El Capitolio de Estados Unidos en Washington, D. C.
Las negociaciones continúan sobre un próximo proyecto de estímulo económico. (The Associated Press)

Washington D.C.- Sin consenso entre ellos sobre un nuevo plan para estimular la economía, algunos sectores republicanos, e incluso el presidente Donald Trump, proponen aprobar primero algunas de las medidas de asistencia directa a los ciudadanos, como los pagos por desempleo.

“Quisiera que pudiéramos lidiar con el desempleo más rápidamente de lo que creo que va a tomar completar toda la legislación”, indicó el senador republicano Mitt Romney (Utah).

Antes de viajar a un evento en Texas, el presidente Trump dijo hoy que debe trabajarse con prontitud las medidas “de pago a la gente” de un plan para estimular la economía ante la emergencia del coronavirus y para evitar desalojos de vivienda.

“En el resto estamos tan alejados que no nos importa”, sostuvo Trump, en momentos en que las muertes por coronavirus en Estados Unidos rondan las 150,000.

El secretario del Tesoro, Steve Mnuchin, sostuvo que el presidente Trump “esta muy centrado en evitar los desalojos y el desempleo, y si no podemos alcanzar un acuerdo (para el viernes), el preidente quiere buscar que tengamos más tiempo para negociar”.

El liderato demócrata y republicano del Congreso, al igual que la Casa Blanca, están de acuerdo en extender la asistencia federal por desempleo de $600 semanales que se ha entregado durante la pandemia, cuyos beneficios se dejan de recibir esta semana.

Pero, en momento en que siguen las negociaciones, difieren sobre la cantidad que debe pagarse semanalmente.

Los demócratas de la Cámara baja aprobaron desde el 15 de mayo mantener la asistencia federal por desempleo de $600 semanales hasta el 31 de enero de 2021. Los republicanos quieren extenderla con un pago reducido de $200 semanales hasta el 5 de octubre y luego, hasta diciembre, al 70% del antiguo ingreso de la persona o un máximo de $500 semanales.

El senador Romney ha sugerido crear un mecanismo para que el pago semanal de $600 sea achique gradualmente.

Hasta el momento, la speaker Nancy Pelosi ha descartado entrar en negociaciones para aprobar aparte algunas de las medidas incluidas en el proyecto ratificado hace dos meses y medio en la Cámara de Representantes. Demócratas temen que considerar primero ciertas propuestas quite urgencia a los republicanos para legislar un plan abarcador.

Los demócratas y republicanos coinciden en gran medida en enviar un nuevo cheque federal que permita a la mayoría de los ciudadanos recibir $1,200 y, con mínimas diferencias, en extender el programa de protección de nómina (PPP) para pequeñas empresas.

Tienen visiones distintas sobre su distribución y la cantidad a asignarse, pero ambos partidos proponen nuevos fondos para educación, pruebas de diagnóstico de coronavirus y el rastreo de contactos.

Siguen muy apartados en asuntos como la inmunidad a patronos de cinco años por casos de coronavirus, una iniciativa que impulsan la Casa Blanca y los republicanos, y en torno al apartado del proyecto demócrata aprobado en la Cámara baja que propone $915,000 millones para asistir a los gobiernos estatales y locales, y $10,000 millones en asistencia alimentaria, entre otras cosas.

Pelosi y el líder de la minoría demócrata del Senado, Charles Schumer (Nueva York), han cuestionado el interés del líder de la mayoría republicana del Senado, Mitch McConnell (Kentucky), en un acuerdo, tras haber dicho que no está sujeto a negociación la inmunidad a los patronos que reabren sus empresas privadas o públicas.

McConnell indicó hoy en el hemiciclo que insistir en todo el proyecto demócrata – que tendría un impacto en el Tesoro federal de $3 billones (trillions en inglés)- es una “fantasía ideológica alocada”.

La propuesta republicana costaría cerca de $1 billón.

Schumer sostuvo que pedirle cuentas a los demócratas cuando los republicanos están divididos no le hace sentido.

“Proponen $2,000 millones para un nuevo edificio cuya ubicación aumentará el valor del hotel Trump (de Washington D.C.), pero nada para los gobiernos estatales y locales poder retener los maestros, bomberos, chóferes de autobuses y otros empleados públicos”, dijo Schumer.

La Casa Blanca logró incluir en el plan republicano la asignación para el nuevo edificio del FBI. McConnell ha indicado que se opone a todo asunto en la legislación que no esté directamente relacionado al coronavirus.