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El niño Ian Orbich, de apenas 17 meses de nacido, fue uno de los bebés con defectos en la vía respiratoria que recibieron una prótesis por parte del equipo de la Universidad de Michigan. (AP)
El niño Ian Orbich, de apenas 17 meses de nacido, fue uno de los bebés con defectos en la vía respiratoria que recibieron una prótesis por parte del equipo de la Universidad de Michigan. (AP)

WASHINGTON  — En un impactante ejemplo de la manera como la impresión en tres dimensiones podría ser adaptada a la atención médica, doctores convirtieron plástico pulverizado en pequeños dispositivos que salvaron la vida de tres bebés varones al mantener abierta su defectuosa vía respiratoria, y los implantes incluso se expanden conforme crece el pequeño.

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