Imagen de archivo de la laguna del Condado, en San Juan.
Imagen de archivo de la laguna del Condado, en San Juan. (Xavier García)

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Las condiciones del Estuario de la Bahía de San Juan “están severamente impactadas” luego que las escorrentías por el paso del huracán Fiona arrastraran aguas residuales al ecosistema.

Según el monitoreo que realiza el Programa del Estuario de la Bahía de San Juan, la Reserva Natural Estuarina de la Laguna del Condado promedia esta semana un valor de enterococos en la muestra de agua de 305.9 unidades formadoras de colonias por cada 100 mililitros (CFU/ML).

“La cantidad es exorbitante”, sostuvo la directora ejecutiva de la organización sin fines de lucro, Brenda Torres Barreto.

El valor promedio de la laguna —de las muestras que se recolectaron entre ayer y hoy— no cumple con el estándar federal del “Beach Action Value”, que es de 70 CFU/100ML.

Para este promedio se utilizan cinco puntos del ecosistema, siendo la playa Baldorioty la única que cuenta con bandera verde, lo que significa que presenta una condición favorable para uso recreativo del agua.

No obstante, la playa San Gerónimo (156 CFU/100ML), playita de Condado (1,058), parque Jaime Benítez (500) y la calle Aguadilla (3,623) tienen precedencia de enterococos que exceden los parámetros de calidad de agua.

Los enterococos son bacterias que forman parte de la flora intestinal normal. Sin embargo, si una persona entra en contacto con ellas, pueden causar infecciones urinarias, bacterias en el torrente sanguíneo, infección del endocardio y enfermedades de la piel, entre otras.

El monitoreo bacteriológico de playas y laguna del Condado abarca el litoral costero, desde Vacía Talega hasta la playa del Escambrón. En ese tramo, las playas de las calles Cervantes (2,717 CFU/100ML) y Nairm (1,430) no cumplen con los estándares de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos.

“Las condiciones del sistema estuarino están severamente impactadas, por las escorrentías que estamos teniendo, que están arrastrando aguas residuales, que son aguas pluviales, de alcantarillado, con agua sanitarias”, explicó Torres Barreto.

“Esto pasó con el huracán María... Levantamos bandera para que las personas que frecuentan la laguna del Condado tengan cuidado y para que no entren a hacer deportes”, exhortó.

¿Por qué sucede?

La experta añadió que este impacto en la calidad del agua podría deberse a rupturas y colapsos de carreteras.

Otra de las posibles razones es la operación de bombas de alcantarillado sanitario de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados, que “tienen que estar operando en todo momento”. De no ocurrir, puede haber un desborde sanitario que cae en el sistema pluvial y es arrastrado hasta los cuerpos de agua.

“Siempre les digo, si llueve mucho, no te metas. Si no hay luz, no te metas. Si ocurren las dos a la vez, se puede entender por qué tenemos estos resultados de calidad de agua”, apuntó.

Asimismo, Torres Barreto resaltó que las obstrucciones en estas infraestructuras también provocan desbordamientos. El 50% de las veces se debe a que los ciudadanos tiran wipes (toallitas) por el inodoro o aceite de cocinar por los fregaderos.

“Eso crea una bola y se obstruye... Nosotros (los ciudadanos) sí tenemos mucho que hacer”, mencionó.

Las personas que tienen contacto con aguas residuales podrían enfrentar enfermedades gastrointestinales y dérmicas. Torres Barreto resaltó que estas afecciones son más difícil de manejar cuando se carece de servicios básicos como agua potable y energía eléctrica.

Al momento, más de un millón de clientes de LUMA Energy continúan sin servicio eléctrico. Mientras, sobre 565,000 clientes de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados siguen sin agua potable, a tres días de que Fiona tocara tierra en el suroeste del archipiélago como huracán categoría 1.

La entidad publicó ayer un video en sus redes sociales que captura el problema que enfrenta la Reserva Natural Estuarina de la Laguna del Condado.

“Se ve donde sale la corriente de agua de las carreteras y va entrando (a la laguna). Esas aguas eran desbordes sanitarios”, indicó la directora ejecutiva.

En su cuenta de Instagram, la organización recomendó “evitar contacto con el agua hasta comprobar que pasan los estándares de monitoreo”. Algo que hoy no ocurrió.

El Nuevo Día se comunicó con el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) para conocer el estado de la calidad de agua en los balnearios del país, pero la agencia informó que aún no ha culminado las evaluaciones en las playas y reservas naturales del archipiélago. Esperan tener el insumo de los daños para mañana.

Un septiembre con cifras altas

Desde antes del huracán Fiona, los monitoreos del mes de septiembre mostraban resultados que sobrepasaban los estándares de calidad.

“Todo el mes de septiembre ha sido uno donde se ha reflejado que están habiendo aguas residuales entrando (al ecosistema), según nuestros datos. El sistema estaba débil previo a Fiona”, manifestó la científica.

Por ejemplo, mencionó que el punto de recolección de la calle Aguadilla, de la laguna del Condado, comenzó la primera semana de septiembre con un resultado de 404 CFU/100ML.

“Esa estación siempre ha estado alta, incluso en la pandemia”, recordó.

Es por esto que Torres Barreto cree que “viene de un edificio residencial” de la zona, pero que se deberían hacer más estudios para corroborarlo.

La calle Cervantes, en el litoral del norte, también comenzó el mes con un resultado altísimo 5,794 CFU/100ML, una cifra mayor a las encontradas tras el fenómeno atmosférico.

“La laguna del Condado sirve como una estructura sanitaria, que las escorrentías vienen cargadas y descargan en estas reserva natural”, criticó.

En el monitoreo de la semana del 16 de septiembre, el Programa del Estuario de la Bahía de San Juan también colocó en bandera roja a la laguna del Condado —San Gerónimo y calle Aguadilla— y, a través del litoral, la calle Cervantes y Vacía Talega, que no cumplieron con el estándar de calidad.

“Gracias al equipo de detección e identificación de descargas ilícitas, quienes atendieron prontamente el desbordamiento de aguas sanitarias en la calle Aguadilla, Condado, querellado ayer, 15 de septiembre. Seguimos velando por la salud de nuestras aguas y comunidades”, escribieron en su cuenta de Twitter.

Llamado a participar

Por otro lado, la organización indicó que, quienes quieran unirse al coordinador de monitoreo y ciencia ciudadana, Ivangs Rivera, puede registrarse en su portal web. La tarea de campo será realizada entre hoy y el viernes, de 9:30 de la mañana a 1:30 de la tarde.

“Invitamos a otros ciudadanos que estén curiosos de saber por qué no pueden entrar (a los cuerpos de agua) a que vengan y vean como recolectamos los datos y hagan los análisis con nosotros”, invitó.

Además, invitó a la ciudadanía a unirse al llamado para que haya una inversión en la infraestructura de la zona.

“Si entidades van a dar dinero, tienen que tener datos del pasado, de manera sistemática, que cumplen con los protocolos establecidos, eso lo hacen unos datos confiables. Si eso ocurre, estamos bien porque tenemos que apoyar las propuestas ante FEMA, para, en efecto, acceder a los fondos de recuperación”, expuso.

El Estuario de la Bahía de San Juan es un gran ecosistema que se extiende por ocho municipios: desde las montañas de San Juan hasta las costas entre Toa Baja y Loíza.

La cuenca estuarina abarca ríos y quebradas que atraviesan comunidades y ciudades hasta desembocar en playas, lagunas, manglares, humedales y la bahía de San Juan.

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