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Según el reglamento de FIBA, Ángel Rodríguez, aquí colocando una bandeja en un partido ante Fajardo, pudiera perder hasta 10 días finalizada la ventana por haberse negado a jugar con la Selección Nacional sin una razón justificada de salud o lesión. (Suministrada)

Los canasteros Ángel Rodríguez y Devon Collier, de los Vaqueros de Bayamón y Capitanes de Arecibo, respectivamente, no podrán jugar con sus equipos en la ‘burbuja’ del BSN hasta al menos cinco días más por disposición de un estatuto de la Federación Internacional de Baloncesto(FIBA) que así lo ordena a aquellos jugadores que hayan declinado aceptar un llamado de su selección nacional para participar en un evento internacional.

El Lic. Yum Ramos, presidente de la Federación de Baloncesto de Puerto Rico, explicó hoy que la orden no debe ser considerada como una suspensión de parte del organismo local, sino una para velar por el cumplimiento de la ley y el orden que la FIBA tiene para garantizar que sus eventos cuenten con el mejor talento disponible siempre.

Explicó Ramos que por regla de FIBA, incluso el BSN debió no haber jugado partidos entre el 23 de noviembre y el 1 de diciembre, pues ninguna liga debe continuar celebrando juegos durante una ventana. El periodo es reclamado por la internacional para otorgar a cada selección un periodo de al menos 72 horas para unir a sus jugadores para entrenar de cara a los partidos en calendario.

En esta ocasión antepusimos muchas cosas antes que montar al mejor Equipo Nacional posible

Yum Ramos

Abundó, incluso, que el Libro 3 del reglamento de la FIBA, en su artículo 40, expone que el jugador que se niegue a jugar con su selección sin importar la excusa que use para declinar una convocatoria no podrá jugar ningún partido de clubes durante la fecha de una convocatoria FIBA, y el artículo 44 agrega que si declina una invitación sin una razón justificada por una lesión o enfermedad tampoco podría jugar 10 días adicionales a la fecha de la conclusión del evento al que se declinó a acudir.

“En el caso de Rodríguez y Collier, el Comité Ejecutivo de la Federación ha ordenado que para ser justos con los jugadores que sí acudieron a los partidos de la ventana que también estaban en la ‘burbuja’ del BSN, que estos dos jugadores no puedan jugar hasta tanto los que reingresaron a la ‘burbuja’ cumplan la cuarentena para poder jugar. Eso es un periodo de algunos seis días en total, menos de los 10 que ordena la FIBA”, destacó Ramos, lamentando que la Federación de Baloncesto local haya tenido que recurrir a estos pasos con tal de defender el requisito de que Puerto Rico cumpliera con su obligación de ir a jugar ante México y Bahamas en la segunda ventana del torneo de clasificación al torneo AmeriCup 2022 en pasados días.

Devon Collier se negó a aceptar el llamado del Equipo Nacional aduciendo riesgos de contagio con COVID-19.

“Esto se hace porque tenemos que defender a nuestro Equipo Nacional y los reglamentos de FIBA. El tener el mejor equipo posible en cada ventana es importante porque en cada torneo hay muchas cosas en juego. Tenemos que clasificar al AmeriCup porque en ese torneo es que estará en juego la clasificación a los Juegos Panamericanos. Y necesitamos terminar en la mejor posición posible porque dependiendo del puesto que logremos seremos sorteados posteriormente al sistema de clasificación al Campeonato Mundial de Indonesia 2023. Como vez, cada torneo tiene una razón de ser y es importante ir bien preparado y con el mejor equipo posible. Lo que no sucedió en esta ventana, en la que por apoyar al BSN en la gestión que han hecho para completar su torneo, redujimos el periodo de reclamar los jugadores a solo 48 horas, y como hemos visto, pagamos el precio. En esta ocasión antepusimos muchas cosas antes que montar al mejor Equipo Nacional posible”, destacó Ramos, sin dejar de destacar que con suficiente tiempo se puso en aviso al BSN que estaban montando la ‘burbuja’ en una fecha que confligía con la ventana FIBA, pero que se aceptó no interferir con el montaje considerando que de buena fe se podía dar paso al montaje de la Selección.

Ramos dijo que Rodríguez y Collier apelaron la resolución ante el Comité Ejecutivo de la Federación local, la cual declaró un “no ha lugar” al pedido. Posteriormente fueron al Copur, quien les dejó saber que no tienen jurisdicción en el caso y lo devolvió a la Federación para reconsiderar, recibiendo nuevamente un “no ha lugar”. Les quedaría a los canasteros apelar el caso ante la FIBA pero eso no parece viable porque sería bien poco probable que el organismo encontraría falta en contra de su propio reglamento.

Claro está, siempre los jugadores pueden defender que declinaron por temor a contagiarse con COVID-19 en el proceso de ir al torneo o participar en él, pero en ese caso FIBA creó una ‘burbuja’ súper estricta, según constató Ramos y el dirigente nacional Eddie Casiano, en la que no permitían a nadie salir de sus habitaciones y se tomaban pruebas todos los días, y como si fuera poco la Federación de Puerto Rico fletó un avión privado en el que pilotos y azafatas, así como los choferes de las guaguas de transportación, fueron examinadas para garantizar que estaban libres del virus.

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