

Cuando una persona se enfrenta a una situación desconocida, miles de pensamientos pasan por su mente. Algunos son percepciones negativas sobre qué pudiera pasar. Estos pensamientos negativos actúan como semillas que se siembran en la tierra firme del cerebro.
Con esa analogía, la psicóloga Malvaliz Santana Carrasquillo describió el poder que tienen los pensamientos. Por esa razón, reconoció la importancia de que las personas sepan cómo pueden evitar que esos pensamientos negativos tomen las riendas de sus vidas.
“El error más grande es pensar que no podemos controlar los pensamientos”, sostuvo Santana Carrasquillo, quien se especializa en consejería psicológica.
Un pensamiento es una respuesta automática consciente o inconsciente que se da luego de que ocurre una situación, señaló la doctora en psicología.
Los pensamientos no surgen de la nada, sino que factores como la crianza, las vivencias de la infancia e inclusive los estímulos académicos, familiares y ambientales intervienen en su creación.
El ser humano, al día, tiene alrededor de 55,000 pensamientos, comunicó la también profesora de la Universidad Albizu, Recinto de San Juan.
El pensamiento no es una entidad aislada. Forma parte de un triángulo en el que intervienen las emociones o los sentimientos, y las reacciones.
Si una persona tiene pensamientos negativos, su actitud se afectará. “Estar pensando constantemente en negativo va a tener un impacto en tu estado emocional [...] Por lo tanto, va a tener un impacto en tu conducta”, explicó.
El impacto de estas elaboraciones del cerebro se extiende al cuerpo, pues la salud física y mental están vinculadas. “Tu cuerpo te va a pasar factura”, advirtió.
La psicóloga precisó que el descontrol de los pensamientos puede llevar a que una persona padezca de presión alta, diabetes, dolores de cabeza, pérdida de cabello, ansiedad y depresión, entre otros.
Como resultado, la doctora compartió algunos consejos para que las personas sepan cómo pueden controlar esos pensamientos negativos y evitar que gobiernen sus vidas.
Las personas deben reconocer y aceptar que están cargadas de pensamientos y que necesitan buscar la forma de liberarlos. Solo así pueden tomar el control.
“Tienes que ver por qué estás cargado y preguntarte si realmente estás cargado por algo que puedes controlar [...] Muchas veces, los pensamientos que tiene la gente son cosas por las que no pueden hacer nada al respecto”, observó la experta en salud mental.
La docente añadió que, si una persona se siente abrumada por los pensamientos negativos, puede escribirlos en una libreta o un papel y dejarlos a un lado, mientras realiza otras actividades.
Esta acción se vincula con la estrategia anterior. Escribir los pensamientos implica un reconocimiento. Colocarlos a un lado no significa que desaparecerán. Permanecerán, pero la persona se sentirá más liberada y en control.
“Cuando el pensamiento es constante y te dice cosas como ‘no te bañes’ o ‘quédate en la cama’, les vas a llevar la contraria. Tienes que levantarte y hacer lo que dice la cabeza que no hagas, porque ahí estás demostrando que tienes el control”, enfatizó.
De acuerdo con los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, en inglés), para practicar la atención plena, una persona debe concentrarse, en el momento presente, para volverse consciente de su entorno, sentimientos y pensamientos.
Las personas deben tomarse tiempo para sí mismas y para disfrutar actividades como, por ejemplo, tomarse un café. Se trata de estar en el aquí y el ahora, recalcó Santana Carrasquillo.
La atención plena ayuda especialmente cuando se trata de pensamientos que llevan a la ansiedad que, según el portal MedlinePlus, consiste en un sentimiento de miedo, temor e inquietud.
Muchos pensamientos van atados a la percepción que pueden tener los demás. Las personas se preocupan por el qué pensarán, mas tomar el control de esos pensamientos negativos no implica cambiarlos.
“No va a funcionar cambiar de ‘yo soy una porquería’ a ‘yo soy el mejor’. Te vas a convertir en un narcisista. Yo le pregunto a los clientes: ‘¿Eso te hace sentir una porquería?’ Bueno, yo pienso que eres un ser humano”, compartió la psicóloga.
Estos consejos pueden servir de guía. Pero, si los pensamientos negativos siguen fijos en la mente de la persona, debe buscar ayuda psicológica, exhortó la consejera.
Retomó que no se trata de ser la persona más optimista. “Eso [ser demasiado positivo o positiva] no es real [...] Es irracional y hace daño también”, advirtió.
Al ponderar sobre el tema de los pensamientos, la doctora pensó en la sociedad puertorriqueña. Reflexionó que, quizás, hay un grupo de puertorriqueños con pensamientos resilientes, pero, luego de María, los temblores y la pandemia, hay mucha falta de esperanza. De este contexto, surge la necesidad de que las personas en Puerto Rico tomen el control de sus pensamientos.
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