Carla Denisse Troche Vargas ha realizado tres rotaciones con distintos equipos de la NASA que laboran con el Sistema de Lanzamiento Espacial o SLS.
Carla Denisse Troche Vargas ha realizado tres rotaciones con distintos equipos de la NASA que laboran con el Sistema de Lanzamiento Espacial o SLS. (Suministrada)

Una estudiante del Departamento de Ingeniería Industrial del Recinto Universitario de Mayagüez (RUM) contribuyó en el proceso de evaluación del los componentes físicos del Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS, en inglés), el nuevo cohete de carga ultrapesada que forma la base del programa Artemis y que se vislumbra como el vehículo de lanzamiento principal de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA, en inglés).

Carla Denisse Troche Vargas, informó la institución mediante comunicado, colaboró en múltiples procesos de revisión de las misiones Artemis I, II y III. La misión Artemis I, cuyo segundo intento de lanzamiento se postergó hoy, sábado, debido a una fuga de combustible, es un lanzamiento no tripulado que tendrá la meta de realizar varias órbitas alrededor de la Luna antes de regresar a la Tierra.

Artemis I será el primer lanzamiento oficial del SLS, cuyo desarrollo comenzó en el 2011, al igual que la primera prueba en el espacio de la nave espacial Orion que, en las misiones Artemis II y III, llevará tripulaciones a la Luna. En Artemis II, los astronautas realizarán múltiples órbitas alrededor de la Luna, y en Artemis III Estados Unidos planifica alunizar (aterrizar en la Luna) por primera vez desde el 1972, cuando Gene Cernan y Harrison Schmitt caminaron en la superficie lunar en la misión Apollo 17.

Troche Vargas, quien ha participado en tres internados del programa Pathways (Senderos) en el Centro de Vuelos Espaciales Marshall de la NASA, colaboró en varias etapas del programa.

“En mi primera rotación trabajé con la revisión de propuestas de análisis presupuestario y de planificación para la configuración Block 1B del SLS (una versión con más capacidad de carga que se utilizará después de Artemis III). En la segunda, colaboré con los objetivos de verificación detallados y los avisos de cierre de verificación. Estos son procesos para validar que los requerimientos y especificaciones de diseño cumplen con su propósito de manera segura, dentro del presupuesto y el itinerario propuesto del SLS, en esta ocasión relacionados con el Artemis I. Recientemente, trabajé con Artemis II y III haciendo análisis de ingeniería de factores humanos para evaluar la capacidad del diseño del equipo físico (hardware) del SLS para admitir las interfaces humanas asociadas y cómo el aspecto del diseño afecta al personal”, explicó la estudiante de 24 años natural de Hormigueros.

En cada rotación, Troche Vargas se integró con diferentes grupos de trabajo. En la primera rotación, colaboró en el Programa de Organización, Planificación y Control del SLS, mientras que para la segunda rotación trabajó con la Oficina de Organización e Integración de Ingeniería del SLS. Por último, trabajó con la Oficina de Ingeniería, Logística e Integración de Factores Humanos.

Para el verano de 2023, además, trabajará en la Oficina de Conceptos Avanzados.

“Cuando tenía 10 años dije que quería ser astronauta de la NASA, a raíz de haber visto la película October Sky. Con el pasar del tiempo ese sueño cambió, me di cuenta que prefería ayudar a los astronautas antes, durante y después de sus misiones. Mi visión de trabajar en NASA seguía latente. El pasado octubre de 2020 solicité para el programa Pathways de NASA. El alumno debe completar un mínimo de tres rotaciones o internados y luego de la graduación lo convierten a full time civil servant, sin tener que competir por la posición. Una vez el estudiante ingresa al programa, figura como empleado federal, pues obtiene los beneficios de los recursos humanos regulares de NASA. Para la fecha en que solicité, el programa recibió 10,000 solicitudes. Mi centro, el MSFC, recibió unas 500 solicitudes, de los cuales escogieron a 14 estudiantes y entre esos a mí”, relató Troche Vargas.

“Acojo esta oportunidad con mucha responsabilidad, pues me hace parte del bajo porcentaje de mujeres en STEM que tanto queremos cambiar y, en mi caso, la única latina y puertorriqueña en el programa Pathways de MSFC. Así que esta experiencia representa el cumplimiento de un sueño que con mucho sacrificio me ha costado alcanzar: ser empleada federal de NASA a tan temprana edad. Me ha ayudado a probarme a mí misma que los límites los pone uno mismo”, puntualizó.

La estudiante del Recinto Universitario de Mayagüez (RUM) posa bajo los motores del cohete principal.
La estudiante del Recinto Universitario de Mayagüez (RUM) posa bajo los motores del cohete principal. (Suministrada)

Debido a la pandemia, sus primeros dos internados fueron virtuales. Sin embargo, este año pudo laborar en las instalaciones del MSFC, de mayo hasta agosto.

Mi tiempo en el MSFC este verano tendrá un lugar especial en mi corazón por siempre. Sobrepasó mis expectativas por mucho y me confirmó que yo nací para estar en medio de todo lo que está pasando con NASA. No hubo un solo día en que no disfrutara y aprendiera de la experiencia”, enfatizó.

Entre esos momentos inolvidables destaca ver parte del adaptador que acopla el módulo Orion al cohete principal del SLS, conocido como el Launch Vehicle Stage Adapter (LVSA).

“Tener al LVSA frente a mí me causó una emoción indescriptible al punto de que tuve que llorar. También, tuve la oportunidad de visitar el área de pruebas estructurales, en donde se hicieron pruebas al tanque de combustible de hidrógeno líquido del SLS”, narró.

Del mismo modo, su internado presencial le permitió conocer a científicos a quienes admira.

Carla Denisse Troche Vargas, quien ha participado en tres internados del programa Pathways (Senderos) en el Centro de Vuelos Espaciales Marshall de la NASA, colaboró en varias etapas del programa.
Carla Denisse Troche Vargas, quien ha participado en tres internados del programa Pathways (Senderos) en el Centro de Vuelos Espaciales Marshall de la NASA, colaboró en varias etapas del programa. (Suministrada)

¡Conocí a Homer Hickam, la persona que se utilizó como base para la película October Sky! Fue mi fuente de inspiración cuando tenía 10 años. Las palabras que intercambié con él definitivamente serán unas de motivación por siempre. También pude conocer a Miguel Rodríguez, Lauren Sipple, Monsi Román y José Matienzo, puertorriqueños que llevan más de 10 años aportando a las distintas misiones de NASA, algunos egresados del RUM”, afirmó.

La joven de 24 años, natural de Hormigueros, aspira a proseguir estudios de maestría en la Universidad Purdue una vez concluya su grado de bachillerato en el RUM. Y claro está, convertirse en un futuro en directora de un centro de NASA.

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