El doctor Luis Molinary destaca la unión de todos los integrantes del equipo médico que vela por la salud de los jugadores boricuas.

GUANGZHOU, China. – Cuando el Equipo Nacional superó dramáticamente a Irán el pasado sábado en el inicio de la Copa Mundial de FIBA, el doctor Luis Molinary entró eufórico al tabloncillo con la bandera de Puerto Rico para festejar con los jugadores.

Diariamente, Molinary y otros tres integrantes del staff médico del combinado boricua trabajan intensamente en mantener saludables a los jugadores y sienten que aportaron al triunfo de esa manera.

“Nosotros nos sentimos responsables de las victorias de Puerto Rico”, dijo Molinary en su cuarta experiencia mundialista con la escuadra boricua.

El fisiatra Fernando Sepúlveda, y los trainers José Cruz y Luis “Tito” Pérez son los otros miembros del cuerpo médico.

Molinary resaltó que es la primera vez que un fisiatra lo acompaña en un Mundial.

“Fue algo que le solicité a Yum (Ramos, presidente de la Federación de Baloncesto) y él entendió la necesidad de que hubiera un cuerpo médico completo con un fisiatra para la parte músculo esqueletal, y un médico primario. Con Fernando tenemos la máquina de ultrasonido, lo que nos facilita la evaluación de una lesión en un jugador. Ya no tenemos que salir corriendo al hospital. Primero, podemos tener una idea de la gravedad de la lesión”, explicó Molinary. “Y también tenemos a José y Tito en la fase de recuperación”.

Sepúlveda, anteriormente, trabajó con el seleccionado adulto en torneos regionales y en el clasificatorio de las ventanas. Pero es su primera experiencia con el cuerpo médico completo en un torneo de esta envergadura.

“Este es un excelente grupo de profesionales y hace que el trabajo de uno sea más fácil. Trabajar a este nivel es una gran experiencia”, dijo el fisiatra.

Sepúlveda, Pérez y Cruz acompañan al equipo desde el primer día de la preparación en China a principios de este mes. Molinary se integró hace dos semanas. El médico Carlos Benítez cubrió la primera parte de la preparación.

Para Cruz, fisiólogo del ejercicio, es segunda experiencia en un Mundial, y para su asistente Pérez es la primera.

“Las jornadas son largas para nosotros. Empezamos a las 8:00 a.m. y podemos terminar entra las 12:00 a.m. y 1:00 a.m., trabajando con los muchachos. Hay mucho trabajo porque venimos arrastrando un poco la carga muscular desde los amistosos”, precisó Cruz antes de recibir al delantero Ramón Clemente (lastimado de un tobillo) en un cuarto habilitado para darle tratamiento a los canasteros en el hotel. “Es una bendición y un privilegio estar aquí”.

Pérez, por su lado, tampoco oculta la alegría de un ‘novato’ en un certamen mundialista. “Ha sido una experiencia bonita y enriquecedora poder estar ayudando al equipo”, dijo Pérez.


💬Ver 0 comentarios