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Yoansy Espino González es atendido en el hospital tras pasar un susto con una leona. (Juventud Rebelde)

LA HABANA, Cuba.- Un hombre se salvó de que una leona le arrancara un brazo en un zoológico de la provincia de Sancti Spiritus, al centro de Cuba, cuando intentó tocarle la cabeza y la fiera lo mordió.

Yoansy Espino González pasó el susto de su vida cuando la leona Mily, a la que estaba acostumbrado a tocar, le agarró su brazo derecho y no lo soltaba, hasta que apareció un policía y le pegó un tiro en el hocico al animal, que entonces lo soltó.

“Se me entumeció el brazo por el dolor tan fuerte que sentí. Eso no tiene comparación. La suerte que no halé para sacarlo porque si no...”, contó Espino González al diario cubano Juventud Rebelde.

“De fresco que soy estaba acostumbrado a pasarle la mano. Ella siempre respondía como si fuera una gata. La suerte fue que, como me conocía, no me la haló, porque si no me la desbarata”, aseguró el joven de 30 años, quien para su suerte no tuvo problemas mayores en su extremidad y recibió atenciones en el hospital provincial Camilo Cienfuegos.

El incidente ocurrió en la jaula de Mily, una leona africana de dos años de edad y cerca de 200 libras, que sobrevivió el disparo y fue operada exitosamente para extraerle la bala que detonó el policía. El animal está en buenas condiciones, según el equipo médico del zoológico.

“Cuando oí la gritería salí corriendo y ya la leona lo tenía atrapado. Lo aguanté para que no lo halara contra las rejas. Él me decía: ‘¡llama a la policía, mi mano, mi mano!’. Salí como un tren pa’l teléfono. Enseguida llegó la patrulla. Les grité: ‘¡tírenle!’. Ya lo tenía por el codo. Primero hubo un disparo al aire. El otro fue a la boca del animal”, narró Antonio Alberto Mejías Hernández, el único testigo ocular del hecho y guardia de seguridad del parque.

“Yo no paré al muchacho cuando llegó porque él trabaja en el bar, y entra y sale a la hora que lo llamen para descargar mercancías. Por suerte la tragedia no duró más de 15 minutos”, agregó Mejías Hernández, según Juventud Rebelde.

En el hospital, los médicos no salía de su asombro, por lo inusual del caso.

“Cuando supimos que había llegado a la sala de emergencia, nos sorprendimos, porque no estamos acostumbrados a recibir ese tipo de casos. Es una herida avulsiva del antebrazo derecho y parte de la mano, en la que tiene ciertas heridas por pinchazos con los dientes del animal, y el antebrazo si está más dañado por el efecto de las garras”, dijo José Armando González Pérez, residente de cuarto año del servicio de Ortopedia y Traumatología de la principal institución médica de la provincia.

José Armando González Pérez, residente de cuarto año del servicio de Ortopedia y Traumatología en el Hospital Provincial Camilo Cienfuegos recibió en el hospital al herido.

“Es una herida sucia. Comprobamos de inmediato que no tenía compromiso con el hueso, solo estaba afectada la piel y el músculo. Después de lavar con soluciones para una buena asepsia, suturamos. El paciente se encuentra con tratamiento antibiótico endovenoso por los riesgos de sepsis, sobre todo, por la saliva, ya que toda herida por mordedura tiene gran pronóstico de infestarse”, indicó el joven galeno.

Mientras Mily, luego de recibir durante dosis de aantibióticos, se convirtió el miércoles en la primera felina  intervenida quirúrgicamente en Sancti Spiritus.

“El tratamiento permitió la desinflamación de la zona donde se alojó la bala. Al menos Mily no ha dejado de comer, no tuvo fiebre y defecó bien. Pero tras un exhaustivo análisis entre especialistas del territorio decidimos intervenir”, explicó Taimí Mencía Venegas, médica veterinaria con 24 años de experiencia.

“Esperamos que todo transcurra bien. Está cubierta con antibióticos y analgésicos. Hay que cuidar las heridas en su recuperación. Al no ser un animal dócil no puede hacérsele curas locales, ni colocársele medicamentos parenterales, por lo que se le darán por vía oral, y tiene puesto repelente para las moscas, con el fin de que no adquiera una infección”, explicó Ibrahim Calero Herrera, profesor de Cirugía en Medicina Veterinaria en la Universidad de Sancti Spíritus José Martí, quien encabezó el proceso.

Mily se recupera bien, al igual que el cantinero al cual atacó, y todo ha quedado, afortunadamente, en un gran susto y una lección de vida de que con las fieras, no se juega.  


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