Tras el fallecimiento de su padre, Michael Jordan se fue a jugar béisbol.
Tras el fallecimiento de su padre, Michael Jordan se fue a jugar béisbol. (The Associated Press)

El documental “The Last Dance” entró el domingo en su punto culminante con los episodios siete y ocho, en los que se tocaron algunos de los puntos más controvertibles en la trayectoria del legendario Michael Jordan.

“The Last Dance”, que fue mercadeado previo a su estreno como una producción que giraba alrededor de los Bulls de Chicago en la temporada 1997-1998 -donde ganaron su sexto título en ocho años-, continuó esta noche con una narrativa anclada en Jordan.

La narración llevó a estos dos episodios, específicamente el séptimo, a lidiar con algunos de los temas controvertibles que rodearon a Jordan.

Pero, como se ha hecho en episodios previos, Jordan minimiza los asuntos y los convierte en puntos de fortaleza a su favor.

En el séptimo episodio, Jordan atiende dos de los temas que más “teorías de conspiración” han levantado alrededor de su figura. El capítulo retoma la trayectoria de Jordan donde el documental terminó el sexto episodio: su tercer título tras derrotar a los Suns de Phoenix.  

Tras ese campeonato en 1993, Jordan sufrió el asesinato de su padre, James. Su progenitor fue descrito por el propio Jordan como “mi piedra, éramos bien cercanos”.

El documental recuerda que James fue declarado desaparecido el 23 de julio de 1993 y luego, el 13 de agosto, su cuerpo fue encontrado en un río en la frontera entre los estados de Carolina del Norte y Carolina del Sur.

Dos jóvenes de 18 años fueron acusados de robo y asesinato, y la policía declaró que el crimen ocurrió cuando James se detuvo en un área de descanso mientras conducía.

El reportero Ahmad Rashad, amigo cercano de Jordan, recordó su viaje a Carolina del Norte para el funeral. “Michael no podía amarrarse el nudo de la corbata. Era un momento bien fuerte”, expresó Rashad.

Jordan, por su parte, recordó el gran apoyo emocional de su madre Dolores. “Mi madre fue fuerte. Lo primero que me dijo es que tenía que ser agradecido. Y comencé a ver los lados positivos”.

La muerte de James fue ampliamente reseñada por los medios, y algunos insinuaron que el asesinato estaba relacionado a los problemas de apuestas de Jordan.

“Dolió. Pero había gente que estaba tirando dardos para herirme, era gente que no me quería”, recordó Jordan sobre esas acusaciones, las cuales fueron descartadas por varios entrevistados en el documental.

Tras la muerte de su padre, Jordan anuncia su primer retiro del baloncesto.

“Estaba saliendo de tres campeonatos, había cumplido con mi responsabilidad con la ciudad, con mis compañeros, con los Bulls”, reflexionó Jordan. “Estaba en paz con mi decisión, me sentí listo”.

En esta parte, el documental aborda otra “leyenda urbana”: que ese primer retiro de Jordan fue un ‘castigo disfrazado’ por parte del entonces comisionado de la NBA, David Stern. Según varios reportes de prensa de ese entonces, Stern estaría investigando los problemas de apuestas de Jordan.

El propio Stern -que falleció a inicios de este año- aparece en el documental para desmentir esos rumores.

“La leyenda urbana de que lo envié al retiro porque estaba apostando es ridícula. Es una calumnia, una mentira. Nunca la hubo”, dijo Stern.  

Jordan, mientras, aseguró que la alegada suspensión “no es verdad. Necesitaba un break, mi padre murió, y me retiré”.

Este capítulo también se adentra en la decisión de Jordan de jugar béisbol, motivado por el sueño incumplido de su padre de verlo en acción en el diamante.

El documental entrevista figuras del equipo de los Barons, filial de los White Sox de Chicago en el nivel Doble A. El dueño de los Bullls y de los White Sox, Jerry Reinsdorf, recuerda que enviaron a Jordan directo a Doble A y no a Clase A “porque las instalaciones eran adecuadas para manejar los medios”.

A Jordan no le fue tan mal en el béisbol, al batear .202.

