Elizabeth II que bautizó cuatro de los cruceros de Cunard Line. Entre ellos, el Queen Elizabeth 2, en 1967.
Elizabeth II que bautizó cuatro de los cruceros de Cunard Line. Entre ellos, el Queen Elizabeth 2, en 1967. (Daniel Reinhardt)

El fallecimiento el 8 de septiembre de la monarca con el reinado más largo de Gran Bretaña, Elizabeth II, conmocionó no solo a Inglaterra, sino al mundo entero. Amada por los británicos y con una legión de admiradores, que van desde miembros de realeza mundial hasta dignatarios alrededor del mundo, en sus 70 años de reinado, la soberana dejó huellas por doquier. Y el mundo de los cruceros no fue ajeno a ello.

Elizabeth II tuvo un papel protagónico en algunos cruceros famosos, la mayoría de la empresa Cunard Line, para muchos, “los cruceros de la realeza”.

Cunard siempre tuvo una relación especial con la familia real británica, iniciada cuando el príncipe Alfred, hijo de la reina Victoria, viajó con ellos en 1861, una conexión que continuó más fuerte que nunca con la reina Elizabeth II que bautizó cuatro de sus cruceros. El Caronia, en 1947, el Queen Elizabeth 2, en 1967, el Queen Mary 2, en el 2004 y el Queen Elizabeth, en el 2010.

Previo a ellos, fue su madre, la reina madre Elizabeth, pionera bautizando el RMS Queen Elizabeth en 1938. Curiosamente a esa ceremonia, llevó a su lado a la princesa Elizabeth, que más tarde se convirtió en la reina Elizabeth II. Con la llegada de la Segunda Guerra Mundial, ese barco entró en servicio para transportar tropas y no fue hasta el 1946 que cumplió su función de servir como transatlántico de lujo.

Retrato de la reina Elizabeth II en el Queen Elizabeth.
Retrato de la reina Elizabeth II en el Queen Elizabeth. (Suministrada)

La reina también navegó con ellos en 1990, siendo la primera vez que una monarca reinante navegaba en un barco de pasajeros en un viaje comercial.

La relación de Cunard con la realeza británica continuó a través del tiempo, y miembros de la familia real han estado a bordo en varias ocasiones, incluyendo a la princesa Diana de Gales, que hizo un corto viaje en ese barco en 1987. Camilla Parker Bowles, ahora reina consorte de Inglaterra, bautizó el Queen Victoria, de la misma Cunard, en el 2007, una comentada ceremonia que se dijo tenía “mal agüero”, cuando no logró romper la botella de champán en el casco de la nave, en el primer intento.

La línea de cruceros fue de las primeras en reaccionar cuando el Palacio de Buckingham confirmó el fallecimiento de la reina de 96 años. “En Cunard estamos entristecidos con la noticia de la muerte de Su Majestad, la reina. Ella ha tenido una extensa asociación con la compañía, iniciada en 1938, que incluye que fue madrina de cuatro de nuestros barcos. Por eso en Cunard estaremos agradecidos por siempre con la reina”, dijeron a través de sus redes sociales.

Cunard Line, creada en 1840 por Samuel Cunard, fue la pionera de los viajes entre el Reino Unido, Canadá y Estados Unidos. Ahora propiedad de Carnival Corporation, entre sus méritos tiene desde haber transportado más de un millón de inmigrantes hacia Estados Unidos, hasta llevar tropas durante la Segunda Guerra Mundial y pasajeros famosos como Charles Dickens, Mark Twain, Rita Hayworth, Walt Disney, Winston Churchill y el presidente Eisenhower. Actualmente el barco, de decoración Art Deco y con capacidad para 2,081 pasajeros, sigue en servicio navegando por el mundo.

La reina Elizabeth II bautizó también otros barcos, entre ellos dos de la empresa P&O, incluyendo el Britannia, en el 2015, considerado el crucero más grande construido para el mercado inglés. Además, bautizó portaaviones y yates. Algunos de ellos fueron bautizados con whisky y botellas de vino, en vez de la tradicional botella de champán.

Elizabeth II falleció en el Palacio Balmoral, su casa de veraneo, rodeada de sus familiares.

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