Turbas de seguidores de Donald Trump asaltaron el Capitolio federal el pasado 6 de enero. (WILL OLIVER)

Washington D.C. - Después de fracasar en frenar el asalto al Capitolio perpetrado por turbas de seguidores del presidente Donald Trump, las autoridades federales dijeron hoy que intensifican la investigación y las medidas de seguridad de cara a la jura del presidente electo, Joe Biden.

Steven D’ Antuono, director adjunto de la oficina del FBI en Washington, y Michael Sherwin, jefe interino de la fiscalía federal, indicaron que hasta ahora han identificado más de 170 actos delictivos y arrestado a más de 70 personas, pero que la investigación involucrará a “cientos de personas” y será de “larga duración”.

El fiscal Sherwin dijo que el potencial de cargos puede incluir asesinato, sedición y conspiración sediciosa – que puede provocar sentencias de hasta 20 años de cárcel-, hurto de información de seguridad nacional, de propiedad federal y entrada ilegal al Capitolio. Una de las cinco muertes ocurridas durante el acto de insurrección fue de un miembro de la Policía del Capitolio federal.

Sherwin sostuvo que tratan el caso como una investigación de “contraterrorismo o contrainteligencia”, aunque dijo que hay suficientes posibles delitos para no tener que limitar el caso a “terrorismo doméstico”.

Al mismo tiempo, un Gran Jurado federal acusó a un hombre de 70 años, de Alabama, identificado como Lonnie Coffman por llevar al Capitolio 11 cócteles molotov y cinco armas cargadas.

D’Antuono sostuvo que – como reclamara el líder demócrata del Senado, Charles Schumer-, examinan la posibilidad de colocar a sospechosos de participar en el asalto al Capitolio en la lista de personas que no pueden viajar en avión. “Estamos examinando todos los ángulos”, indicó D’Antuono.

Seis días después del asalto al Capitolio la conferencia de prensa de hoy es la primera que ofrece el Departamento de Justicia para rendir cuentas sobre el extraordinario ataque al Congreso federal.

La conferencia de prensa tuvo lugar luego de que el periódico The Washington Post dio a conocer que un memorando de la oficina del FBI en Norfolk, Virginia, advirtió el día antes del ataque que extremistas iban a cometer actos de violencia y proclamaban declarar una “guerra” en Washington D.C.. La semana pasada, el FBI alegó no haber recibido informes previos sobre peligros asociados a la manifestación apoyada por Trump con ocasión del conteo en el Congreso de los votos del colegio electoral.

Pese a la advertencia de la oficina del FBI en Norfolk, las autoridades federales no tomaron medidas extraordinarias de seguridad y la Policía del Capitolio no tuvo la capacidad para frenar las turbas de seguidores que fueron avivadas por el presidente Trump, interrumpiendo el proceso constitucional de contar los votos del colegio electoral y causando cinco muertes, daños a la propiedad y poniendo en riesgo la vida del vicepresidente Michael Pence y los miembros del Congreso.

Las autoridades del Capitolio y de la ciudad han denunciado que el gobierno federal tardó en aprobar la movilización de la Guardia Nacional, durante el ataque al Congreso.

Ahora, las autoridades federales y locales han indicado que preparan un alto operativo de seguridad en la capital estadounidense, de cara a la jura el 20 de enero del presidente electo Biden.

En momentos en que el FBI ha advertido que los días entre el 16 y el 20 de enero puede haber protestas con personas armadas en los alrededores del Congreso y en los capitolios de los 50 estados, la Casa Blanca aprobó el lunes una petición de la alcaldesa de Washington D.C., Muriel Bowser, para declarar una alerta de emergencia en la capital estadounidense hasta el día 24.

Hasta 15,000 guardias nacionales pueden ser movilizados para la jura de Biden, prevista para el mediodía del 20 de enero. Cientos ya habían sido activados tras el asalto del Capitolio del pasado día 6, y han estado custodiando, principalmente, los edificios del Congreso.

La alcaldesa Bowser ha pedido a los estadounidenses que no viajen a su ciudad, para facilitar la vigilancia y las medidas de seguridad. La Policía del Capitolio ha advertido además que no se permitirá público en los alrededores del Capitolio.