Raúl Castro y Miguel Díaz-Canel encabezan trabajos legislativos en Cuba (horizontal-x3)
Castro Ruz pidió al final de la sesión que los miembros del comité se quedaran en el recinto de reuniones para acordar la primera reunión de trabajo. (Benjamín Morales Meléndez / Especial ELNUEVODIA.COM)

La Habana, Cuba - El parlamento cubano aprobó hoy el marco para reformar la Constitución, un proceso que no se da desde 1976 y en el cual se recogerán varias de las reformas impulsadas por el Partido Comunista de Cuba (PCC) y su primer secretario, Raúl Castro Ruz, quien presidirá la comisión que tendrá a su cargo la reformulación constitucional, pero que también ratificará el carácter socialista y de colectividad única del país.

Castro Ruz, que desde la silla del PCC mantiene el control ideológico del sistema cubano, fue designado presidente del grupo que realizará un trabajo que él mismo admitió, en su momento, le quedó inconcluso cuando fue presidente de Cuba.

El proceso constituyente recibió la luz verde, como es costumbre, de manera unánime, con la presencia de Castro Ruz, y del nuevo presidente Miguel Díaz-Canel, quien ocupará la vicepresidencia del comité de trabajo, que tiene la encomienda de plasmar en el documento importantes medidas que permiten actividades del libre mercado en la isla, como el trabajo por cuenta propia, pero que deberá ratificar el modelo socialista como el imperante en la sociedad cubana y al PCC como el único partido político en Cuba.

“La constitución vigente responde a circunstancias históricas que han ido cambiando con el tiempo. El Consejo de Estado ha propuesto iniciar el proceso de reforma constitucional y aprobar la creación de una comisión para estos fines con el objetivo de estudiar el impacto de las decisiones adoptadas en el sexto congreso del PCC, estudiar procesos constitucionales desarrollados en otros países y teniendo en cuenta nuestra experiencia en la construcción socialista”, dijo Díaz-Canel, quien enfatizó que el documento debe responder a “los principios de la democracia socialista” de Cuba.

“Esta comisión redactará un anteproyecto de constitución que será sometido a la más amplia consulta popular y luego a un referendo en que la población se pronuncie al respecto. Se tendrán en cuenta los principios humanistas y de justicia social de la revolución”, agregó al anunciar a Castro Ruz como cabeza del proceso en una sesión extraordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), el parlamento cubano.

“Los enunciados de la nueva Carta Magna tendrán en cuenta los principios humanistas y de justicia social que configuran el sistema político del país, considerará como pilar la irrevocabilidad del socialismo, y ratificará la unidad nacional y el papel del Partido como vanguardia organizada y fuerza dirigente superior”, sostuvo el president cubano, quien urgió a “trabajar en una norma constitucional que refleje la perdurabilidad de una nación soberana, independiente, socialista, democrática, próspera y sostenible”.

La comisión estará integrada por 33 diputados en representación de diversos sectores de la sociedad. Además de Castro Ruz, Díaz-Canel y el segundo secretario del PCC, José Ramón Machado Ventura, forman la comisión personajes clásicos de la vida política y social cubana, pero llama la atención la ausencia en el grupo del vicepresidente Salvador Valdés Mesa, el comandante Ramiro Valdés y el presidente de la ANPP, Esteban Lazo Hernández.

Castro Ruz no se dirigó al pleno, pero en un raro ejercicio de informalidad y como si hubiera sido sorprendido por la designación, pidió al final de la sesión que los miembros del comité se quedaran en el recinto de reuniones para acordar la primera reunión de trabajo.

La ANPP, que tenía prevista su sesión ordinaria en julio, se reunió de manera extraordinaria para aprobar el proceso de reforma constitucional y de la comisión que encabezará los trabajos.  

Con la aprobación de la comisión ha dado inicio oficialmente el proyecto de Constitución de la República, una de las principales tareas de Díaz-Canel que quedó pendiente en la agenda presidencial de Castro Ruz, quien dejó el puesto tras 12 años el pasado 19 de abril, pero sigue a la cabeza del PCC, máximo organismo ideológico de Cuba.

En abril pasado, durante la ceremonia de instalación de la IX Legislatura de la ANPP en la cual entregó la presidencia, Castro Ruz precisó que la reforma no implica renunciar al modelo socialista de la isla.

