Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes. (Carolyn Kaster)

Washington D. C.- La speaker Nancy Pelosi afirmó hoy que tras el presidente de Estados Unidos ser diagnosticado con el coronavirus, espera un cambio positivo en las negociaciones que buscan una legislación de consenso para dar una nueva inyección a la economía.

Esto cambia la dinámica porque aquí (los republicanos) ven la realidad de lo que hemos estado diciendo todo el tiempo. Este es un virus cruel”, indicó la presidenta de la Cámara baja federal, electa por California, en una entrevista con MSNBC.

Pelosi dijo primero que ora por la recuperación de Donald Trump, pero que confía que ahora se le dé una mirada más profunda al proyecto aprobado el jueves en la Cámara de Representantes y que puedan prosperar las conversaciones que ha tenido durante toda la semana con el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin.

El jefe de Gabinete de la Casa Blanca, Mark Meadows, afirmó que esta mañana lo primero que Trump preguntó fue como respondía la economía al anuncio de su diagnóstico, y como iban las negociaciones hacia una legislación para estimularla.

Sin un acuerdo con el gobierno de Trump y los republicanos del Senado, la mayoría de la Cámara de Representantes decidió seguir adelante el jueves con la nueva versión, reducida, de su proyecto de estímulo económico.

La presidenta del Comité de Asignaciones, la demócrata Nita Lowey, sostuvo que la votación del jueves (214-207) formalizó la oferta demócrata.

Un total de 18 demócratas votaron en contra. Ningún republicano votó a favor.

La legislación demócrata que ahora cuesta $2.2 billones (trillions en inglés) tendrá un impacto en Puerto Rico de por lo menos $14,000 millones, incluyendo un segundo cheque federal de $1,200 y revivir la asistencia federal por desempleo de $600 semanales, hasta enero de 2021.

“Nuestras negociaciones con la administración continúan y espero que podamos llegar a un acuerdo. Sin embargo, todavía tenemos importantes desacuerdos en áreas claves”, indicó la speaker Pelosi, en un mensaje a sus colegas de la Cámara baja.

Mencionó, sin embargo, que hay acercamientos importantes en el lenguaje sobre el financiamiento de nuevas pruebas de diagnóstico del virus y el rastreo de contactos.

La nueva legislación demócrata incluye $225,000 millones para la educación, $75,000 millones para pruebas de diagnóstico, rastreo de contactos y tratamiento del coronavirus,$10,000 millones en fondos de asistencia alimentaria. También contiene ayuda de vivienda.

Como alivio fiscal a los gobiernos estatales, la medida que ahora promueven los demócratas asignaría alrededor de $5,035 millones al gobierno de Puerto Rico para mitigar los daños del coronavirus.

También propone $1,236 millones en asistencia alimentaria, en momentos en que Puerto Rico deja de tener acceso a los fondos de emergencia que fueron otorgados tras el huracán María y por medidas sobre el coronavirus.

Los proyectos demócrata y republicano también impulsan una segunda ronda del programa de préstamos para pequeñas empresas (PPP), que estaría vigente hasta diciembre.

Al igual que la versión de mayo, el proyecto demócrata incluye financiar plenamente en Puerto Rico créditos federales por niños dependientes (CTC) e ingresos devengados (EITC), lo que supone un impacto de $1,400 millones anuales entre ambos programas.

La Cámara baja suspendió sus sesiones posiblemente hasta después de las elecciones, a menos que haya un acuerdo sobre el proyecto de estímulo económico. El líder de la mayoría demócrata de la Cámara baja, Steny Hoyer (Maryland), indicó que darán un aviso de 24 horas a los congresistas si se convocar una votación durante el mes de octubre.