

20 de marzo de 2026 - 10:54 PM


Los Vaqueros de Bayamón, los Mets de Guaynabo y los Cangrejeros de Santurce triunfaron en sus respectivos reclamos para evitar sanciones relacionadas con el tope salarial, luego de que una auditoría revelara inicialmente que habían excedido el tope fijo de $1.4 millones durante la temporada 2025 del Baloncesto Superior Nacional (BSN).
Bayamón y Guaynabo sí enfrentan posibles sanciones por otras violaciones al reglamento de la liga. Ambos equipos hicieron un reclamo ante el comité de apelaciones de la Federación de Baloncesto de Puerto Rico.
El miércoles, el coapoderado de los Vaqueros, Carlos Arroyo, dijo en un principio que su franquicia enfrentaba una sanción por el tope salarial. Luego en la noche aclaró que se trataba de un asunto relacionado al impuesto de lujo y no a una violación del tope.
El nuevo director de torneo, Ricardo Carrillo, confirmó el jueves a El Nuevo Día que estos equipos recibieron créditos que les permitieron ubicarse bajo el límite, luego de que una auditoría externa reflejara excesos en gastos relacionados con contratos de jugadores.
“Inicialmente, hubo unos equipos que la auditoría reflejó que se habían excedido. Cuando me asignan analizar todo, analizamos toda la auditoría y le dimos la oportunidad a los equipos a que expresaran, primero por escrito, cuáles eran sus planteamientos y después en una vista. Vinieron, presentaron evidencia de que tenían unos créditos y se les dieron”, explicó Carrillo durante la presentación del torneo 2026 en un hotel en San Juan.
“Por lo tanto, ningún equipo se pasó del tope salarial, del hard cap”, añadió.
Carrillo detalló que los créditos están relacionados, entre otros factores, a lesiones de jugadores importados.
“Mientras un refuerzo está lesionado, con un contrato garantizado, le tienen que seguir pagando. Si la lesión es certificada, no va al tope salarial. Son diferentes cosas. Se fueron haciendo unos ajustes hasta que ninguno se pasó”, apuntó Carrillo.
En un principio, solo los Santeros de Aguada se mantenían bajo el límite del soft cap de $900,000. Posteriormente, se unieron los Piratas de Quebradillas y los Atléticos de San Germán para evitar el pago del impuesto de lujo.
Para el presidente de la liga, Ricardo Dalmau, es positivo que, al final, las franquicias hayan cumplido con el tope salarial, un tema que cobró relevancia luego de que la junta de directores realizara una reunión extraordinaria a mediados del torneo pasado para recalcar la importancia de respetar la medida, ante señalamientos de posibles excesos por parte de equipos con mayor poder económico.
“Se trabajaron una serie de auditorías, por primera vez en los 96 años de existencia del BSN. Reflejaron áreas que tenemos que mejorar como institución. Las estamos trabajando para seguir transparentando la liga y seguir creciendo desde el punto de vista administrativo. Se vieron transacciones que no estaban dentro del reglamento y se están trabajando en los foros correspondientes para que corran su curso”, indicó Dalmau.
“El proceso está establecido y penalidades relacionadas a las fallas están establecidas. No puedo decir más allá de eso. Es el saldo positivo de este proyecto. Siempre hay sus diferencias de criterio, pero el resultado es que la liga gana y los equipos también. Por ende, gana la fanaticada”, añadió Dalmau.
Los Vaqueros y los Mets sí se encuentran en un proceso apelativo, en las manos de la Federación de Baloncesto local, por violaciones al reglamento relacionados con contratos de jugadores.
De no prosperar las apelaciones, ambos equipos enfrentan sanciones que incluyen una penalidad monetaria ($50,000), la pérdida de refuerzos durante los primeros tres partidos y la pérdida de selecciones del sorteo. Los castigos están bajo el reglamento de 2025.
De no prosperar sus apelaciones, ambos equipos se exponen a sanciones que incluyen una multa de $50,000, la pérdida de refuerzos durante los primeros tres partidos y de selecciones en el sorteo de novatos, según el reglamento de 2025.
“Estamos viendo efectos claros. Todos están trabajando en cómo manejar sus equipos dentro de los parámetros. Para 2026 avanzamos mucho en la transparencia y visibilidad de las operaciones. Ese es el saldo positivo”, recalcó Dalmau.
“Los equipos están mucho más conscientes”, dijo, por su lado, Carrillo.
“Hubo una reclasificación de jugadores y a partir de eso se establece el límite. Ves equipos más cautelosos con los refuerzos. Está funcionando porque la intención es que todo el mundo compita en igualdad de condiciones”, sentenció Carrillo.
Los Cangrejeros, por ejemplo, iniciarán la temporada solo con dos refuerzos. La liga permite tres importados por conjunto.
Mientras, Bayamón estuvo muy lejos de repetir un trío de refuerzos como el del pasado año cuando fichó a Danilo Gallinari, Chris Duarte y JaVale McGee.
Bajo una nueva restructura salarial, un jugador nativo que haya participado en la ACB de España, por ejemplo, sería clasificado en la Categoría A, con un tope salarial de $150,000 por temporada.
Un refuerzo con experiencia en la NBA, también, sería clasificado en la Categoría A, con un salario de $75,000 mensuales.
El jugador nativo de Categoría B tendría asignado un salario de $100,000.
El resto de categorías son C, D, E y F, siendo la más inferior la G. En esa, el salario de $12 mil. Las otras mencionadas se dividen entre $85,000, $60,000, $45,000 y $30,000.
Las noticias explicadas de forma sencilla y directa para entender lo más importante del día.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: