El Observatorio de Arecibo ahora cuenta con más de 50 actividades que abarcan temas tan importantes como la radioastronomía y el clima. (Archivo de GFR Media) (El Nuevo Día)

La gerencia del Observatorio de Arecibo, en unión con la Universidad Central de Florida (UCF) y la Fundación Nacional de Ciencias (NSF, por sus siglas en inglés) crearon un grupo de trabajo que inició un proceso de investigación e inspección de todas las estructuras a modo de encontrar la razón por la que un cable auxiliar falló y causó daños al plato reflector y al Domo Gregoriano.

El cable de acero de tres pulgadas de diámetro, uno de 18 que cargan con el peso del Domo Gregoriano suspendido a unos 490 pies sobre el reflector, falló en la madrugada del lunes, 10 de agosto, y, al caer, creó una brecha de casi 100 pies en una sección del plato.

El cable, además, causó daños menores a varios paneles del Domo Gregoriano, al igual que a la plataforma que da acceso a la estructura que soporta el Domo. El radiotelescopio ha estado fuera de operación desde entonces, 31 días.

No obstante, las investigaciones que utilizan el equipo de detección de luz y distancia (LiDAR) se mantienen operando, al igual que los trabajos que dependen de la instalación óptica remota (ROF), ubicado en la isla municipio de Culebra.

El radiotelescopio de Arecibo es administrado por UCF bajo un acuerdo cooperativo con la Universidad Ana G. Méndez (Recinto de Cupey) y las empresas Yang. El NSF es propietaria de la instalación.

Según indicó el portavoz del observatorio, Ricardo Correa Alonso, mediante comunicación escrita, el equipo no ha determinado, aún, qué causó que el cable fallara. Por tal razón, el grupo de trabajo inició múltiples procesos para dar con la causa y para llevar a cabo las reparaciones correspondientes.

La foto suministrada por UCF muestra parte de los daños que sufrió el plato reflector del observatorio.

Específicamente, detalló Correa Alonso, el equipo ya se reunió con más de 40 expertos en el área de fabricación e instalación de cables de suspensión, análisis estructural e investigación forense. Además, formaron un equipo de ingeniería y seguridad que recibe apoyo del Centro de Ingeniería y Seguridad de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA), del Centro Espacial Kennedy y de la empresa Pfeifer Wire para las tareas de inspección de las estructuras y las tres torres de las que se suspende el Domo.

Las empresas WSP, Thornton Thomasetti y Wiss, Janney, Elstner Associates tendrán a su cargo la coordinación de la investigación, el análisis y la planificación de las reparaciones.

Además, están en proceso de crear un modelo estructural detallado del estado actual del radiotelescopio, tarea que comenzó el 17 de agosto y que esperan completar en las próximas dos semanas.

Entretanto, el Domo Gregoriano se movió, el 20 de agosto, a su posición para situaciones de emergencia y los pasadores de seguridad (para mantenerlo en dicha posición) se instalaron. Pruebas funcionales a los receptores en el Domo Gregoriano no reflejaron daños eléctricos.

Para determinar la causa de la falla del cable, la parte del cable y el encaje que fallaron deben recuperarse para análisis e investigación forense. Estos componentes no se pueden recuperar hasta que se complete un análisis de seguridad integral de la instalación. A esto le seguirá un plan de seguridad para el personal que realizará los trabajos en las torres y la plataforma”, añadió Correa Alonso en el escrito.

“Se utilizará el modelo informático para crear un análisis estructural que ayudará a determinar la causa de la falla del cable y si otras áreas del telescopio tienen un mayor riesgo como resultado de la rotura. El modelo ayudará a enmarcar el alcance de las reparaciones, junto con los costos y el tiempo”, enfatizó Correa Alonso.

Por su parte, el director del observatorio, Francisco Córdova, añadió que “sabemos que el proceso está tomando mucho tiempo y estamos ansiosos por comenzar las reparaciones. Sin embargo, esta es una instalación grande y compleja, por lo que está tomando algún tiempo asegurarnos de que estamos haciendo las cosas bien. Tenemos que asegurarnos de tener en cuenta todos los factores antes de seguir adelante con la colocación de personas en el radiotelescopio para eliminar esas piezas. Una vez estén a la mano, esperamos que el cronograma (los pasos para la reparación) acelere el ritmo”.