167% entre 2010 y 2019 en Estados Unidos. Aunque hubo una caída de 7% el año pasado debido a la pandemia de COVID-19, unos 230,000 trabajadores en la nación laboraban en el sector en el 2020.

Por su parte, el Negociado de Estadísticas Laborales de Estados Unidos espera, en el 2029, un crecimiento en oportunidades de empleos relacionados con el cambio climático, en comparación con 2019. El incremento esperado es mayor para carreras como técnico de servicio de turbinas eólicas (58.5%) e instaladores de paneles solares (46.8%). Sin embargo, también se prevén alzas en empleos profesionales, tales como: técnicos en ciencias ambientales (8.3%), científicos y especialistas ambientales (7.8 %), científicos del suelo y las plantas (7%), científicos de la atmósfera y el espacio (6.8 %), hidrólogos (5.2 %), científicos de la conservación (5%) e ingenieros ambientales (2.9%).

Viviane Fortuño, presidenta de la firma local de consultoría en recursos humanos CTI Consulting Group, recordó que, tras la adopción, en el 2015, del Acuerdo de París, se llegó a un consenso internacional para desarrollar una economía baja en emisiones de gases de efecto invernadero. Recientemente, el Banco Mundial expresó que “las decisiones que se tomen ahora determinarán hasta qué punto el mundo experimentará nuevos avances en el desarrollo, la creación de empleo sostenible y una transformación económica resiliente y con bajas emisiones de carbono”.

“En este sentido, han nacido nuevas oportunidades de empleo y el mercado laboral demanda perfiles expertos en sostenibilidad para todo tipo de compañías”, sostuvo Fortuño.

Varias de estas profesiones son del campo de las ciencias y están relacionadas con la investigación de las causas y los efectos del cambio climático como, por ejemplo, expertos en ciencias ambientales, ciencias marinas, ecólogos, climatólogos, biólogos y químicos, mencionó el oceanógrafo Jorge Bauzá-Ortega, quien es profesor a tiempo parcial de la Universidad de Puerto Rico (UPR) en Mayagüez y en otras instituciones.

Bauzá-Ortega, quien también es director científico del Programa del Estuario de la Bahía de San Juan, completó su doctorado en oceanografía química en la UPR de Mayagüez, universidad cuyo Departamento de Ciencias Marinas ofrece maestrías y doctorados con especialización en las áreas de Oceanografía Biológica, Química, Geológica y Física. “Cuando estaba estudiando, el cambio climático comenzaba a discutirse. Empieza porque la NASA tenía un programa de Sistema de Observación Terrestre, en [el] que usaba la tecnología espacial para observar y documentar cambios en el planeta Tierra. Hacen llamado a solicitar propuestas y asignan dinero a laboratorios para hacer investigación”, relató.

La universidad mayagüezana fue una de las que recibió parte de esos fondos. De hecho, la tesis doctoral de Bauzá-Ortega consistió de pesquisas relacionadas con cómo el océano absorbe ciertos gases de efecto invernadero. Indicó que, a medida que aumenta el interés por conocer las causas y los efectos del cambio climático, surgen más oportunidades de trabajo en el campo de la investigación, tanto para científicos como para los investigadores de campo que levanten los datos.

Fortuño agregó que harán falta expertos en inteligencia artificial y big data para procesar los datos que se recopilen mediante medidores de emisiones y otros instrumentos que se utilicen en investigaciones. Bauzá-Ortega apuntó que profesionales expertos en matemáticas y computadoras serán necesarios para trabajar modelos y proyecciones basadas en hallazgos científicos.

Además, hay organizaciones del tercer sector que emplean a expertos para buscar soluciones al cambio climático. Por ejemplo, en el Programa del Estuario de la Bahía de San Juan, organización sin fines de lucro que trabaja para proteger este ecosistema en los ocho municipios que lo componen, “ahora trabajamos con reducir la vulnerabilidad ante los efectos del cambio climático”, sostuvo Bauzá-Ortega.

