Bryan Torres, de los Gigantes, celebra un hit contra los Indios durante el séptimo choque decisivo en Carolina.
Bryan Torres, de los Gigantes, celebra un hit contra los Indios durante el séptimo choque decisivo en Carolina. (David Villafañe Ramos)

Los Gigantes de Carolina no dejaron de presionar hasta la novena entrada del séptimo y decisivo partido de la final de la Liga de Béisbol Profesional Roberto Clemente (Lbprc) ante la asistencias de 10,000 aficionados en el Estadio Roberto Clemente Walker.

Abajo 2-0, pusieron a sudar a los Indios de Mayagüez con un sencillo y un doble sin outs para acercarse a una carrera de sus rivales con los fanáticos a su favor alocados en las gradas.

Al final, la tribu resistió para conquistar el campeonato en una luchada serie de la pelota invernal que tuvo a los carolineneses en ventaja 3-2 antes de la remontada de los mayagüezanos.

Carolina arribó a su primera final desde 2007 bajo el mandato del novel dirigente Edwards Guzmán, en su primera experiencia como piloto en el torneo. La novena sorprendió al terminar segunda en la fase regular para luego eliminar en las semifinales a los Cangrejeros de Santurce en siete juegos.

La corrida mereció a Guzmán el premio de Dirigente del Año con un equipo sin grandes nombres en sus filas.

Al cargar con el trofeo de subcampeón, Guzmán se expresó satisfecho por el trabajo aguerrido de sus peloteros.

“Fue una súper experiencia. Creo que nadie nos daba en estar aquí. Jugamos duro hasta el último out y ahí se vio el carácter del equipo”, dijo Guzmán.

“Se siente brutal. Vimos el estadio que no se veía así desde 2007. Con eso ganamos. Sacar a la gente de sus casas para que nos apoyaran. Eso es una victoria para nosotros”, agregó.

Carolina ganó sus únicos dos campeonatos en su historia en las campañas de 2005-06 y 2006-07 con Lino Rivera como mánager. Hasta este año, los Gigantes no habían regresado a una final.

Lo hicieron con una escuadra joven compuesta por Bryan Torres, Gabriel Cancel, Delvin Pérez, Jan Hernández, José Espada, Brian Navarreto y José Sermo, más la veteranía del local Ozzie Martínez, entre otros.

Para la final, perdieron el potente bate de Jonathan Rodríguez y el brazo del veterano Héctor Santiago. De todas formas, pusieron a los Indios contra la pared el pasado domingo. Mayagüez respondió el martes con un hit remolcador de Jemery Rivera en la novena entrada para forzar un séptimo juego.

El miércoles, los Gigantes conectaron ocho hits pero solo pudieron llevar a un corredor a casa.

“Hay que darle crédito al pitcher de ellos (Rob Whalen con 6.1 entrada en cero). Tiró tremendo juego. Sacó los outs cuando los tenía que sacar. Nosotros tratamos y tratamos. Cuando trajeron el bullpen, seguimos amenazando tres entradas corridos. Hicimos lo que nos tocaba que hacer pero, al final, no llegó ese hit. Pero, ellos sacaron cría. Creo que muchos equipos ante Mayagüez hubieron hecho lo que nosotros hicimos en cuestión de seguir poniendo presión”, resumió Guzmán.

“Es lo que los muchachos se llevan, lo que se impuso desde un principio (de no rendirse). Espero que le den continuidad a estos muchachos, que la temporada que viene vengan con la misma hambre de vivir esto que vivimos este año”, añadió Guzmán, quien estará de vuelta con el timón de los Gigantes para la campaña 2023-24.

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