“Es propicia la ocasión para esclarecer, una vez más, que no pretendemos modificar el carácter irrevocable del socialismo en nuestro sistema político y social, ni el papel dirigente del Partido Comunista de Cuba, como vanguardia organizada y fuerza dirigente superior de la sociedad y el Estado”, afirmó entonces Castro Ruz, quien sufrió recientemente una intervención quirúrgica en una hernia de la cual se recuperó satisfactoriamente.

La Constitución vigente de la República de Cuba fue adoptada en 1976 tras aprobarse en un referéndum en el cual el gobierno cubano afirma que el 97 por ciento de la población votó para su validación.

“La Asamblea de Guáimaro, en abril de 1869, fue de donde salió redactada la primera Constitución cubana puesta en vigor en el territorio, la cual reconocía que todos los habitantes eran enteramente libres; un precepto que no se abandonaría jamás y que se plasmó con igual ahínco en las otras tres constituciones que se proclamaron durante la gesta libertaria del siglo XIX: la Constitución de Baraguá (1878); la de Jimaguayú (1895); y la de La Yaya (1897)”, publicó hoy el periódico Granma.

En 1901 hubo una nueva Asamblea Constituyente de Cuba, la cual marcaría el carácter de las relaciones entre la Isla y Estados Unidos, tras la Guerra Hispanoamericana de 1898. El 12 de junio de ese año se aprobó incorporar un apéndice a la Carta Magna, la polémica Enmienda Platt, que colocó al país como una dependencia estadounidense.

En 1940 se elaboró otra Constitución, progresista para la fecha y que sobrevivió por varios años al triunfo de la Revolución de 1959.  El 17 de febrero de 1976, en sesión extraordinaria del Consejo de Ministros, se conoció otra nueva Carta Magna, la cual será sometida a una nueva tranformación, sobre todo, para incorporar las medidas de economía de mercado que Castro Ruz empujó desde su presidencia y que toca continuar a Díaz-Canel. Ese documento recibió enmiendas parciales en 1992 y 2002.

Tras su elaboración, previa consulta popular y multisectorial, la nueva Constitución deberá ser aprobada por la ANPP, sometida a referéndum popular para refrendación y ponerse en ejecución. No se dieron plazos para la conclusión del proceso.

Los trabajos de la ANPP iniciaron con un minuto de silencio por las 112 víctimas de un avión Boeing 737-200 fletado por Cubana de Aviación que se estrelló el pasado 18 de mayo con 113 personas abordo en un predio agrícola cercano al aeropuerto internacional José Martí de La Habana.

A la cita acudieron 572 diputados de los 605 diputados que componen la ANPP.

Además del proceso de reforma constitucional, se aprobaron las comisiones permanentes de trabajo y los grupos de amistad del organismo.

La 10 comisiones permanentes de la ANPP son la de Asuntos Constitucionales y Jurídicos; Relaciones Internacionales; Atención a los Servicios; Salud y Deporte; Asuntos Económicos; Atención a la Niñez, la Juventud y la Igualdad de Derechos de la Mujer; Educación, Cultura, Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente; Industria, Construcciones y Energía; Defensa Nacional, y la Agroalimentaria.   

Igualmente se determinó proseguir a nivel nacional con un proyecto que no debe pasar por desapercibido y es un experimento que las autoridades cubanas mantienen en las provincias de Mayabeque y Artemisa, en la cual se evalúa la desconcentración de los cargos.

En Cuba es práctica que una persona ocupe la máxima silla de los organismos políticos, legislativos, ideológicos y ejecutivos al mismo tiempo. Estas provincias mantienen un “experimento” de separación de tareas, lo que supone que el secretario del PCC en la provincia no será más el jefe del gobierno de la región, algo como lo que ocurre hoy día con Castro Ruz y Díaz-Canel, pero que podría volver a ocurrir a partir del 2021, cuando el General de Ejército deje, como aseguró, la silla de jefe de la única colectividad político de la isla.

Tras concluir los trabajos de la sesión extraordinaria los diputados se reunirán el domingo en el plenario del Palacio de Convenciones de La Habana “como parte de su preparación para el mejor desempeño de sus cargos”. Recibirán adiestramiento en procedimiento legislativo, la reforma constitucional, las atribuciones y funcionamiento de la ANPP, entre otros temas.

El lunes también habrá trabajos legislativos, pues las comisiones evaluarán los trabajos de la anterior Legislatura y formularán sus agendas para el período 2018-2023.


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