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La neuropatía periférica diabética ocasiona que la persona pierda sensibilidad y puede promover la deformidad en la anatomía (forma) del pie. (Shutterstock)

Las complicaciones asociadas al descontrol de la diabetes mellitus son las principales causantes de amputación de extremidades inferiores a nivel mundial.

Los niveles elevados de glucosa en sangre pueden causar enfermedad vascular periférica y neuropatía periférica diabética. Estos dos factores representan un alto riesgo para el desarrollo de lesiones en los pies en personas con diabetes.

La neuropatía periférica diabética ocasiona que la persona pierda sensibilidad y puede promover la deformidad en la anatomía (forma) del pie. Esta pérdida de sensibilidad puede provocar que la persona, al no sentir fricción, cambios en temperatura y, cortaduras punzantes, desarrolle laceraciones que se conviertan en ulceración de los pies. La pérdida de sensación y la deformidad del pie provocan cambios en la forma y estructura de los pies, conocida como pie de Charcot, que resultan en el desarrollo de callosidad por deformidades de los huesos y eventualmente úlceras diabéticas.

De acuerdo con las Guías para la Prevención y Manejo del Pie Diabético de la International Working Group on the Diabetic Foot (IWGDF) publicadas en el 2019, la enfermedad vascular periférica arterial está presente en aproximadamente el 50 % de los pacientes con úlceras diabéticas en los pies. La mayoría de las personas que tienen úlceras diabéticas en los pies manifiestan síntomas neuroisquémicos (pérdida de sensibilidad) y pobre perfusión de la sangre arterial en las extremidades inferiores.

Las principales autoridades y asociaciones nacionales e internacionales que establecen guías para el manejo de la diabetes y las complicaciones relacionadas al pie diabético recomiendan medidas de prevención contra el desarrollo de úlceras y sus complicaciones:

1. Inspecciona los pies por áreas de riesgo; cambios en color, temperatura, grietas, laceraciones y callosidad. Utiliza un espejo de ser necesario.

2. Lava diariamente tus pies con agua y jabón y sécalos bien, especialmente entre los dedos. Si no puedes, solicita ayuda u obtén una silla de baño para que puedas sentarte al bañarse.

3. Acude a tu médico o podiatra por lo menos una vez al año para un examen de los pies. Si tienes historial previo de úlceras diabéticas, amputación o tiene úlceras se recomienda que visites al podiatra, por los menos, dos veces al año.

4. Mantén la piel hidratada. No apliques cremas humectantes en la piel abierta o entre los dedos.

5. Utiliza calzado cerrado adecuado para prevenir el desarrollo de lesiones o para aliviar la presión en las áreas óseas o callosidades. En casos donde la persona tiene historial previo de úlceras en los pies, amputación parcial del pie o pie de Charcot, el calzado debe ser ordenado por un especialista de acuerdo con las necesidades específicas de cada individuo.

6. Realiza ejercicios por lo menos 150 minutos a la semana, de acuerdo con tu tolerancia y recomendación de tu médico. De no estar indicado por tu médico o condición de salud, puedes realizar ejercicio en posición sentado, moviendo los dedos de tus pies y flexionando hacia arriba y abajo tus tobillos de 5 a 10 minutos 1 o 2 veces al día, para promover la circulación de tus piernas.

7. No fumes.

8. Controla tu diabetes siguiendo las recomendaciones del médico en cuanto a dieta, ejercicio y medicamentos.

Toma tiempo para ti y comprométete con tu salud para promover un pie saludable y una vida independiente. ¡En Metro Pavia at Home llegamos a tu hogar cuidando tu salud! Para más información, puedes comunicarte al 787-705-6982 o acceder a www.metropaviaathome.com.

La autora es directora ejecutiva de Metro Pavia @Home.

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