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José Juan Barea dijo que conversa constantemente con el dirigente de los Mavericks, Rick Carlisle. (GFR Media)

Con una bota protectora en el pie derecho y con libreta mano, José Juan Barea pasa las noches en la sala de su residencia en Dallas siguiendo la acción de sus Mavericks y del resto de la liga, ahora que se recupera de una cirugía en el tendón de Aquiles que lo alejará del tabloncillo por un año aproximadamente.

¿Para qué es la libreta? Para continuar sumando conocimiento del juego de baloncesto como parte de sus aspiraciones de convertirse en dirigente en la liga enebeísta en un futuro. No es la primera vez que lo hace. El armador boricua contó que lleva alrededor de cinco años haciendo apuntes y recopilando información de sistemas y jugadas en la libreta. Ahora que tiene más tiempo libre quiere aprovechar la oportunidad al máximo.

“Estoy viendo el baloncesto desde otro ángulo”, dijo Barea a El Nuevo Día. “Estoy viendo más juegos y cuando veo algo que me gusta, lo anoto para seguir aprendiendo. En la libreta tengo jugadas y comentarios. La mayoría son de mi equipo y un poco de otros”, dijo Barea, quien ya fungió como técnico a nivel profesional con los Indios de Mayaguez en la temporada 2017 del BSN.

Incluso, Barea parece estar tomando un rol de ‘asistente’ de los Mavericks desde su residencia. Desde su operación, Dallas ha jugado cinco partidos con marca de 1-4. Durante este tiempo, según dijo, mantiene comunicación con su dirigente Rick Carlisle e intercambian ideas de lo que está pasando y de lo que deben hacer. “En las veces que hemos hablado de mi recuperación, también sale el tema del equipo y me pregunta de lo que están haciendo. Él sabe que estoy pendiente al equipo y hablamos. Le digo las cosas que estoy viendo”.

Barea sufrió la lesión en el tendón de Aquiles el pasado viernes, 11 de enero, en el cuarto periodo ante Minnesota, cuando atravesaba su mejor campaña en 13 años. Al día siguiente, sábado, se confirmó el desgarre del tendón y el lunes fue intervenido quirúrgicamente en la mañana. Es la primera vez que atraviesa una lesión tan seria en su carrera. El pasado miércoles visitó al médico y señaló que la recuperación “va superbién” a este momento. “Hace cuatro días me quitaron el yeso y me pusieron la bota. Tengo que usar muletas el primer mes. Luego puedo ir caminando poco a poco. Hasta ahora me he sentido mejor de lo que esperaba. Es cuestión de tener paciencia”, apuntó Barea al indicar que el pasado martes llegó a la cancha para compartir con sus compañeros previo al juego ante los Clippers.

La lesión del tendón de Aquiles es una de las peores para los baloncelistas. En algunos casos ha terminado con la carrera de jugadores, mientras que otros simplemente regresaron sin el brillo de antaño. También hay ejemplos de canasteros que retornaron sin problemas. Barea, con 34 años, ha escuchado algunos de estos testimonios.

Habló con Rudy y Cousins

“Hablé con Rudy Gay que atravesó por lo mismo y me dijo que se puede”, dijo sobre el alero de San Antonio. “También conversé con DeMarcus Cousins y me dijo lo mismo”, agregó en referencia del pívot de los Warriors de Golden State, quien, recientemente, regresó al tabloncillo, después de un año de rehabilitación. “Todos me han dado buenas noticias”.

Así que Barea no colgará los guantes. Aseguró que volverá al tabloncillo y jugará “uno o dos años más” en la liga. “Mentalmente me siento positivo. No estoy triste. Me siento bien de ánimo. Estoy seguro que voy a volver. Voy a trabajar más fuerte que nunca”, aseguró Barea, confiado en que su buena relación con el dueño de los Mavericks, Mark Cuban, le permitirá firmar nuevamente con el equipo, ya este año culmina su contrato de cuatro temporadas y $16 millones.

Impresionado con Doncic

A pesar de la racha negativa del equipo y de la baja de Barea, una de las notas positivas de los Mavericks ha sido el desempeño del novato Luka Doncic. Barea está impresionado con el talento del esloveno, quien luce encaminado a participar en el Juego de Estrellas al promediar 19.9 puntos, 6.8 rebotes y 5.3 asistencias por juego.

“Tiene un dribleo perfecto con ambas manos, lo que le permite moverse con facilidad por toda la cancha. Tampoco sabía que era grandísimo (6’7”). Tiene una gran visión del juego. Es un gran competidor. Le gusta los grandes momentos en las mejores canchas. Va a seguir mejorando. A la fanaticada le encanta. Fue una gran adquisición de nosotros (en un cambio desde Atlanta)”, indicó.

“Es un jugador muy maduro para su edad (19 años). Uno lo ve en los trucos que tiene en la cancha. Normalmente, toma tiempo hacerlos. En lo único que veo que tiene 19 años es que está metido en los videojuegos en su casa”, dijo riendo.

El rookie y Bad Bunny

Desde su llegada a la organización, Barea dijo que Doncic estuvo muy cerca de él. De paso, dijo que el novato domina mejor el idioma de español que el inglés, luego de vivir seis años en España como jugador del club Real Madrid.

“Habla mejor el español. Siempre estaba cerca de mí en el camerino. Se sentía más cómodo hablando español. Y le encanta la música de Bad Bunny y de Wisin y Yandel… de todos los reguetoneros boricuas. Siempre estábamos peleando por la música que se iba a poner en el camerino”, contó el puertorriqueño.


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