Varios campus ofrecen grados relacionados con el medio ambiente y la investigación, como la Universidad de Puerto Rico, cuyo recinto de Humacao cuenta con bachilleratos en Biología Marina Costanera y en Manejo de Vida Silvestre; y el recinto de Río Piedras, que ofrece la maestría en Ciencias Ambientales. La Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico y la Universidad Interamericana también cuentan con bachilleratos y maestrías en Ciencias Ambientales, al tiempo que la Universidad Ana G. Méndez (UAGM) brinda maestrías en Gerencia Ambiental –con especialidades en Manejo de Riesgo Ambiental y Manejo de Recursos Naturales-, así como bachillerato, maestría y doctorado en Ciencias Ambientales. Además, la Inter cuenta con bachilleratos en Tecnología Ambiental y Manejo Ambiental.

En Estados Unidos, la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA, por sus siglas en inglés) ofrece el bachillerato en Ciencias Climáticas y bachillerato, maestría y doctorado en Ciencias Atmosféricas y Oceánicas. La Universidad George Mason, en Virginia, cuenta con maestría en Ciencias del Clima y doctorado en Dinámica del Clima, mientras que Cornell, en Nueva York, ofrece la maestría en Ciencias Atmosféricas. En Nueva Zelanda, la Universidad de Waikato lanzará en 2022 su bachillerato en Cambio Climático.

Sin embargo, las oportunidades de trabajo van más allá de la investigación, debido a que el cambio climático impacta cada vez más aspectos de la vida diaria. Por ejemplo, se necesitará de expertos en ingeniería ambiental –bachillerato que ofrece la Universidad Politécnica de Puerto Rico- para trabajar con suministros de agua, ingeniería de aguas residuales, control de la contaminación de las aguas subterráneas y del aire, manejo de residuos sólidos y prevención de la contaminación.

De acuerdo con la NASA, una mayor intensidad en las sequías y en las olas de calor impactarán los cultivos y la seguridad alimentaria, por lo que será necesaria la pericia en agronomía, uso de suelos y protección de cultivos. La UPR en Mayagüez ofrece bachilleratos y maestrías en las tres disciplinas.

Además, ante el aumento en la producción y el consumo de energías renovables, se prevé un incremento en la demanda por ingenieros, mecánicos y técnicos que diseñen estos sistemas y los trabajen. La UAGM cuenta con el posgrado en Ingeniería Mecánica con especialidad en energía alternativa.

Bauzá-Ortega explicó que “el aumento en la temperatura puede traer como consecuencia que enfermedades tropicales se propaguen más allá de los trópicos, como el dengue en zonas templadas, así que los profesionales de la salud se tienen que preparar”. En ese sentido, el Recinto de Ciencias Médicas de la UPR ofrece maestría y doctorado en Salud Pública con especialidad en Salud Ambiental.

Según Fortuño, el incremento en las temperaturas impactará profesiones como la arquitectura y la ingeniería civil, pues se buscará diseñar viviendas y edificios con mayor ventilación para reducir el costo energético. Otra profesión impactada será la abogacía, pues se necesitará de más abogados ambientales que conozcan de sostenibilidad, energías renovables y cambio climático.

La experta agregó que el sector turístico puede aportar soluciones mediante el turismo sostenible, que se desarrolla generando un impacto mínimo sobre el medioambiente. “Puerto Rico tiene los recursos y el potencial para desarrollar el sector de turismo sostenible debido a que posee una gran variedad de atractivos turísticos naturales y culturales”, apuntó Fortuño.

La manufactura es otra industria que se verá impactada por la adopción de prácticas dirigidas a reciclar y reducir los residuos. “Necesitaremos ingenieros, científicos de materiales y contadores (CPA) para identificar cómo rescatar material reciclable y utilizarlo de manera económica y rentable”, acotó Bauzá-Ortega. La UPR de Mayagüez ofrece maestría en Ciencia e Ingeniería de Materiales.

Hasta la industria de seguros será tocada por el cambio climático, en la medida en que cambios en los patrones de inundación y erosión costera aumenten el riesgo para las vidas y las propiedades aseguradas, apuntó el oceanógrafo, quien opinó que a todo universitario se le debe requerir tomar un curso sobre cambio climático. “Todo va a ser tocado por el clima, así que todas las profesiones van a aportar de una manera u otra”, aseguró.

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