Este material puede recibir ondas electromagnéticas como las del WiFi y rectificarlas para convertirlas en corriente continua. (semisquare-x3)
Este material puede recibir ondas electromagnéticas como las del WiFi y rectificarlas para convertirlas en corriente continua. (Twitter/ @MIT)

La carga inalámbrica no es precisamente nueva, pero está lejos de cumplir la promesa de dispositivos que reciben energía mientras el usuario los sostiene en la mano, o los lleva en el bolsillo.

Las almohadillas presentes en el mercado son, en rigor, inalámbricas, pero requieren contacto para funcionar.

Sin embargo, investigadores de EE. UU. y España del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) desarrollaron un nuevo tipo de material que, afirman, puede recibir ondas electromagnéticas como las del WiFi y rectificarlas para convertirlas en corriente continua.

El nuevo material es tan delgado (apenas tres átomos de grosor) que permite crear una capa que funciona como antena y que podría, en teoría, cubrir toda clase de objetos. De un auto a un avión y de la ropa que usted usa a la fachada del edificio en el que vive.

En el documento del estudio, publicado por la revista Nature, se indica: “Las propiedades electrónicas y mecánicas de esta clase de materiales los hace prometedores para su uso en dispositivos electrónicos flexibles. Su grosor en la escala atómica y su enorme capacidad de síntesis a gran escala podrían permitir el desarrollo de una ‘piel inteligente’, que podría transformar objetos ordinarios en una red inteligente de sensores distribuidos”.

El desafío de tales redes sería la alimentación de energía, pero el desarrollo del MIT solucionaría el problema al tomar la energía del ambiente, lo que crea la promesa, lejana todavía, de un mundo libre de baterías, en el que no sería necesario llevar a todos lados una reserva de energía porque esta sería fácilmente obtenible de señales inalámbricas.


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