El armador de los Pelicans de Nueva Orleans se prepara en la isla para los próximos compromisos de la Selección Nacional

El armador de los Pelicans de Nueva Orleans en la NBA José Alvarado ya probó el mofongo, sintió lo que es pisar un tabloncillo de una cancha en Puerto Rico y ahora solo falta que se pruebe por primera vez en el juego internacional de FIBA y ante una cancha llena de aficionados del patio.

Por lo expresado este miércoles en un encuentro con la prensa previo a una sesión de entrenamiento ligero en el Coliseo Rubén Rodríguez de Bayamón, es un momento que tanto él como su familia están esperando que llegue durante la ventana clasificatoria hacia el Mundial, que jugará Puerto Rico en el Coliseo Roberto Clemente el 1 y 4 de julio ante Estados Unidos y México, respectivamente.

Alvarado, de ascendencia boricua, hará su debut con el Equipo Nacional, luego de ser convencido por la Federación de Baloncesto de Puerto Rico, y en especial por el gerente general del combinado, Carlos Arroyo, de representar a la isla de sus parientes. El base de 24 años tiene también ascendencia mexicana, y por haber nacido y ser criado en Estados Unidos también hubiera sido elegible para jugar por ‘Team USA’.

“Oh, quiero vencerlos. Quiero vencer al equipo de Estados Unidos. Todo es amor, obviamente, pero sabes, estoy usando este rojo, blanco y azul, así que vamos a tratar de vencerlos”, dijo Alvarado a la prensa del país en obvia alusión al seleccionado puertorriqueño.

Carlos Arroyo, gerente general de la Selección y excapitán del equipo durante su tiempo como jugador, conversa con Alvarado durante la sesión de entrenamiento.
Carlos Arroyo, gerente general de la Selección y excapitán del equipo durante su tiempo como jugador, conversa con Alvarado durante la sesión de entrenamiento. (Xavier Araujo)

Alvarado está claro por qué escogió a Puerto Rico y lo que desea, luego de debutar en la NBA esta pasada temporada, donde se ganó de paso una extensión contractual con los Pelicans que asegurará su estadía en la mejor liga del mundo por las próximas cuatro temporadas.

“Trabajé duro y tuve un gran apoyo de mi familia y de toda la gente a mi alrededor, que quieren verme hacerlo bien. Era mi sueño, jugar en la NBA. Y luego, también tenía otro sueño de jugar aquí. Tenía esos dos sueños y solo quiero aprovecharlos al máximo”, dijo Alvarado, nacido en Brooklyn.

“Quería estar aquí porque esta es mi cultura, ya saben, por mi familia. Aquí es de donde viene mi familia y solo quería aprender de eso y también representar a todos los que están aquí. Ellos me muestran su amor y quiero ganar algunos juegos para ellos”.

Alvarado arribó a la isla durante el fin de semana pasado y ha estado realizando sesiones individuales de trabajo de la mano del exjugador de la NBA, Mike Bibby, otrora base que también representó a Estados Unidos internacionalmente.

Bibby fue convencido por Arroyo por la amistad que les une, para que le ayudara en el trabajo individual con algunos de los gares del programa nacional, incluyendo a Alvarado, antes de que las prácticas oficiales de la Selección arranquen a finales de este mes.

“Como dije ya, tengo amor por ambos”, contestó a preguntas sobre si la federación mexicana de baloncesto le hizo algún acercamiento conociendo que el jugador tiene ascendencia de ese país también. “Ambos me mostraron mucho amor. Pero lo de Puerto Rico… lo que me hizo decidir… mirando a Carlos Arroyo, a JJ (José Juan Barea), todas las cosas buenas de Puerto Rico… solo quería ver cómo lo hacen, cómo lo hicieron ellos. Quería intentar, tratar de ser como ellos. Esos son los tipos que observaba cuando era niño. Así que solo trato de intentar hacer lo que ellos hicieron”.

Tanto Arroyo como Barea representaron al país en múltiples ciclos olímpicos. En el caso de Arroyo, fue el más lejos que llegó con la Selección pues estuvo en el último Equipo Nacional que clasificó para unas Olimpiadas en 2004. Barea acaba de anunciar este mes su retiro de las canchas internacionales y también está próximo a decirle adiós al baloncesto definitivamente tras su participación en esta temporada del BSN.

Alvarado admitió no conocer toda la historia de Puerto Rico en el básquet internacional, pero sí dejó ver su deseo de aprender y conocer sobre ella.

Alvarado dijo que sus familiares viajarán a la isla en julio para ver los dos partidos de la ventana clasificatoria de FIBA hacia el Mundial 2023.
Alvarado dijo que sus familiares viajarán a la isla en julio para ver los dos partidos de la ventana clasificatoria de FIBA hacia el Mundial 2023. (Xavier Araujo)

“Estoy aprendiendo. Carlos me está enseñando mucho. Él me enseñó de la historia, todo al respecto. Estoy aprendiendo poco a poco. Y una vez que me sienta lo suficientemente como para hablar, lo haré. Pero él me enseña mucho”, agregó el armador hablando de la historia de Puerto Rico en el baloncesto internacional.

Expresó, así mismo, que no pasó trabajo decidiéndose por Puerto Rico luego de la visita que le hizo Arroyo en Nueva Orleans, en su papel de gerente general del seleccionado boricua. El anuncio del compromiso de Alvarado con la Selección llegó en la primavera, cuando el base estaba todavía en medio de su corrida hacia los playoffs con los Pelicans.

“Oh, hombre, están tan emocionados”, expresó cuando se le preguntó sobre lo que dijo su familia al acordar que jugará por Puerto Rico internacionalmente. “Toda mi gente que vive aquí, le envían a mi papá y a mi mamá de todo, como el periódico y lo demás. Así que es genial ver mi cara, ya sabes, aquí. Pero ellos están emocionados de venir aquí. Van a estar aquí para los juegos y solo quiero que ganemos. Una vez que les consiga una victoria, los abrazaré, lloraré. Esta es la experiencia más hermosa de mi vida, con solo ver la cultura de aquí, el amor y todo lo que hay por aquí. Se siente realmente cálido para mí”.

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