“No podía creer que bateó .202. Con 1,500 turnos, hubiera encontrado una manera de llegar a las Grandes Ligas”, expresó su entonces dirigente, Terry Francona.

En el tramo final del séptimo capítulo, y de vuelta a la temporada 1997-1998, el documental se adentra en Jordan como compañero de equipo. La producción presenta visuales de Jordan empujando sus compañeros, actuando de ‘bully’, especialmente contra la figura de Scott Burrell.

“Mi mentalidad era ganar, a cualquier costo”, declara Jordan sobre su actitud hacia sus compañeros en las prácticas.

Uno de sus compañeros, Jud Buechler, confesó que “éramos sus compañeros, y teníamos miedo de él”.

Del número 45 de vuelta al 23

El octavo episodio del documental se central en el regreso de Jordan al baloncesto. Su vuelta se dio en el contexto de la huelga de Grandes Ligas de 1994 y 1995, lo que empujó a Jordan a su vuelta a la NBA.

Jordan regresó a finales de la temporada 1994-1995, con los Bulls en una mediocre temporada de 34-31.

En su reaparición, Jordan optó por usar el número 45.

“No quería usar el 23 porque mi padre no estaba ahí, sentía que era un nuevo inicio. 45 era el que usé en escuela superior”, reflexionó Jordan.

En su quinto partido de vuelta, Jordan sumó 55 puntos en el Madison Square Garden en una victoria sobre los Knicks de Nueva York.

Jordan vistió el número 45 hasta que llegó la serie de postemporada contra el Magic de Orlando. Tras un mal primer juego y una victoria de Orlando, el jugador del Magic, Nick Anderson, declaró que “el 45 no es el número 23”.

Para el próximo juego, Jordan retomó el número 23.

“Sentía que el 45 no era natural, quería el 23”, comentó Jordan.

Chicago mejoró, pero no fue suficiente ante el Magic, que ganó la serie en seis juegos.

Esa eliminación ante Orlando fue el preludio para la histórica temporada de 1995-1996, cuando los Bulls establecieron un récord de victorias para una temporada con 72-10.

Antes de ese temporada, ocurrieron dos sucesos importantes, según se reseña en el documental.

Primero, Jordan firmó “Space Jam”. La filmación de la película ocurrió mientras Jordan entrenaba en el mismo estudio, en una instalación que llamaron el “Jordan Dome”. En ese domo, Jordan tenía una cancha y un gimnasio para entrenar y prepararse para la campaña. Todas las noches, lo visitaban algunos de los mejores jugadores de la NBA para celebrar partidos entre ellos.

Luego, en el campamento de entrenamiento de los Bulls en pretemporada, Jordan rememoró un intercambio físico que tuvo con su entonces compañero de equipo, Steve Kerr, en una práctica. Para Jordan, jugadores como Kerr -que eran nuevos en los Bulls y no fueron parte de la plantilla de los pasados tres campeonatos- tenían que ganarse su respeto.

“(Kerr) me dio en el pecho, y yo le devolví un puño en el ojo. Y Phil (Jackson) me echó de la práctica”, repasó Jordan, quien confesó sentir remordimiento.

“Estaba en las duchas y caí en cuenta que le había dado al tipo más pequeño en la cancha. Yo me sentí súper pequeño. Pedí el número de teléfono de Steve, lo llamé, y le pedí perdón”, dijo Jordan.

Kerr, por su parte, reconoció que “me gané su respeto”.

La temporada 1995-1996 de los Bulls terminaría con un emotivo campeonato tras vencer en seis juegos a los Supersonics de Seattle. Ese sexto y último juego se celebraría en el Día de los Padres, y resultaría en el primer título de Jordan sin su padre James a su lado.

En la celebración, Jordan se echa a llorar en el piso del camerino de los Bulls, un visual icónico de su carrera.

El octavo capítulo cierra de vuelta en 1998, previo al arranque de la final de la Conferencia del Este ante Reggie Miller y los Pacers de Indiana.

“The Last Dance” presentará sus últimos dos episodios, el noveno y el décimo, el próximo domingo, 17 de mayo, desde las 9:00 de la noche por ESPN.

Escucha aquí nuestro podcast analizando los primeros seis episodios: