Un hombre con tapabocas en bicicleta pasa junto a una pared con un grafiti político este miércoles, en La Habana. (Agencia EFE)
Un hombre con tapabocas en bicicleta pasa junto a una pared con un grafiti político este miércoles, en La Habana. (Agencia EFE)

La Habana, Cuba - La racha de siete días sin registrarse fallecimientos en Cuba por la COVID-19 acabó hoy con una nueva muerte, la número 80 que acumula la isla, mientras que ocho nuevos casos positivos a la enfermedad fueron reportados por el Ministerio de Salud Pública (Minsap), seis de ellos en La Habana.

Cuba llevaba siete días seguidos sin registrar fallecimientos por la COVID-19, racha que llegó a su fin con la muerte de un deambulante de 78 años, quien se infectó en el caso de contagio múltiple registrado en el Centro de Protección Social del municipio capitalino de Cotorro.

Ese incidente de contagio masivo ha sido el peor registrado en La Habana, pues dejó decenas de infectados en una población vulnerable, lo que también ha provocado diversos fallecimientos.

Con esa muerte suman 80 los fallecidos en Cuba desde que el 11 de marzo pasado se reportara el primer positivo al coronavirus SARS-CoV-2, causante de la COVID-19, traído a la isla por tres turistas italianos hospedados en la ciudad de Trinidad.

“Se encuentran ingresados en hospitales para vigilancia clínica epidemiológica 689 pacientes. Otras 1,697 personas se vigilan en sus hogares… Para COVID-19 se estudiaron 1,743 muestras, resultando ocho muestras positivas. El país acumula 89,031 muestras realizadas y 1,908 positivas (2.1%). Al cierre del día de ayer se confirman ocho nuevos casos, para un acumulado de 1,908 en el país”, sostuvo el Minsap en su reporte diario.

“Los ocho nuevos casos confirmados fueron cubanos. De ellos siete (87.5%) fueron contactos de casos confirmados y en uno no se precisa la fuente de infección uno (12.5%). De los ocho casos diagnosticados, cuatro (50.0%) fueron mujeres y 4 (50.0%) hombres. Por grupos de edades son: cuatro de 40 a 59 años (50.0%) y dos de 20 a 39 años (25.0%). El 37.5% (3) de los casos positivos fueron asintomáticos”, agregó.

Los ocho casos mantienen una tendencia al control de la dispersión de la enfermedad en la isla, que inicialmente temió que surgiera un escenario de sobre 4,000 contagios de la enfermedad en esta primera ola de la pandemia para mediados de mayo.

En ese control han influido diversas estrategias de control, entre ellas la determinación de hospitalizar todos los casos.

“En Cuba está previsto el ingreso del total de los casos de COVID-19, así como de los sospechosos y contactos”, aseguró hoy el doctor Francisco Durán, director nacional de Epidemiología del Minsap.

Al intervenir en la habitual conferencia de prensa sobre el avance de la pandemia, Durán García dijo que “esta es una particularidad de Cuba y su sistema de salud, pues no todos los países tienen los centros de aislamiento y algunos apuestan por dejar a los sospechosos y a los contactos de casos confirmados en sus viviendas”.

El experto recordó que “ante la propagación de la enfermedad infecciosa también se crearon centros para todas las personas que llegan al país, y esto se ha mantenido; se trata de espacios ubicados en su mayoría alejados del centro de las ciudades, aunque relativamente cerca de las mismas”.

Comentó que cuando los trabajadores de la salud terminan el período de trabajo de 14 días se someten al aislamiento, y se les realiza la prueba de la enfermedad al finalizar el internamiento, para descartar el contagio.

El escenario para Cuba es, según los datos oficiales, favorable, pero la cúpula del gobierno insiste en la necesidad de no bajar la guardia.

“No puede ser este un momento para confiarnos”, enfatizó el ministro de Salud Pública, José Angel Portal Miranda, tras ratificar que en la “Mayor de las Antillas” se mantiene la tendencia a la disminución de pacientes ingresados para la atención y vigilancia de la enfermedad.

El presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez expresó que la realidad de que muchas de las provincias han dejado de reportar casos o han tenido muy pocos en las últimas semanas, permite comenzar a pensar en la etapa de la recuperación.

“El paso a la etapa de recuperación hay que hacerlo de manera gradual y por fases, sin apresuramiento, pues el propio comportamiento de la enfermedad en los diferentes territorios irá diciendo de qué manera hacerlo en cada uno de ellos”, sostuvo Díaz-Canel.

Si bien los resultados de los últimos días continúan siendo alentadores en el país, el primer ministro Manuel Marrero Cruz insistió de manera especial “en la pertinencia de continuar trabajando sin exceso de confianza y con la mayor responsabilidad posible”.

Cuba trabaja ya en un escenario de apertura controlado, que comenzaría por el retorno progresivo a la normalidad en las provincias libres de casos y luego en la apertura de ciertos puntos turísticos controlados, como la zona de los Cayos, al centro-norte de la isla.

Las últimas provincias en retomar esa nueva realidad “no tan normal”, como la ha llamado el presidente Díaz-Canel, serán las que mantengan actividad de contagios, como Villa Clara, Matanzas y La Habana.