LeBron James habla con su compañero Kentavious Caldwell-Pope durante la primera mitad del quinto juego de la Finales entre Lakers y el Heat. (Mark J. Terrill)

LeBron James flexionó sus poderosos músculos por encima de su camiseta negra de los Lakers, luciendo demasiado fuerte para detenerse.

Acababa de anotar mientras le cometían una falta, y terminó una jugada de tres puntos que le dio a Los Ángeles una ventaja de un punto con 1:34 por jugar. Cuando los Lakers se quedaron atrás nuevamente, volvió a poner su propio tiro fallado para levantarlos de regreso a la cima con 58 segundos para el final.

James estaba tratando de hacer todo lo necesario para noquear al Heat de Miami y entregar un campeonato a los Lakers, pero necesitaba una oportunidad más.

No pudo conseguirlo.

James terminó con 40 puntos, 13 rebotes y siete asistencias, pero tuvo que ceder el balón y no pudo recuperarlo en la posesión de los Lakers en los últimos segundos de una derrota por 111-108 el viernes por la noche en el quinto juego de las Finales de la NBA.

Los Lakers tomaron su último tiempo fuera después de que los tiros libres de Jimmy Butler le dieron al Heat una ventaja de 107-106 con 16 segundos por jugar. Miami obligó a James a ceder el balón y Danny Green se quedó corto en un triple.

Las redes sociales estallaron en contra de la decisión de James por confiar en Green, uno de los mejores trespuntistas de la liga. Incluso, insultaron al canastero que suma dos títulos de la NBA: uno con los Spurs en 2014 y otro con los Raptors de Toronto en 2019.

En conferencia de prensa, James defendió la jugada que pudo haber dado el campeonato a los Lakers.

“Siempre he jugado el juego de la misma forma, desde pequeño, y he tenido éxito haciéndole de esa manera. No voy a dejar que una jugada aquí o allá cambie mi manera de reconocer el juego y cómo lo juego. Si ves la jugada, pude atraer a dos defensas más allá de la línea de tiros libres y encontrar a uno de nuestros principales tiradores solo en el tope del arco para un triple para ganar un campeonato”, dijo James.

“Confié en él. Confiamos en él pero no encestó y tienes que vivir con eso. Era una de las mejores oportunidades de tiro que pudimos conseguir al final de cuarto parcial. Danny tuvo un gran tiro, solo que no pudo encestarlo. Sé que desea tener el balón de nuevo. Ojalá hubiera hecho un mejor pase. Uno tiene que vivir con eso” agregó.

Markieff Morris tomó el rebote e intentó lanzar el balón adentro a Anthony Davis, pero falló fuera de los límites mientras James permanecía indefenso cerca de la línea lateral derecha.

Si hubiera recuperado el balón, tal vez hubiera marcado. Unos minutos después, podría haber tenido el trofeo Larry O’Brien y luego un trofeo de Jugador Más Valioso de las Finales de la NBA en sus manos, tal como lo hizo en 2012, 2013 y 2016.

James nunca había perdido la oportunidad de cerrar una serie de finales de la NBA después de conseguir tres victorias. Estaba decidido a terminar con este y enviar a todos a casa después de tres meses en la “burbuja”. Hizo seis triples, algunos tan profundos que parecían más cerca de la mitad de la cancha que de la canasta, y siguió trayendo a los Lakers de regreso cada vez que se quedaban atrás.

Los Ángeles perdía por 11 (93-82) a mediados del último cuarto cuando James acertó uno de esos triples para encender un avancede 17-3 que proporcionó una ventaja de 99-96. Pero Butler siguió haciendo grandes jugadas desde el Heat y logró el final ganador que buscaba James.