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Cardenal neoyorquino Timothy Dolan.
Cardenal neoyorquino Timothy Dolan. (Benjamín Morales Meléndez)

La Habana, Cuba - El cardenal neoyorquino Timothy Dolan, una de las figuras más prominentes de la Iglesia católica en Estados Unidos, está de visita en Cuba, donde pidió hoy la canonización del padre cubano Félix Varela y abogó por un acercamiento político entre ambos vecinos del estrecho de la Florida.

Dolan se encuentra en La Habana a pedidos del presidente Miguel Díaz-Canel, quien lo invitó el año pasado a visitar la isla cuando fue a Nueva York para participar de la Asamblea General de la ONU, y visitó el Aula Magna de la Universidad de La Habana, donde descansan los restos de Varela, un clérigo que se radicó en el siglo 19 en la urbe neoyorquina, luego de que fuera condenado a muerte por España debido a sus ideas independentistas.

El Arzobisbo de la Arquidiócesis de Nueva York sostuvo que para él era “muy importante esta aquí, porque el sacerdote Félix Varela estuvo en Nueva York e hizo una gran labor, una que le merece, sin dudas, ser declarado santo”.

Expresó que para este sacerdote cubano “fue Jesús el mejor profesor de todos los tiempos, la fuente mayor de conocimientos y enseñanzas” y alabó las grandes capacidades de un hombre que reconoció como un patriota íntegro, sacerdote ejemplar y científico capaz.

Señaló que El Vaticano debe, eventualmente, convertir a Félix Varela en Santo, porque “enseñó a todos a pensar, pero por sobre todas las cosas, a hacer las preguntas correctas”.

El pedido de Dolan fue secundado por el monseñor Ramón Suárez Polcari, canciller de la arquidiócesis de La Habana, y el monseñor Octavio Cisneros, cubano-norteamericano y obispo auxiliar de la diócesis de Brooklyn, Nueva York.

“Para muchos santo es, lo ha sido siempre ese sacerdote íntegro, tan cubano y tan católico, uno de los padres fundadores de la patria cubana y de nuestra cultura y con todas las virtudes”, indicó Cisneros.

“Su canonización debe pasar un proceso en El Vaticano, pero sabemos que la santidad del Padre Varela es incuestionable”, afirmó Suárez Polcari.

Los religiosos abalaron así un proceso de canonización que debe despegar y que puede llegar a tomar siglos, dependiendo la prioridad que le dé el Vaticano.

Varela vivió en un momento muy tumultuoso para Cuba y formó a importantes pensadores cubanos, entre ellos a los eventuales profesores del prócer José Martí. En Cuba lo conocen como el “el hombre que nos enseñó a pensar”.

Además de fomentar la canonización de Varela, Dolan se refirió al tenso estado de las relaciones políticas entre Cuba y Estados Unidos, las cuales espera que se resuelvan por el interés de ambos pueblos en un acercamiento definitivo.

“Siempre hay tensiones en la historia entre los países, no sólo entre Estados Unidos y Cuba. Esa es la historia. Siempre hay altas y bajas, tensiones y reconciliaciones... A mí lo que me llama la atención es que mientras hay tensiones entre los dos gobiernos, la gente quiere estar una junto a la otra. La gente, el pueblo de Estados Unidos, siente una gran admiración por el pueblo de Cuba, y puedo decir que este viaje me ha enseñado que el pueblo de Cuba ama al pueblo de Estados Unidos… Espero que el espíritu de los pueblos logre la reconciliación”, sostuvo el influyente clérigo.

Antes de retirarse del Aula Magna, Dolan dijo sentirse “feliz y muy a gusto en Cuba, impresionado de la belleza de esta tierra y de su gente”.

Agregó que “durante este viaje hemos experimentado la unión y la solidaridad entre los pueblos de Cuba y Estados Unidos. Mi visita es una expresión de solidaridad con el pueblo cubano”.

El cardenal Dolan fue recibido en la Universidad de La Habana por el doctor Dionisio Zaldívar Silva, vicerrector primero de la institución, quien le ofreció un recorrido personalizado por la instalación.

Se espera que el prelado se reúna como parte de su viaje, que acaba el miércoles, con el presidente Díaz-Canel, quien lo invitó al país.