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(AP)

La saga de la guerra comercial entre Estados Unidos y China continúa su acalorado ritmo en la palestra mundial, y esta semana entre los más recientes y sonoros capítulos, reapareció el gigante tecnológico Huawei.

La subida a escena de la empresa tecnológica china se dio luego de que Google anunciara esta semana el rompimiento definitivo de sus relaciones, ruptura que supone el retiro de su licencia de Android. Esto le impediría a Huawei preinstalar la última versión aprobada por Google del sistema operativo y algunos servicios clave que los usuarios consideran necesarios, principalmente Google Play Store, el mayor depósito de aplicaciones para Android. Con ello también se prohíbe el uso de aplicaciones de alcance masivo de Google como lo son YouTube, Google Maps o Gmail, entre otras.

Con este acto, expertos aseguran que Google abrió el camino que Qualcomm, Intel, ARM y otras empresas de tecnología han seguido en cuanto a vetar a Huawei por estar incluida en la lista negra del gobierno de Estados Unidos. La consecuencia más directa se ha reflejado en las ventas y pedidos de los móviles, de los cuales incluso Microsoft ya sacó de su catálogo en línea, sumándose así al boicot que inició el presidente estadounidense Donald Trump.

¿Cuál es el problema con Huawei?

Los problemas de la empresa con sede en Shenzhen, China, comenzaron en febrero de 2018, tras la advertencia que hiciera el entonces primer ministro de Australia, Malcom Turnbull, sobre los alegados riesgos que representaba la participación de Huawei en la instalación de la tecnología inalámbrica de avanzada 5G.

Reportes de la agencia de noticias Reuters afirman que Turnbull voló a Washington para advertir que la tecnología 5G que se estaba instalando con ayuda de Huawei, podría utilizarse para labores de espionaje y sabotaje.

Tras realizar una simulación virtual para determinar qué daño podían infligir si tuvieran acceso a equipos conectados a la red 5G, el gobierno australiano —asistidos por piratas informáticos— llegó a la conclusión de que Huawei podría ser “una amenaza para la seguridad nacional”. Esto, porque la tecnología 5G será parte integral de las comunicaciones en el corazón de las infraestructuras críticas del país que la use, desde energía eléctrica hasta el suministro de agua y aguas residuales.

Trump entra en acción

Aproximadamente seis meses después de la simulación del ataque cibernético, el Gobierno australiano prohibió a Huawei cualquier participación en el desarrollo de sus redes 5G. Así continuaron notificando a otros países su preocupación al respecto.

“Compartimos nuestras preocupaciones sobre la seguridad con muchos aliados, no solo con EE.UU. y no solo con los socios tradicionales”, declaró a Reuters un alto funcionario australiano que no fue identificado y quien mencionó haber advertido a Japón, Corea del Sur, Alemania y “otros paíseseuropeos”.

Estados Unidos, enfrascado ya en la guerra arancelaria con China, no tardó en tomar acción, y tan reciente como el 15 de mayo, Trump firmó una Orden Ejecutiva prohibiendo a las agencias federales y a sus contratistas usar equipos de Huawei, ZTE Corp, y de cualquier otro fabricante que represente una amenaza para la seguridad de su país. El Departamento de Comercio de EE.UU. también prohibió que Huawei y sus 70 empresas afiliadas adquieran productos estadounidenses.

Ahora EE.UU. también cree que si Huawei se afianza en las redes globales 5G, esto le brindará a Pekín una oportunidad sin precedentes para atacar infraestructuras críticas y comprometer los intercambios de inteligencia con aliados clave.

Incluso, los altos funcionarios de seguridad estadounidenses temen que ese escenario podría involucrar ataques cibernéticos en servicios públicos, redes de comunicación y centros financieros clave, informó la agencia EFE.

“Huawei es algo que es muy peligroso. Al ver lo que han hecho desde un punto de vista de seguridad, desde un punto de vista militar, es muy peligroso”, declaró el presidente Trump el pasado jueves, el mismo día que anunció que la empresa podría formar parte de un pacto comercial con el país.

En el pasado, el gobierno de Trump ofreció un indulto a la compañía de telecomunicaciones china ZTE Corp., en una situación similar a la de Huawei, por lo que este cambio de parecer no sorprendió a muchos. De hecho, reportes de Bloomberg de esta semana afirman que el veto a Huawei provocó una interrupción masiva en las cadenas de suministro de tecnología, que afectó a algunos de los fabricantes de componentes más grandes, entre ellas Intel Corp., Qualcomm Inc. y Broadcom Inc., asunto que sí podría preocuparle a Trump.


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